Jefe de Los Pascuales pide su libertad en Apartadó

Tras los indicios de la conexión entre la banda delincuencial Los Pascuales de Bogotá con la bacrim los Urabeños, ahora Germán Iván Cataño Mosquera (líder de la banda capitalina), pide su libertad.

Los hilos de la banda Los Pascuales de Bogotá con la banda criminal Los Urabeños parecen cada vez más visibles. Aunque se tienen indicios de sus nexos hace dos años de ser el grupo de sicarios de la bacrim en Bogotá e, incluso, se le sindica a la banda capitalina de haber asesinado en abril pasado a un comerciante en el norte de la ciudad por encargo de la banda antioqueña, hay un hecho reciente que conecta nuevamente a Bogotá y a Urabá: Germán Iván Cataño Mosquera, supuesto líder de la peligrosa banda capitalina y quien está detenido desde 2013, tramita su libertad por vencimiento de términos ante un juez de Apartadó.

La solicitud obedece a que Cataño lleva dos años esperando a que termine el juicio que le adelantan por delitos como concierto para delinquir, homicidio y porte ilegal de armas. Como a la fecha no hay un fallo en firme y los plazos en el nuevo sistema penal acusatorio son precisos, su abogado hizo cuentas y al parecer encontró que en el caso de su defendido el tiempo se cumplió y por eso pidió su libertad. La diligencia inició el pasado jueves y hasta la noche de este viernes no se había tomado una decisión.

Lo llamativo de todo este asunto es que, en vez que hacer la solicitud ante un despacho de Bogotá (que es donde el procesado delinquió y se encuentra detenido), el abogado tomó la decisión de viajar 500 kilómetros hasta Apartadó, la capital del Urabá Antioqueño, para radicar la solicitud. El caso le correspondió al Juzgado Primero Promiscuo del municipio con función de control de garantías, quien será el encargado de resolver la petición.

Pero tal parece que la elección del defensor no fue al azar. El abogado Martínez Montero, quien asumió la defensa de Cataño a comienzos de abril, fue hasta noviembre el Juez Segundo Penal del Circuito de Apartadó. Sin embargo, tuvo que salir de la Rama Judicial por la puerta de atrás, al ser destituido e inhabilitado por 10 años, por la sala disciplinaria del Consejo de la Judicatura de Antioquia. A pesar de esto, como su licencia de abogado sigue vigente, puede litigar. Vale aclarar, si bien el sitio donde se pidió la libertad de Cataño genera suspicacias, esto no quiere decir que el abogado tenga relación con grupos armados ilegales o esté haciendo algo ilícito.

La captura

La captura del jefe de Los Pascuales ocurrió el 20 de julio de 2013, según las autoridades, luego de seis meses de investigación. En su momento, la Fiscalía señaló a Germán Iván Cataño como el cabecilla de una peligrosa organización dedicada al microtráfico en la localidad de Mártires y Santa Fe. Junto a Cataño, también capturaron a otras 11 personas, entre ellas a cuatro policías, que eran colaboradores de la banda delincuencial.

“Inició sus actividades delincuenciales en dicha localidad donde, con amenazas a propietarios, tomó posesión de diferentes negocios como moteles, residencias, bares y prostíbulos, para convertirlos en escenarios para lo comercialización de drogas y otros delitos. Se les investiga en un homicidio”, informó la Policía en esa oportunidad.

Entre las pruebas que tenía la Fiscalía había interceptaciones telefónicas, fotografías, retratos hablados e inspecciones judiciales. Eran tan contundentes que el propio Cataño aceptó inicialmente los cargos por homicidio. Sin embargo, luego alegó que la Fiscalía le ofreció un trato con una baja pena y en el trámite del proceso descubrió que era más alta. Esto lo llevó a presentar recursos ante las autoridades judiciales para deshacer el trato.

Hoy, luego de dos años, no hay una condena contra Cataño, a quien mostraron como el líder de la peligrosa banda. Incluso, el único antecedente que registra el procesado es de 2009 y por violencia intrafamiliar, el cual ya purgó. Ahora, un tema de relevancia para la seguridad de Bogotá como es la libertad del líder de la banda, está en manos de un juez en una provincia alejada; tradicionalmente afectada por los grupos armados ilegales, y especialmente atacada por la banda criminal. Resta esperar la decisión del funcionario judicial, para saber si Cataño vuelve a la calle mientras espera condena o definitivamente lo mantendrá tras las rejas.