Tras nueve años del Premio Luis Caballero

Un reconocimiento a los artistas de mediana trayectoria que configuran sus proyectos a partir de espacios emblemáticos de la ciudad de Bogotá, ha recibido transformaciones constantemente para considerar la metamorfosis del arte.

Espacio Artnexus.Cortesía

El espacio del arte desde sus diversas extensiones es ocupado hoy por un sinnúmero de artistas, pero dada su importancia, el artista emergente se sumerge con propiedad hacia lo que sucumbe en la actualidad. Esto, sin desmeritar el acto plástico de aquellos que traspasan los veinte años. El arte joven ha cobrado mayor relevancia dentro de la importancia establecida por el Estado mismo, estableciendo posibles incentivos, reconocimientos y espacios propicios para una nueva generación.

Por otro lado, el valor experimental de quienes llevan una larga trayectoria dentro del circuito del arte, tanto nacional como internacional, hace que su obra sea concebida como única y de gran aprendizaje para los interesados en el arte; es por eso que en modo de retrospectiva o periplo, se instauran exposiciones en sitios especializados, llamando a críticos, historiadores, artistas y estudiantes.

Desde esta perspectiva, los artistas que se encuentran en la mitad de la línea de la vida, en medio de tener experiencias, pero no ser lo suficientemente mayor para merecer un gran reconocimiento, y tampoco ser un novato emergente en busca de luz propia, se aparecen artistas de mediana trayectoria, los mismos que buscan acogida en los espacios artísticos y participar en las convocatorias del Estado y que desde 1996 le han dado un espacio fijado a estos artistas de treinta a cuarenta años de edad en el Premio Luis Caballero, inspirado no solamente en la vida y obra de este artista colombiano vehemente del cuerpo humano que murió en el año 1991, sino en hacer el debido reconocimiento y poner a prueba su creatividad en obras inéditas.

“El Premio Luis Caballero fue oportunamente convocado por la Galería Santa Fe de Bogotá del Planetario Distrital como una manera de promover el arte de aquellos artistas que ya no se cuentan entre los jóvenes que se disputan los salones y bienales, pero que tampoco han llegado a la posición de maestros consagrados y que, por lo tanto, no se identifican todavía con un lenguaje establecido e inamovible. Entre más de cien propuestas se escogieron las de once artistas cuyas obras se encuentran entre las más vitales y logradas que se realizan en Colombia, debiendo presentar cada una de ellos una muestra individual que haga evidente sus razonamientos y propósitos”, decía Eduardo Serrano, uno de los jurados de la primera versión del Premio Luis Caballero entre los años 1996 - 1998, explicando la dinámica de este premio que consigue exaltar a once artistas - en su inicio- con obras totalmente inéditas, proyectos que se construyen durante un año para finalmente deliberarse un único ganador.

“En las bases del Premio Luis Caballero se planteó como premisa, pero no como condición necesaria, el manejo del espacio de la Galería Santa Fe. Este hecho llevó a Víctor Laignelet a concretar una idea rotunda y estricta con su obra: “Una jaula fue a buscar un pájaro”, describía en el libro de este premio el también jurado Alberto Sierra, que junto a Serrano y Francisco Gil Tovar, nombraron a Laignelet como ganador de esta primera versión.

Teniendo como característica principal la intervención de un espacio artístico que para aquellos días sería la Galería Santa Fe, ubicada en el Planetario de Bogotá, la creación fue pensada para un espacio en concreto que con el tiempo y en sus distintas versiones tendría gran importancia. Esto, más que un premio, es un proyecto que no se ha visto en ningún lugar en el mundo, según dice Jaime Cerón, actual subdirector de Idartes y quien ha estado detrás del proyecto desde su inicio.

En un principio, el Instituto de Cultura y Turismo de Bogotá estaba a cargo del proyecto. Luego, en el año 2006, pasó a manos de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, luego gestionado por la Fundación Gilberto Alzate Avendaño para finalmente, desde que se crea IDARTES hace seis años, mantener este proyecto que tuvo grandes transformaciones.

“Lo que Idartes hizo fue proponer a los artistas una serie de espacios muy cargados -dice Cerón-, ya sea arquitectónicamente, políticamente, artísticamente y motivar a los artistas para presentar proyectos para esos espacios con el fin de generar intervenciones que sean de cierta medida como propias de él mismo, haciendo que ya no solamente sea un solo referente arquitectónico que sirva como elemento común sino además pensar la ciudad, los recorridos de la ciudad y plantear que hipotéticamente pueda ser visto todo el conjunto del proyecto de forma simultánea”, idea que se viene realizando durante las últimas tres versiones, tomando como referencia espacios como el Museo de Arte Moderno, el Archivo de Bogotá, El Museo Santa Clara, entre otras, que en esta, su versión número nueve, trae precisamente a ocho artistas que a partir de la arquitectura e historia se logran revelar como un elemento para guiar los proyectos propuestos durante esta versión.

Desde su creación y hasta el año 2013, el premio estableció como escenario único de exposición la Galería Santa Fe, ubicada anteriormente en el Planetario de Bogotá, posteriormente en la localidad de Teusaquillo y luego tuvo lugar en La Candelaria; luego el estado del espacio se manifiesta a través de una beca titulada ‘Beca Red Galería Santa Fe’ otorgada por IDARTES a través de la convocatoria de Estímulos Distritales.

Actualmente se espera que la sala tenga su espacio físico y que inaugure el próximo año en la antigua plaza de mercado La Concordia, sin el ánimo de transformar la vigencia del premio en sus distintos escenarios emblemáticos, ya que esto le ha permitido a los artistas una manera de no solamente exaltar la iconografía capitalina, sino también de crear a partir de las nociones históricas y arquitectónicas de distintos lugares. Según Cerón, “El ejercicio del Premio Luis Caballero tiene varias ventajas y es que al motivar a un ciudadano o a un espectador común a recorrer los diferentes proyectos, se está motivando en el encuentro con zonas de la ciudad que de pronto no serían habitualmente visitadas. Expande la mirada de la ciudad y por eso creo que ganó muchos elementos al plantearse en esa suerte de cuasi simultaneidad en muchos lugares distintos de la ciudad”.

Durante el mes de agosto y hasta el mes de noviembre del presente año, se inauguran las exposiciones de los ocho nominados en el siguiente orden: Lina González en el Espacio Artnexus con su obra ‘Torturas voluntarias - Fracasos temporales'. Leonardo Herrera presenta ‘Santos Cabezas’ en la Sala de Exposiciones ASAB. Rodrigo Echeverri estará en el Museo Santa Clara con su obra ‘Ejercicios de sustracción´. el artista Felipe Arturo expondrá en la Universidad Jorge Tadeo Lozano ‘El río persigue la gravedad’. Ana María Palacios presenta ‘Errantes’ en la Plataforma Bogotá. Luis F. Ramírez Celis estará en el MAMBO con su obra ‘'CN 70: a propósito de la colaboración entre Celis y Nova’. Juan David Laserna expondrá en el Archivo de Bogotá ‘Set’ y la artista Adriana Marmorek presentará su obra ‘Háblame amor’ en el MAMBO. Finalmente y hasta el mes de diciembre los jurados -Natalia Gutiérrez Echeverri, Natalia Varela y Juan Mejía- darán a conocer el ganador de esta versión número nueve del Premio Luis Caballero.

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