Cuando ser un Stone no es suficiente

“She’s the boss”, de Mick Jagger; “Talk is cheap”, de Keith Richards; “The new barbarians”, de Ron Wood, y el quinteto jazzístico de Charlie Watts hacen parte de los esfuerzos individuales de estos artistas inconformes.

La voz de Mick Jagger, la guitarra de Keith Richards, el bajo de Ronnie Wood y la batería de Charlie Watts han sonado en colectivo y por separado. / Ilustración: Eder Rodríguez

Portar una apellido como “de Rolling Stones” puede significar el tránsito sin peaje hacia la inmortalidad. Con ese complemento tan sólido, nombres como Mick Jagger, Keith Richards, Ron Wood y Charlie Watts podrían quedar en segundo plano, porque los talentos individuales tan solo servirían para sumar al generoso caudal de lo que se logra hacer en colectivo. Por eso, algunos guitarristas, otros bajistas y vocalistas deciden emprender un camino como solistas y se convierten en responsables de una historia en singular.

Ser solista es comenzar a entender el trabajo en equipo en otra dimensión y volver consciente el hecho de que la última instancia es la voz propia. En el caso de los cuatro Stones, intentar una ejecución individual es un arma de doble filo, es un salto al vacío en el que las comparaciones aparecerán con la rapidez de un acetato que se escucha en 45 revoluciones por minuto.

Los cuatro integrantes han tenido incursiones como solistas, algunas con mejores repercusiones. Mick Jagger es quien más veces ha disfrutado de la dualidad de ser el rostro de una de las bandas más antiguas del rock y al mismo tiempo tener los arrestos físicos, tal y como lo demuestra en sus conciertos, de publicar bajo su nombre.

En 1985, la boca exuberante, en esta oportunidad sin la lengua característica, puso a consideración de la crítica el álbum She’s the boss, un debut tan aplaudido que resultó ser disco de platino en Estados Unidos. Músicos como los guitarristas Jeff Beck y Pete Townshend y el teclista Herbie Hancock respaldaron este proyecto. El éxito se hizo más evidente con la aparición del tema Dancing in the street, al lado de David Bowie. Dos años más tarde lanzó Primitive cool, en el que le dio salida al poder creativo de su alianza con Dave Stewart. Otros de sus registros han sido: Wandering spirit (1993), Goddess in the doorway (2001) y The very best Of Mick Jagger (2007). Sin olvidar la banda sonora de la cinta Alfie (2004), con la que obtuvo un Globo de Oro.

Keith Richards fue el gran iniciador de los Stones en conjugar su oficio en primera persona. Cuando más se rumoraba de la rivalidad entre su banda y los Beatles, él aportó su voz en los coros de la canción All you need is love, en 1967, y tres años más tarde estrechó la amistad con el teclista estadounidense Billy Preston. En 1988, se aventuró con dos registros: Talk is cheap y Live at the Hollywood Palladium. Al lado de los productores Steve Jordan y Waddy Wachtel, el guitarrista presentó lo que hasta hoy es su último álbum como solista, Main offender (1992).

Ron Wood logró ir más allá de lo realizado por sus compañeros. Sus discos no se vendieron en grandes cantidades, pero su interés lo llevó a plantearse un sonidos especial con la banda The New Barbarians. Producciones discográficas como Some neck (1979), 1234 (1981), Live at the Ritz (1981), y Slide on live: Plugged in and stading (1993) figuran dentro de la realizaciones de este personaje que apareció en las nóminas de Faces, The Bird y The Jeff Beck Group.

El baterista Charlie Watts ha sido el más versátil porque a pesar de su esencia rockera mantiene vivo su proyecto de jazz en el que explora temas tradicionales del género de las síncopas. Con Charlie Watts Quintet ha editado varios álbumes en los que le ha dado vuelo a su capacidad para improvisar. Sus registros dedicados a Charlie Parker (“From one Charlie” y “A tribute to Charlie Parker with strings”) son hasta la fecha sus publicaciones más relevantes como solista.

Mick Jagger

Nació en Dartford, Kent, Inglaterra, el 26 de julio de 1943. En 1989 fue incluido en el Salón de la Fama del Rock and Roll y en 2004 en el Music Hall de la Fama del Reino Unido con los Rolling Stones. En diciembre de 2003 recibió en el Palacio de Buckingham el título de Caballero del imperio británico. Tiene siete hijos y se casó dos veces: en 1971 con Bianca Pérez-Mora Macias y en 1990 con Jerry Hall.

Keith Richards

El guitarrista de 72 años, nacido en Dartford, Inglaterra, llegó a pasar nueve días consecutivos despierto, ayudado por la cocaína. Declaró que en las décadas del sesenta y setenta sólo lograba conciliar el sueño un par de horas por semana. En una de esas noches compuso “Satisfaction”, la canción que catapultó a la fama a los Stones en 1965. Es uno de los miembros originales de la banda y, junto a Jagger, su motor creativo. Su último deseo es que sus hijas esnifen sus cenizas.

Charlie Watts

Sereno, reservado, aficionado al jazz. Nació en Londres y es el más veterano de la banda, con 74 años. En 2004 rozó la muerte dos veces: por un cáncer de garganta que trató con seis semanas de quimioterapia y por un accidente automovilístico en Francia. El baterista, quien entró al grupo en 1963, es considerado por el resto de integrantes como el verdadero líder de los Stones.

Ronnie Wood

Ronald David Wood nació en Hillingdon, Middlesex, Inglaterra, el 1º de junio de 1947. Creció en una familia de gitanos durante los años posteriores a la II Guerra Mundial. Sus hermanos le regalaron su primera guitarra cuando tenía siete años. Escribió “Memorias de un Rolling Stone”, libro en el que cuenta cómo la música, el alcohol y la fama forman parte de sus genes; además de mostrar cómo hacer parte de la banda más famosa del mundo puede convertirlo en "prisionero en una cárcel de oro".

últimas noticias
contenido-exclusivo

Etiopía: la tierra que nadie pudo colonizar

Cuento: Volví a desempolvar mi camiseta