
Ser ministro de Defensa de Venezuela fue "el más alto honor", dijo Vladimir Padrino tras su destitución.
Foto: AFP - FEDERICO PARRA
Durante más de tres décadas el nombre de Vladimir Padrino López fue sinónimo de un poder que no admitía réplicas en Venezuela. El hombre que en 1992 esperaba en la retaguardia con sus tanques para rematar el ataque al Palacio de Miraflores, y que en 2002 fue la pieza clave para devolver a Hugo Chávez al poder, se convirtió en el rostro del miedo para millones de venezolanos cada vez que ordenaba “defender la Revolución” frente a las protestas civiles. Sin embargo, esa aura de invulnerabilidad se desmoronó el miércoles, cuando la presidenta...
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