Universidades marchan contra recortes de presupuesto

Instituciones de educación superior públicas y privadas se movilizarán este 4 de octubre en las principales ciudades del país para exigir más recursos. En Bogotá la marcha irá desde el Planetario, pasará por la 26 y llegará hasta el Ministerio de Educación.

Archivo El Espectador - Imagen de referencia

El año pasado, el Ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas hizo un llamado a la “austeridad inteligente” al radicar el Presupuesto General de la Nación para 2018. Como era de esperarse, el anuncio no cayó muy bien en los sectores educativos y de ciencia. Por eso se convocó para hoy 4 de octubre una movilización organizada por las 32 universidades públicas del país y algunas las universidades privadas.

De acuerdo con Andrés Felipe Salazar, secretario general de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) y representante estudiantil de la Universidad Nacional, sede Bogotá, las organizaciones estudiantiles no están satisfechas con la modificación que se aprobó al presupuesto para educación en el Congreso y que significó $1.9 billones más para el sector.

Sin embargo, el malestar no se debe al aumento, sino por la manera en cómo se va a repartir esa plata: $1 billón será para educación básica o primaria, y el resto se destinará a educación superior. La propuesta del Gobierno es que con ese dinero se financie el ICETEX. “Esa plata debería irse directamente al presupuesto de las universidades públicas, no a financiar una institución que genera deuda”, dice Salazar.

Otro de los puntos que más generan molestia es la restructuración del programa Ser Pilo Paga, que recibe recursos por $498.000 millones y que, hasta la fecha, ha beneficiado a 40.000 estudiantes de bajos recursos.

De acuerdo con el Director de Planeación Nacional, Luis Fernando Mejía, antes de la implementación del programa 1 de cada 3 ‘pilos’ de estratos 1, 2 y 3 podían acceder a universidades. Después, 2 de cada 3 pilos se volvieron universitarios. Con respecto a la calidad de la educación, dijo que el promedio de las Saber Pro era de 200 puntos, después de la implementación de Ser Pilo Paga fue 271 puntos. “Dos resultados fundamentales que demuestran la importancia de este programa”.

Según Amalfi Bocanegra, representante estudiantil ante el Consejo Superior de la Universidad Pedagógica, Ser Pilo Paga no cierra la brecha. De ese presupuesto las universidades públicas recibieron poco más de 17.000 millones. Lo que temen los estudiantes es que ese mecanismo de financiación ser convierta en una política de Estado, a la cual se le dé continuidad en el siguiente Gobierno, y que el dinero de este programa se vaya a financiar 40.000 cupos que quieren abrir con ‘Ser Pilo Paga’, la mayoría en universidades privadas, y no a entregar 480.000 cupos en universidades públicas –como exigen los marchantes–. A 2017, el programa Ser Pilo Paga cubre a cerca de 21.700 estudiantes.

Actualmente, el presupuesto para la ciencia es de $222 mil millones para 2018, un 41% menos que el año pasado, lo que ya volcó a científicos, profesores y médicos a las calles a modo de protesta el pasado abril. Sus reclamos se lo hicieron saber a través de una carta a César Ocampo, director de Colciencias y a Juan Manuel Santos.

En ella aseguraron que el recorte les parece incoherente con las aspiraciones de Colombia para entrar a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde): “Sin ciencia y tecnología no hay desarrollo y sin innovación no habrá calidad de vida”.

Una de sus razones, era el dramático recorte para la ciencia e investigación en el país que proponía el Gobierno. Otra hacía referencia al recorte en el sector educativo: será 41.000 millones de pesos menos que el año pasado. No obstante, los recortes presupuestales no son novedad. Según el mismo Ministerio de Hacienda, entre 2014 y 2017, el sector agropecuario, de transporte, ciencia, tecnología, cultura, comunicaciones y minas y energía presentaron reducciones entre $100.000 millones y $700.000 millones.