¿Está tan mal la ETB?

El análisis varía dependiendo de los intereses de quién lo haga. Distrito la vendería en $2,2 billones, pero la anterior administración dice que vale el doble, es rentable, competente y sólida.

La idea del alcalde Enrique Peñalosa de vender la ETB toma forma y, poco a poco, van esgrimiendo razones para justificar la decisión. El actual presidente de la compañía, Jorge Castellanos, dice que la empresa atraviesa una situación difícil y que se debe pensar en conseguir un socio estratégico o vender. Justifica su pronunciamiento en las cifras del 2015, que muestra un panorama desalentador. A pesar de la gran inversión en infraestructura de los últimos años, no hay clientes que la hagan rentable, algo que se vio reflejado en las pérdidas del año pasado por $36.538 millones, cifra similar a los $38.000 millones de pérdidas de 2014.

El funcionario dio a entender que se trata de un problema que tiene, al menos, dos fuentes: una estructural, en la medida en que el negocio base de la ETB, la telefonía fija, no registra ingresos desde hace una década, debido a que los ciudadanos cada vez usan menos ese servicio (se calcula que hasta 2014 perdieron 500.000 usuarios). En segundo lugar, la estrategia de la administración de Gustavo Petro: meter la compañía en negocios de nuevas tecnologías, como Internet, televisión digital y celular. Para ello, hizo inversiones por $2 billones en infraestructura como la fibra óptica. Castellanos calificó como amateur la ejecución de esos planes, pues a pesar del esfuerzo, los clientes que consiguieron fueron muy pocos. Un ejemplo es que del 1,2 millones de usuarios potenciales que podrían pagar por esos servicios, solo hay 110.000 clientes.

Ese panorama encendió de nuevo el debate sobre la privatización de la empresa, donde el Distrito es dueño del 84,4%. El gerente considera que seguir el camino actual es hacerla inviable. Propone trabajar de aquí a dos años con lo que hay, esforzándose por hacer rentables las inversiones, para hacerla atractiva con el fin de conseguir un socio privado que la impulse en el mercado de la mano de la Alcaldía; si no, venderla. “Por ahora no estoy en capacidad de hacer sugerencias sobre alguna de esas opciones”, anota.

El primero que salió en defensa de la empresa fue el exalcalde Gustavo Petro, quien acusó a la actual administración de querer desvalorizarla para venderla a un precio por debajo de su valor real. “Una compañíaa que hace una inversión de $2.1 billones en red de fibra óptica, no se desangra, se fortalece. El gerente de ETB está mintiendo. Oculta dinero que Claro le debe a ETB por fallo judicial y la devolución de $150.000 millones en impuestos”, advirtió.

A él se sumó Saúl Kattán, quien fue presidente de la ETB en la administración Petro. Dijo que dejó una empresa rentable, sólida y competitiva. “Es un caso de éxito. En el 2010 la iban a vender por $1,4 billones. Hoy su valor se ha triplicado y si continúan con el plan estratégico, seguirá valorizándose. Hoy es una compañía con productos tecnológicos de última generación”. Él agregó que, pese a que la empresa muestra un balance con pérdidas, esto obedece a que no están reportados los ingresos por pleitos que la ETB ganó, pero que no le han pagado. Calcula que representan casi $400.000 millones, con lo que varía el panorama.

El economista Eduardo Sarmiento afirma que “la solución no está ni en la asociación ni en la privatización. La ETB necesita fuerza institucional, por un lado, y una gran estrategia para sacar ventaja de las oportunidades de los mercados en los que está incursionando, por otro. Donde sí necesita ayuda es en una limitación que se le deba hacer a Claro (el mayor competidor), que por su posición dominante impide, prácticamente, el desarrollo de otras empresas”.

El Concejo también terció en la discusión. Diego Molano, vocero del Centro Democrático, y Antonio Sanguino, concejal de la Alianza Verde, pidieron fortalecer la empresa de la mano de un socio estratégico y se apartaron de la idea de la privatización total, que es lo que ha defendido el alcalde Peñalosa. Manuel Sarmiento, del Polo, criticó al gerente por salir a hablar mal de la empresa, lo que la desvaloriza, y pidió mantenerla pública pues, en su concepto, los problemas no son propios del negocio sino producto de malas administraciones.

Otro panorama muestra el departamento de investigaciones económicas de Alianza Valores, que señala que las líneas de ingreso tradicionales de la ETB como, la telefonía local y de larga distancia, han tenido un crecimiento débil, pero los nuevos negocios como la telefonía móvil, el internet y la televisión están actualmente impulsando los ingresos de la compañía. El comportamiento accionario de la ETB fue uno de los más sobresalientes de la Bolsa de Valores: en el último año el título se valorizó 46%, pasando de $373 a $573.

La polémica de la privatización está abierta y, por ahora, se trasladará al cabildo donde anunciaron debates de control político para conocer la situación real de la compañía y tomar una decisión informada sobre la pertinencia de venderla o no.