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“Mi violación importa, mi cuerpo importa”: sobrevivientes de violación alzaron su voz el viernes 2 de septiembre en Naciones Unidas, cuya Asamblea General adoptó una “histórica” resolución sobre el acceso a la justicia para víctimas de violencia sexual.
En un texto adoptado por consenso, la Asamblea General “exhorta a los Estados a tomar medidas efectivas (...) para permitir a las víctimas y sobrevivientes de violencia sexual y de género acceder a justicia, recursos y asistencia”.
La resolución destaca particularmente la importancia del “acceso rápido y sin obstáculos” a la justicia, y fue recibida con vítores y aplausos.
“La Asamblea General nunca ha aprobado una resolución autónoma que reconozca la violación en tiempos de paz, por eso es un día histórico”, comentó a la AFP Amanda Nguyen, activista de 30 años y fundadora de la oenegé Rise, que promueve las voces de “1,3 millones de sobrevivientes de agresiones sexuales para que sean escuchadas en todo el mundo”.
Muchos promotores del texto esperaban que se adoptara sin atisbo de reservas por la totalidad de los estados miembros, pero Nigeria, con el apoyo de otros países como Egipto, Somalia e Irán, intentaron modificarlo.
Sin embargo, todas las enmiendas que propusieron, como eliminar referencias a violencia sexual en pareja, violencia de género o acceso a la anticoncepción, fueron ampliamente rechazadas.
Precisamente los países que se opusieron a la decisión presentan índices altos de violencia de género. En un estudio de ONU Mujeres y del Ministerio de Salud egipcio, el 99% de las mujeres encuestadas dijeron que habían sufrido acoso sexual, y el 47%, alguna forma de violencia en el ámbito familiar. De acuerdo con la oenegé Amnistía Internacional, “la legislación relativa al divorcio es profundamente discriminatoria: mientras que los hombres pueden divorciarse unilateralmente sin necesidad de justificación, las mujeres se ven obligadas a renunciar a sus derechos económicos aceptando un divorcio “amistoso” o, en su defecto, disputar una larga y costosa batalla legal para demostrar que su esposo ‘les causó daño’”.
Según la misma organización, en Nigeria aumentó dramáticamente la violencia sexual a raíz de la pandemia. Sin ebargo, “la Ley de Prohibición de la Violencia contra las Personas ha ampliado el alcance y la definición de violación, pero guarda silencio con respecto al consentimiento”.
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