Escocia se plantea su independencia tras victoria de los conservadores en Reino Unido

Noticias destacadas de El Mundo

Hace cinco años, cuando se votó un referendo de independencia, el principal argumento de los escoceses para permanecer en el Reino Unido era que una separación implicaría perder su membresía a la Unión Europea. Sin embargo, tras la votación del Brexit en 2016 y la abultada victoria de Boris Johnson la semana pasada, el panorama parece ser otro.

La aplastante victoria de Boris Johnson, que deja vía libre al Brexit, implica para el primer ministro británico el riesgo de ver tambalearse la unidad del país, entre la exigencia de un nuevo referéndum soberanista en Escocia y la aspiración de una Irlanda reunificada.

Firmemente opuesta al Brexit, la jefa del gobierno autónomo escocés, la independentista Nicola Sturgeon, reafirmó el viernes su deseo a obtener una nueva consulta de autodeterminación seis años después del referéndum de 2014 en que 55% de escoceses votó por permanecer en el Reino Unido.

La victoria electoral del Partido Nacionalista Escocés (SNP) en Escocia y la fuerte presencia que logra en el Parlamento británico refuerzan su exigencia de celebrar un segundo referéndum de independencia, a lo que Boris Johnson, el gran vencedor de los comicios, se niega en rotundo.

La formación que dirige la ministra principal escocesa, Nicola Sturgeon, logró 48 de los 59 escaños reservados a esta región, con lo que aumenta su presencia en la Cámara de los Comunes en trece diputados, que ha arrebatado tanto a conservadores como laboristas.

Puede leer: Brexit: Boris Johnson se salió con la suya en el Reino Unido 

Sturgeon afirmó que los resultados demuestran que es el "momento de decidir" sobre la independencia y avanzó que su gobierno publicará "una propuesta detallada y democrática" para solicitar al Ejecutivo británico la transferencia de poderes que permita al Parlamento escocés convocar un plebiscito que cumpla con la legalidad.

"Ha llegado el momento de que la gente de Escocia pueda decidir su futuro", declaró la dirigente escocesa, a la que se vio pletórica durante una comparecencia ante los medios en Edimburgo.

La enérgica dirigente escocesa estima que "Johnson obtuvo en esta elección un mandato para sacar a Inglaterra de la Unión Europea", pero no a Escocia. La victoria del SNP constituye "un nuevo mandato", "reforzado", para dar a los escoceses la palabra sobre su futuro, afirmó.

En Downing Street se encontrará con el conservador Johnson, quien ha prometido que rechazará cualquier petición con el argumento de que la cuestión quedó zanjada para al menos una generación en 2014.

Un portavoz de Downing Street, el despacho oficial de Johnson, informó de que el jefe de Gobierno ha trasladado a Sturgeon su "compromiso inquebrantable con el fortalecimiento de la unión".

Para el SNP, en cambio, el hecho, prácticamente encarrilado con la holgada mayoría absoluta de los conservadores, de que el Reino Unido abandone la Unión Europea (UE) en enero cambia el escenario, ya que los escoceses se posicionaron mayoritariamente en contra.

Le recomendamos: Los reajustes de Boris Johnson para llevar a cabo el Brexit 

"Westminster ha ignorado a la gente en Escocia durante tres años. Anoche la gente de Escocia dijo que es suficiente. Es hora de que Boris Johnson comience a escuchar", sostuvo.

El principal argumento de los escoceses para permanecer en el Reino Unido en 2014 era que una separación implicaría perder su membresía a la Unión Europea. Un lustro después, pasados el referéndum sobre el Brexit y la victoria de Johnson de la última semana, el panorama es bien distinto para los nacionalistas.

Sturgeon anunció que volverá a la carga la próxima semana exigiendo a Londres un traspaso de poder que permita a los escoceses decidir por si mismos si y cuando quieren organizar otro referéndum.

Según Patrick Dunleavy, politólogo de la London School of Economics (LSE), si el SNP gana ampliamente las elecciones al parlamento escocés en 2021 "será muy difícil" para Londres "seguir el camino del gobierno español" contra los deseos de independencia de los catalanes.

"Creo que nos dirigimos a un choque constitucional, pero no antes de 2021", considera.

En esta fecha "estaremos fuera de la Unión Europea" y "será difícil para Boris Johnson resistir pese a lo que dice", subraya por su parte Simon Hix, también profesor en la LSE.

Comparte en redes: