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11 May 2022 - 6:23 p. m.

Tras las elecciones en Filipinas, EE. UU. busca estrechar los lazos en seguridad

Filipinas fue un aliado de Estados Unidos en la Guerra Fría y aunque durante el gobierno del presidente saliente, Rodrigo Duterte, estos lazos experimentaron tensiones, Ferdinand Marcos Jr., quien parece ser el próximo mandatario de los filipinos, promete adoptar una posición equilibrada con Washington y Beijing.
Ferdinand Marcos Jr. obtuvo cerca del 56 % de los sufragios, superando por casi el doble a su rival, la vicepresidenta saliente, Leni Robredo.
Ferdinand Marcos Jr. obtuvo cerca del 56 % de los sufragios, superando por casi el doble a su rival, la vicepresidenta saliente, Leni Robredo.
Foto: FRANCIS R. MALASIG

Ferdinand Marcos Jr., hijo del dictador Ferdinand Marcos, reivindicó su victoria en su carrera por la Presidencia de Filipinas, tras las elecciones que se celebraron el pasado 9 de mayo. Con casi todos los votos escrutados, el candidato obtuvo cerca del 56 % de los sufragios, superando por casi el doble a su rival, la vicepresidenta saliente, Leni Robredo. En un breve encuentro con periodistas en su sede de campaña, dijo: “Todavía no es oficial, pero siempre he sido asesorado y hay que señalar el hecho de que 31 millones de compatriotas votaron por la unidad”.

Aunque faltan días para conocer el resultado final, el triunfo del candidato marcaría el regreso al poder de la familia Marcos, que fue derrocada en 1986. “Júzguenme por mis actos, no por mis ancestros”, fue el mensaje que transmitió Vic Rodriguez, portavoz de “Bongbong” (apodo del candidato), en un comunicado en el que dijo que será el gobernante de “todos los filipinos”. “Esta es una victoria para la democracia”, agregó el vocero, aunque durante la jornada electoral se denunciaron varia irregularidades.

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Estados Unidos, en busca de una cercanía

Durante la presidencia de Rodrigo Duterte, el mandatario saliente amenazó con poner fin a las relaciones entre Estados Unidos y Filipinas, mientras trataba de acercarse a Xi Jinping. Ahora bien, Marcos aseguró que adoptará una posición más equilibrada entre los dos países. Por ello, dijo que mantendría dos pactos militares que permiten que una gran cantidad de soldados y equipos estadounidenses ingresen a Filipinas, así como aseguró que no hará cumplir la decisión de 2016 de La Haya, con la que el tribunal internacional falló a favor de Filipinas y rechazó el reclamo de China sobre la mayor parte del Mar de China Meridional, se lee en The New York Times. En respuesta, según se lee en el periódico estadounidense, los expertos en política exterior de Filipinas criticaron a Marcos por tener una “actitud derrotista” en las relaciones con China y lo acusaron de ser demasiado complaciente con Beijing.

Entretanto, Kurt Campbell, principal funcionario de la Casa Blanca para Asia, aseguró hoy, previo a la cumbre de los líderes del Sudeste Asiático y el presidente estadounidense, Joe Biden, pensada para el 12 y 13 de mayo, que “hay algunas consideraciones históricas que probablemente hacen que, al menos inicialmente, existan algunos desafíos en la comunicación. Sin embargo, Filipinas desempeña un papel esencial, por lo que trataremos de continuar una estrecha colaboración en el ámbito de la seguridad y de aumentar los lazos comerciales y económicos”.

Filipinas fue un aliado de Estados Unidos durante la Guerra Fría, pero, en años recientes, esta relación sufrió altibajos. Con Barack Obama, el clima diplomático fue tenso, por cuenta de las vulneraciones a los derechos humanos durante el régimen de Duterte, que, posteriormente, fue respaldado por Donald Trump.

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