La SIC negó medidas cautelares que buscaban frenar licitación de Canal Uno

Programar TV argumentó que RTI, CM& y NTC incurrieron en prácticas anticompetitivas, pero la Superintendencia no encontró pruebas suficientes.

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La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) negó las medidas cautelares que solicitó la empresa Programar TV para que se detuviera la licitación del Canal Uno, el cual, según lo anunciado por la Autoridad Nacional de Televisión (ANTV), si se cumplen las condiciones requeridas, será adjudicado a un solo programador el próximo 30 de noviembre.

El pasado 8 de noviembre un solo proponente se presentó para quedarse con toda la parrilla de programación del Canal Uno. Se trata de un consorcio conformado por RTI, CM&, NTC –que produce Noticias Uno- y HMTV, una sociedad creada en septiembre de 2016. Según Programar –que tuvo parte de la programación de la cadena hasta 2013- esas empresas incurrieron en prácticas anticompetitivas de cara al proceso de licitación.

Las sociedades, de acuerdo con Programar, se coludieron (pactar entre ellas en contra de un tercero), en el marco de la licitación, para salir beneficiadas en ese proceso y no permitir la participación de terceros como Programar. Esta última, en una unión temporal con RTI, tuvo el 25% de Canal Uno hasta el 2013.

Según los hechos descritos en la decisión de la SIC, la programadora expuso que RTI arbitrariamente hace más de tres años cedió sus espacios a CM&, en un convenio, que, de acuerdo con Programar, no se supo en qué consistía. Luego, RTI no mostró interés para pedir la prórroga de la concesión de los espacios.

El desacuerdo diluyó la unión temporal entre Programar y RTI, lo cual habría afectado a Programar, que sí estaba interesada en continuar programando el Canal Uno después del 2013. Los otros programadores, ese año, no recibieron una prórroga sino una ampliación de la adjudicación hasta abril de 2017, y el 25% que tenían RTI y Programar quedó en manos de RTVC, del Estado.

“No hubo consenso. RTI no podía llevar a cabo los términos que se pedían y en ese momento la adjudicación de esos espacios representaba un riesgo económico grande”, explicó Eduardo Flórez, como vicepresidente de RTI, en diálogo con este diario en septiembre pasado. Flórez es ahora el representante del consorcio que se presentó en la licitación.

Además, sostuvo Programar, los pliegos de la licitación se formularon de manera que solo un consorcio como el formado por RTI, NTC y CM& pudiera cumplir con los requisitos, por ejemplo, financieros.

La SIC determinó que las pruebas entregadas por Programar no son suficientes para comprobar la colusión que alegaba, que los hechos expuestos por Programar corresponderían a decisiones unilaterales de las empresas mencionadas y no a un cartel ni a un pacto en contra de terceros. Por lo tanto, las medidas cautelares, según la SIC, no proceden.

*El Espectador hace parte del mismo grupo de medios al que pertenece Caracol Televisión.

 

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