Rachel Morrison:

La primera mujer nominada en la categoría mejor dirección de fotografía en los Óscar

Rachel Morrison representa un triunfo para las mujeres en el mundo cinematográfico. Es la primera vez que una mujer directora de fotografía está entre los nominados a este premio.

Archivo de Musicbed Blog

Rachel Morrison quería congelar el tiempo. No halló otra forma más para hacerlo que con la ayuda de una cámara. Así empezó a registrar todo lo que se le pasaba por su mente.

Su primer acercamiento a la fotografía lo tuvo cuando estudió fotoperiodismo. Al ver que sus historias podían contarse de una manera más amplia empezó a complementarlas a través del cine.

Sin embargo, la fotografía fue el puente para empezar a trabajar en el medio. Trabajó en programas de televisión hasta llegar a la dirección fotográfica de algunas películas como Pantera Negra, Dope, Little Accidents, Any Day Now, Cake, Some Girl(s).

La primera oportunidad que tuvo para dar a conocer su trabajo en cine fue en la película independiente Fruitvale Station, del director afroamericano Ryan Coogler. Esta cinta le sirvió para mostrar en la pantalla lo que  había buscado con la fotografía: planos precisos donde se puede ver el detalle de cada personaje u objeto y el trabajo de la luz natural en sus composiciones.

Hoy se posiciona como directora de fotografía y gracias al trabajo que ha realizado durante estos años, para esta edición de los Premios Óscar Morrison fue nominada en la categoría mejor dirección de fotografía por su trabajo en Mudboun, la película de Netflix donde se relata los efectos de la posguerra en la amistad de dos compañeros soldados de diferentes razas en el Mississippi de los años 40.

Esta nominación representa doble victoria. Por un lado, es un triunfo porque la Academia se resistía a reconocer la plataforma de streaming porque pone a juego su sistema de mercado tradicional en la industria del cine. Por el otro, es la primera vez que una mujer directora de fotografía pueda estar en las nominaciones del Premio.

En esta película, Morrison utilizó su cámara para mostrar un paisaje en una historia de racismo. Deja ver, con la claridad del detalle que caracteriza su trabajo, un paisaje de edificios marcados y otro que intenta aplastar el anterior con los colores naturales de la vegetación. Así mismo, busca que la cámara esté presente en cada momento íntimo de los personajes de la historia.

 

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