
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Ahora que ETA prometió que entregará las coordenadas de los escondites de sus armas, tras seis años de haber declarado su renuncia a los métodos violentos, les explicamos en tres puntos qué tan probable es que esto suceda y que ETA salga bien librado de esta estrategia:
1. Una resignación tardía
ETA es recordada como una banda terrorista que cometió numerosos atentados y extorsiones en España y Francia para defender la causa independentista del País Vasco. Después de cuatro décadas de ataques, renunció a la violencia en octubre de 2011. Desde entonces, en la práctica, su presencia ha cesado. Los gobiernos español y francés han encontrado escondites de sus armas en numerosos lugares de la región vasca (y también algunos cerca de París), lo que significa que la banda nunca dejó del todo sus actividades delictivas. Los miembros restantes dijeron esta semana que entregarían las armas y que buscaban un acercamiento con los gobiernos de ambos países. Es una tentativa que han sugerido desde hace algunos meses y que no produce eco.
2. España se mantiene impertérrita
Aunque ETA anunció que entregaría su arsenal restante, el gobierno español no tiene entre sus opciones la apertura de un diálogo de paz o de negociación. Íñigo Méndez de Vigo, portavoz del gobierno de Mariano Rajoy, dijo: “ETA tiene que hacer dos cosas: desarmarse y disolverse”. El mismo Rajoy aseguró horas después: "ETA ha decidido, así lo ha dicho, desarmarse unilateralmente. Que lo haga, y de paso que se disuelva". El gobierno francés tampoco ha respondido a las invitaciones. En realidad, ETA ya no tiene ningún poder de presión y si busca una negociación es para que la justicia no lleve a la cárcel, con penas máximas y excluyentes de cualquier beneficio, a sus integrantes. A ETA se le imputan la muerte de 829 personas, numerosos secuestros y campañas de extorsión a empresarios. Para ETA, las negociaciones de paz del gobierno Santos con las Farc, según declararon hace algunos meses, podrían servir como modelo de justicia y posconflicto.
3. ¿Qué pide ETA?
Además de una negociación en la que eventualmente se construiría un sistema de justicia para definir la situación de los miembros de la banda, ETA pide desde 2012 la liberación de sus miembros presos, que son cerca de 350 en España y Francia. También busca desmilitarizar el País Vasco y negociar el poder sobre esa zona. Sin embargo, el gobierno español ha argumentado que no existe ninguna confianza en sus aportes a la desmovilización: ya en varias ocasiones, ETA ha dicho que está desmantelada. Está, pues, en la peor posición para negociar.