“Hemos perdido 70% de clientes petroleros”: Fernando Bonilla

El “country manager” de Motorola, afirma que, pese a la situación económica actual, ven oportunidades de negocio en la seguridad urbana de cara al posconflicto.

Motorola está desde hace cerca de 25 años en Colombia. A nivel mundial, luego de tener participación en el negocio de celulares, semiconductores, entre otros, la compañía está enfocada hoy en el desarrollo de software y soluciones empresariales. En Colombia, particularmente, para la Fuerza Pública. Fernando Bonilla, country manager de la marca en Colombia, habla de cómo se transformará el negocio en un eventual posconflicto y el impacto de la coyuntura económica.

¿Quiénes son sus principales clientes?

Hace 23 años empezamos a vender directamente en Colombia. Nuestro negocio principal son las Fuerzas Militares y la Policía Nacional. Empezamos vendiendo radios, de doble vía, y hemos ido avanzando. Lo que cambia es el portafolio, se adicionan cosas que antes no se necesitaban. La Fuerza Pública era más reactiva que proactiva: pasaba un evento e inmediatamente salía a atenderlo. Hoy se trata de prevenir, entonces hay que tener toda la información, estadísticas, entre otros. Hay mucha información que el público da de diferentes fuentes, como videos y redes sociales. Integramos esa información y en el centro de despacho tenemos el manejo de las cámaras, los radios, los celulares, centros de emergencia y control: son muchos subsistemas bajo un solo esquema. Eso ha pasado en los últimos 10 años, pero hoy también vendemos lo que vendíamos hace más de 20 años.

¿Habrá una reinvención del negocio de cara al posconflicto?

Nos alegra el tema de la paz. No hay que reinventarse, sino utilizar tecnología que no se usaba antes. Hoy tenemos los videos, todo el mundo instala cámaras de videos, pero nadie tiene tiempo de verlas. En Bogotá puedo tener 3.500 cámaras, pero no la gente para verlas. Hay una tecnología que me permite ver en cinco minutos lo que pasó en 24 horas. Otra me permite integrar las cámaras de video, porque cada fabricante tiene unas características propias y las cámaras “no se entienden”. Se han dado cuenta de que uno de los principales problemas de seguridad está ahí, por lo que hay que integrar las cámaras a través de un software. Hoy, por ejemplo, puedo detectar a una persona que pasa varias veces por el mismo sitio y eso me genera una alerta. Esas soluciones permiten, por medio de estadística, prevenir en vez de reaccionar. Después del posconflicto hay un cuestionamiento grande a nivel urbano y no rural, que era donde estaba el conflicto. Entonces viene el concepto de ciudades seguras. El conflicto pasa a la ciudad y allí debo tener más tecnología que la que había a nivel rural.

¿Apuntarán a otro tipo de clientes, del sector privado?

Nos hemos venido preparando desde hace cinco años de cara a que el tema de seguridad va a cambiar. Nos enfocamos en tecnologías nuevas, como las que he mencionado, y empezamos a trabajar en otros nichos de mercado como el sector petrolero, transporte, el metro de Medellín. Todos los sistemas de transporte tienen sistemas de comunicación de nosotros. También los desastres y las emergencias. El Gobierno se lo está tomando muy en serio. Allí hay parte preventiva y reactiva. Uno puede evitarlo si sabe lo que va a pasar, y si sucede puede coordinar si los conoce. Uno de los mayores problemas cuando hay un desastre es que no hay cómo coordinar, hay muchas entidades que quieren ayudar pero no saben qué hay que hacer. Tenemos la tecnología para un centro de control que coordine las fuerzas en la labor de rescate.

¿El país está generando la capacidad para esas necesidades, por ejemplo reservando espectro radioeléctrico, ahora que se viene la subasta de la banda de 700 MHz?

El país está haciendo la tarea. Es importante que el Ministerio (TIC) deje un espectro específico para atender ese tipo de eventos, y aparentemente ha habido varias opiniones al respecto, encontradas incluso, pero a nivel mundial esa es la tendencia, y en el último congreso en Suiza se logró un acuerdo sobre lo que se requiere. Lo apoyamos y creemos que es lo más conveniente. Creemos que se puede trabajar también con los operadores para mejorar la cobertura, pero es básico y crítico que el Gobierno reserve espectro para este tipo de aplicaciones en la banda de 700 MHz, que es la joya de la corona.

¿Ve al país moviéndose hacia la internet de las cosas y que toda esa información de la que habla provenga también del ciudadano?

El ciudadano será parte fundamental del esquema de seguridad. El 90% de las personas usan el celular para video, para datos, para enviar mensajes, y poco para la voz, y esa es la tendencia. Eso requerirá ancho de banda. LTE es el futuro de la tecnología, es el estándar hacia donde todos los fabricantes nos estamos moviendo. Los cuatro sistemas más grandes a nivel mundial han sido adjudicados a Motorola y eso nos ayudará para tener en tiempo real la información que el ciudadano nos pueda enviar. Pero el reto es organizar esa información. El ideal es que uno pueda permitir que la gente pueda transmitir datos desde su celular dentro de una red de emergencia que usa esa información para tomar las decisiones óptimamente.

Habla de LTE como el futuro. ¿Es apresurado empezar a hablar de 5G?

Uno muchas veces cree que es muy temprano. LTE hasta ahora se está implementando, pero ya se habla de 5G. La tecnología es así: lo que hoy es nuevo estará obsoleto en un año. Nosotros vamos al día, el grupo de investigación y desarrollo en Motorola está haciendo los betas que debe hacer. Tenemos compatibilidad con 4G y empezamos a trabajar con 5G, los cambios tenderán a mayor velocidad y eficiencia.

¿En Colombia tienen algún centro de investigación?

En Estados Unidos, Brasil y México tenemos fábricas. En Argentina tenemos un centro de desarrollo de software. En Colombia tenemos ingenieros locales dedicados al desarrollo de aplicaciones y trabajamos con desarrolladores de software. El caso con las Fuerzas Militares es interesante. La Policía tiene más de 50 oficiales dedicados a desarrollar software. Trabajamos con ellos para desarrollar aplicaciones. Las fuerzas necesitan aplicaciones muy específicas.

Hay polémica por cómo se estaría sacrificando la privacidad del ciudadano en nombre de la seguridad. ¿Cuál su papel ético ahí?

En la compañía tenemos una política de ética para los negocios y la comercialización de productos. Somos exigentes en cuanto a quién le vendemos. Hay que cumplir con ciertos requisitos para acceder a nuestros productos. Negociamos directamente con el ministro de Defensa, con el director de cada fuerza, los abogados, los departamentos financieros, etc. Pero cuando entregamos el equipo perdemos el control del tema. Somos conscientes de que hay personas que pueden dar el uso adecuado y otras que no.

¿Cuánto están invirtiendo en Colombia anualmente?

La meta año a año es crecer a doble dígito tanto en ventas como inversión.

¿Cuánto se han reducido los clientes del sector petrolero?

Diría que eso se ha reducido 60 a 70% fácilmente, porque ese sector involucra transporte, contratistas con diferentes labores, alimentos, insumos, y todo eso se redujo, más el tema directo con las petroleras en temas de comunicación, control, que está en stand by.

Varias empresas se están yendo del país. ¿Cómo proyectan la situación?

Sabemos que es un tema coyuntural. Nadie pudo prever la diferencia tan drástica en la tasa de cambio. Eso tomó por sorpresa a todo el mundo. Creemos que el dólar se estabilizará, los cálculos que se hagan se harán con un dólar que no bajará mucho. Las necesidades están aquí, por ejemplo, con el metro de Bogotá. El alcalde ha dicho que construirá un centro de control y despacho. La ciudad también necesita una renovación del 123. Ahí estaremos también. Las oportunidades están y no van cambiar.

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