Fedepalma también dice que política comercial del Gobierno es contradictoria

La semana pasada Fenavi se había pronunciado en un sentido similar.

/ Foto: David Campuzano - El Espectador

La Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, Fedepalma, rechazó la decisión del Gobierno de aplicar cero aranceles para la importación de aceites y grasas desde el 29 de febrero. (Vea Primeras medidas para bajar inflación de alimentos).

El gremio palmero aseguró que “altos funcionarios se habían comprometido a adelantar un proceso de concertación que no se cumplió, lesionando la confianza legítima que el gremio tenía en el gobierno”, una inconformidad que Fenavi también había manifestado (Vea: Gobierno es incoherente y tiene política comercial sesgada: Fenavi).

De forma similar a los avicultores, los palmeros dijeron en un comunicado que es contradictorio que el Gobierno promueva la política del plan Colombia Siembra mientras elimina los instrumentos de apoyo al sector agropecuario (Vea La meta del millón de hectáreas que tiene el Minagricultura). Este miércoles, precisamente, el Ministerio de Agricultura informó que 142.000 productores se han inscrito a la estrategia gubernamental.

Fedepalma explicó que las medidas adoptadas el lunes “impactan negativamente a la agroindustria y en particular a las comunidades palmeras, que se caracterizan por estar ubicadas en zonas vulnerables, algunas de ellas de sustitución de cultivos ilícitos y con baja presencia del Estado”. El gremio calcula que la afectación rondaría $220.000 millones en los próximos seis meses, lapso de vigencia del decreto. Eso equivale al 13% de los ingresos del sector.

Además de advertir la dificultad que añade el fenómeno de El Niño, los palmeros aseguraron que “a medida del Gobierno permitirá el acceso a la importación de aceites crudos y refinados, de países que aplican subsidios directos a la producción o al consumo, e impuestos diferenciales a las exportaciones de estos productos, lo cual desincentiva la industrialización en Colombia, menoscaba el consumo doméstico de aceite de palma de producción nacional, genera efectos adversos en la comercialización del fruto y del aceite de palma, y amplía aún más el déficit de la balanza comercial de aceites y grasas en Colombia”.

La ministra de Comercio, Cecilia Álvarez-Correa, le dijo a este diario la semana pasada que la medida de cero aranceles se tomaba al ver que, por ejemplo, además del impacto de la devaluación, el fríjol tenía un arancel del 80%. “Lo que más impacta el bolsillo es el costo de alimentos y los regulados en la vivienda, como la energía”, dijo. Aunque agregó que en comité se discutiría agregar más productos, en el decreto sólo quedaron los alimentos ya mencionados.

 

De acuerdo con los datos del Dane, la inflación en los precios de los aceites escaló 20,49% en 2015 y la de fríjol, 45,79%. Al tiempo, las importaciones se desplomaron: 30% menos en las compras externas de legumbres y frutas, entre 2014 y 2015, y 32,7% menos en las de aceites para el mismo periodo.