Advierten que constructora en Suba vende apartamentos sin tener licencia de construcción

Cerca de 60 familias aún no saben cuál será el futuro de "Balcones del Rincón" que, según denunció la Personería Distrital, inició obras sin tener permisos. La constructora dice que la licencia está en trámite.

En julio, la Curaduría declaró desistida la solicitud de la licencia de construcción. /Personería de Bogotá

El gran sueño de muchas familias en Colombia es tener casa propia, especialmente en Bogotá, donde casi la mitad de sus habitantes viven en arriendo y donde comprar vivienda cada vez es más caro. Sin embargo, hay quienes se aprovechan de ese anhelo para hacer negocio.

Al menos, así lo cree la Personería Distrital, que este martes denunció que en la localidad de Suba están vendiendo apartamentos en una obra que no tiene licencia de construcción y, por lo tanto, sería ilegal. Por su parte, la constructora a cargo del proyecto se defiende diciendo que, si bien aún no tienen licencia, esta se encuentra en trámite. Además, que aún no ha dado inicio a la construcción.

La polémica gira alrededor del proyecto Balcones del Rincón, ubicado en la calle 130C con carrera 95A. Según su publicidad, allí se construirán apartamentos de 60 metros cuadrados, en tres torres de 13 pisos cada una. No obstante, la urbanización está en el limbo desde julio pasado, pues el proyecto no cuenta aún con los permisos para avanzar en su construcción.

A pesar de no tener los papeles en regla, según advierte la Personería Distrital, esto no fue impedimento para que la constructora rompiera los sellos que advertían que la obra no tenía permisos, montara una sala de ventas en el sector e instalara una valla publicitaria para comenzar a comercializar los inmuebles.

Según pudo documentar el ente de control, la constructora no ha obtenido el permiso, ya que no han subsanado más de 50 correcciones que ordenó la Curaduría Urbana No. 3 (donde tramitan los permisos), relacionadas con las fallas arquitectónicas y estructurales que supone el proyecto para los sectores aledaños.

“(Luego de que iniciaran las obras) las casas de la urbanización Gloria Lara Etapa II, vecinas al proyecto, empezaron a tener problemas. En mayo la comunidad denunció grietas y levantamiento de pisos en sus viviendas, por la instalación de pilotes para las torres. Si bien la valla amarilla en el lugar mostraba la iniciación del trámite de la licencia, los constructores no tenían autorización real para realizar esas obras”, aseguró la Personería.

Para hacer las modificaciones al proyecto, la Curaduría les dio 30 días a los encargados de la obra y la constructora pidió 15 días hábiles más. Finalmente, el 15 de julio se venció el plazo y la Curaduría encontró que no subsanaron todas las observaciones, por lo que declaró desistida la solicitud de la licencia de construcción.

No obstante, “el pasado viernes 20 de octubre, la Personería encontró que la constructora rompió los sellos y continuó las obras y la venta de apartamentos. Ante la situación, solicitó a la Policía poner a disposición de la Fiscalía a los responsables por fraude a resolución administrativa”.

El órgano de control instó a la Superintendencia de Industria y Comercio a defender a las familias que adquirieron apartamentos, por posible publicidad engañosa. A nivel Distrital, la Personería solicitó a la Alcaldía Local de Suba suspender en forma inmediata la obra y pidió a la Secretaría de Hábitat controlar las actuaciones de la constructora y proteger a los compradores que separaron apartamentos. De no destrabarse el proyecto, se verían afectadas al menos 60 personas que ya dieron la cuota inicial para hacerse a uno de los apartamentos

Ante los señalamientos, la constructora emitió un comunicado de prensa en el que desmiente que haya comenzado la construcción del proyecto y asegura que actualmente adelanta las tareas administrativas para conseguir los permisos requeridos. “Las tareas realizadas en 100 metros cuadrados del predio consistían en fijar una placa de concreto sencilla para depositar herramienta (…) de ninguna manera se pretendió construir parcial o totalmente una bodega o espacio con destinación diferente a la proyectada”, indica.

Sobre el retiro de los sellos, la constructora explica que ‘hubo confusión’ y que el personero de la localidad que estuvo al frente del caso “actuó de forma arbitraria e intempestiva ordenando la detención ilegal y la judicialización de obreros, trabajadores e indefensos, que no tienen el deber de dar explicaciones de tipo administrativo ni mucho menos de tipo judicial”. Para probar la supuesta arbitrariedad, la organización sostiene que cuenta con un video que evidencia la actuación. 

“La constructora está en disposición, como siempre lo ha hecho, de aclarar los malentendidos al público en general y a sus posibles compradores futuros”, agrega.

Recomendaciones

La personera de Bogotá, Carmen Teresa Castañeda, dio a conocer una serie de recomendaciones para verificar la legalidad de las urbanizadoras y de los proyectos. Según la funcionaria, antes de comprometerse con una obra, el eventual comprador debe verificar que cuente con una licencia de construcción debidamente otorgada.

En el sitio donde se levanta la obra debe existir una valla blanca con el número de la licencia de construcción, la cual puede verificar en la curaduría que supervisa el proyecto. Si la valla que encuentra es amarilla, como en el caso del proyecto Balcones del Rincón, esto indica que apenas tramita la licencia.

Por otro lado, advirtió la personera distrital, se debe dudar de aquellas constructoras que piden hacer los depósitos de pago en cuentas de ahorro o corrientes, ya que los recursos del proyecto deben siempre estar en fiduciarias.