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Terminó la espera de Vargas Llosa

El escritor peruano recibió Nobel de literatura.

El Espectador

10 de diciembre de 2010 - 05:41 p. m.
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El momento esperado por fin llegó. El peruano Mario Vargas Llosa recibió este viernes el Premio Nobel de Literatura 2010 de manos del rey Carlos Gustavo de Suecia, en una ceremonia en el Konserthuset (sala de conciertos) de Estocolmo.

El monarca sueco entregó al escritor, nacido en Arequipa hace 74 años y nacionalizado español, la medalla con el perfil del creador de los premios, Alfred Nobel, que le fue atribuida por su “cartografía de las estructuras de poder”. Vestido de frac, Vargas Llosa —el primer Nobel de Literatura de lengua hispana desde el mexicano Octavio Paz, galardonado en 1990— recibió también la confirmación escrita de que 10 millones de coronas suecas (US$1,4 millones) habían sido depositadas en su cuenta.

El escritor Per Wastberg, miembro de la Academia Sueca y del Comité del Nobel, fue el encargado de presentar al nuevo Nobel de Literatura a la familia real: “La escritura de Mario Vargas Llosa ha formado nuestra imagen de Suramérica y tiene su propio capítulo en la historia de la literatura contemporánea”, declaró, para luego añadir: “Vargas Llosa es un escritor difícil de clasificar”. El Nobel de Literatura escuchaba sentado en el escenario, al lado de los demás laureados. “En sus primeras obras, Vargas Llosa renovó la novela; ahora es un poeta épico no sólo de estatura latinoamericana, sino universal”, concluyó Wastberg.

El académico sueco elogió el talento del peruano para “unir la tradición narrativa de Balzac y Tolstoi con los experimentos modernistas de William Faulkner”. Recordó, como lo hizo Vargas Llosa en su discurso de aceptación del Nobel, el martes, que su rebelión contra un padre autoritario lo llevó a refugiarse en la literatura y en el mundo de la imaginación.

Los protagonistas de Vargas Llosa son rebeldes, dijo Wastberg, citando a Flora Tristán y su nieto Paul Gauguin (Paraíso en la otra esquina), y al irlandés Roger Casement —protagonista de El sueño del Celta, que denuncia la esclavitud en el Congo belga.

“¡Estimado Mario Vargas Llosa!, usted ha encapsulado la historia de la sociedad del siglo XX en una burbuja de imaginación. Ésta se ha mantenido flotando en el aire durante 50 años y todavía reluce. La Academia sueca le felicita”, clamó, conminando al escritor a tomar el galardón. “Acérquese y reciba el Premio Nobel de Literatura de este año de la mano de su Majestad el Rey” de Suecia, proclamó.

Después de la ceremonia, los galardonados y sus invitados asistieron a un banquete en su honor, en el ayuntamiento de la ciudad.

Un eterno nominado

Para 1978 el escritor peruano Mario Vargas Llosa (Arequipa, 1936) llevaba escritas cinco novelas: ‘La ciudad y los perros’ (1963), ‘La casa verde’ (1965), ‘Conversación en la catedral’ (1969), ‘Pantaleón y las visitadoras’ (1973) y ‘La tía Julia y el escribidor’ (1977). Tan sólo cinco novelas de la que luego sería su vasta obra, le valieron para ser nominado por primera vez en 1978 como candidato para un Premio Nobel de Literatura, como lo testifica un cable de EFE de la época que publicó este viernes el diario peruano El Comercio.

El Nobel le fue esquivo a Vargas Llosa por años. No lo fueron, sin embargo, otros importantes galardones de la literatura como el Premio Biblioteca Breve (1962), para su primera novela, la misma que la gran agente literaria Carmen Balcells reconociera como la novela que catapultaría internacionalmente el boom latinoamericano. También llegarían el Premio Rómulo Gallegos (1967), el Cervantes (1994) y el Príncipe de Asturias de las Letras (1986).

Por El Espectador

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