Tecnologías de información

Ver para creer ya no es opción por culpa de los programas de edición

Noticias destacadas de Ciencia

Cada día en el mundo se producen más de 3,2 mil millones de fotos y 720,000 horas de video. ¿Cómo detectar las falsas? Investigadores australianos analizan los retos.

Comencemos este artículo con una foto de Martin Luther King Jr.

¿Cuál es la verdadera?

Difícil saberlo, ¿no?

La foto original es la de la derecha. Fue tomada a Martin Luther King Jr en St Augustine, Florida, después de enterarse de que el Senado de los Estados Unidos aprobó el proyecto de ley de derechos civiles el 19 de junio de 1964. Pero medio siglo después, fue suficiente una sola persona con un software de edición de imágenes a mano para cambiar, al menos en apariencia, el curso de la historia y crear una imagen vulgar del líder estadounidense. Una imagen que circuló ampliamente por redes sociales como Twitter, Reddit y apareció el sitio web de supremacistas blancos Daily Stormer para confundir y engañar.

“El software de edición de imágenes es tan ubicuo y fácil de usar tiene el poder de reimaginar la historia”, escribieron los investigadores T.J. Thomson, Daniel Angus, Paula Dootson, Edward Hurcombe yAdam Smith, del Centro de Investigación de Medios Digitales de la Universidad de Queensland, Australia, en un artículo en el que examinan una serie de tecnologías de verificación de imágenes existentes y emergentes que podrían implementarse o adaptarse para combatir este fenómeno de desinformación.

Uno de los primeros retos a la hora de controlar las imágenes falsas es la avalancha de imágenes que produce actualmente el mundo. Se estima que diariamente se toman más de 3,2 mil millones de fotos y se producen unas 720,000 horas de video.

Pero volvamos a los ejemplos.

¿Alcanzó a conmoverse con esta imagen que circuló tras los incendios que devastaron a Australia? La foto de la izquierda, que se compartió ampliamente en las redes sociales durante la crisis de los incendios, es una composición de al menos otras tres imágenes que se han combinado digitalmente mediante la técnica de empalme.

Existen muchas técnicas para trucar imágenes: clonación, empalme, recorte, retoque, entre otras. El problema no es nuevo. Nació a la par con la fotografía y el video. Pero las tecnologías se han perfeccionado y, como lo advierten los autores del trabajo, las herramientas digitales para detectar si una imagen ha sido alterada no van al mismo ritmo.

“A pesar de saber poco sobre la procedencia y la veracidad del contenido visual que encuentran, los periodistas deben determinar rápidamente si volver a publicar o ampliar este contenido, con pocas herramientas y poco tiempo disponible para ayudarlos en dicha evaluación”, señalan.

Una variable que ha empeorado la situación es que los comunicadores incorporan cada vez con más frecuencia contenido visual generado por usuarios y de fuentes múltiples. "La verificación en las redes sociales tendrá que aumentar proporcionalmente si deseamos mejorar la confianza en instituciones y fortalecer nuestra democracia”, anotaron.

Un  reciente estudio realizado por el Centro Internacional para Periodistas (ICFJ) encontró un uso muy bajo de herramientas de verificación de redes sociales en las salas de redacción. Tras encuestar a más de 2.700 periodistas y directores de salas de redacción en más de 130 países, el trabajo encontró que que solo el 11% de los encuestados usaban herramientas de verificación de redes sociales.

Entre los recursos actuales con que cuentan los periodistas o personas dedicadas a verificar información visual figuran la búsqueda de imágenes inversa, examinar los metadatos de imágenes, hacer revisión de luces y sombras. Tecnologías de machine learning podrían inaugurar una nueva era contra la desinformación.

Un último ejemplo: ¿Qué técnicas cree que usaron las personas que manipularon esta imagen ?

Correcto. La imagen de la izquierda se compuso con múltiples técnicas de manipulación. En redes sociales se compartió con una leyenda que decía que el huracán Dorian giraba sobre Florida.

Para los autores del trabajo, más allá de las herramientas para combatir la desinformación de imágenes, es necesario pensar en “la alfabetización digital y visual de quienes las ven. Ser capaz de detectar ediciones fraudulentas disfrazadas de realidad es de vital importancia”.

Comparte en redes: