Sin lugar a dónde ir, miles de migrantes se quedaron a dormir en las carreteras griegas

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Después de que un incendio arrasó su campamento improvisado en Moria, miles de migrantes quedaron sin refugio para pasar la noche. Ahora malviven a la intemperie esperando por la ayuda de Europa.

Miles de refugiados amanecieron el jueves en las carreteras de la isla de Lesbos a la espera de ayuda de emergencia, después de que el campo de Moria, el más grande y sórdido de Grecia, quedara devastado por el fuego en la madrugada del miércoles.

Un ferry fue enviado a la isla, donde se declaró el “estado de emergencia”, para albergar a estos migrantes, y dos buques de la Marina griega también se dirigían hacia el lugar para aumentar la capacidad de acogida.

El campamento albergaba a unos 12.700 solicitantes de asilo, cuatro veces más que su capacidad de acogida, estaba ubicado en Lesbos, una isla del mar Egeo con 85.000 habitantes que es la principal puerta de entrada para los migrantes en Grecia debido a su proximidad con Turquía. Se tiene registro de por lo menos 4.000 niños que quedaron a la deriva, por los que las autoridades europeas han mostrado especial preocupación.

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Emmanuel Macron, acordaron proponer a la Unión Europea un plan para repartirse unos 400 menores migrantes que se quedaron sin techo tras el incendio, informaron el jueves fuentes cercanas a la iniciativa.

El plan fue presentado oficialmente por Merkel, cuyo país preside actualmente la Unión Europea (UE). “Alemania y Francia van a participar. Espero que otros Estados miembros también lo hagan”, dijo Merkel en el anuncio de la iniciativa francoalemana durante una conferencia de prensa en Berlín.

Según la canciller alemana, el drama del campo de Moría debería obligar a los países de la Unión Europea a lograr “al fin” una política migratoria común, que actualmente “no existe”.

El número final de menores podría variar ligeramente en función de la negociación para repartirlos.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, señaló que la UE está “dispuesta a ayudar”. La Comisión Europea anunció que se encargará del traslado inmediato de 400 niños y adolescentes a Grecia continental.

Numerosas familias no tienen cobijo y pasaron una segunda noche en el suelo, sin productos de primera necesidad.

La mayoría de estos migrantes escaparon presos de pánico de las llamas en la noche del martes al miércoles y ahora estaban sentados a la orilla de la carretera que va del campamento al puerto de Mitilene, formando largas filas de espera de tres kilómetros, constató una periodista de la AFP.

“Abandonados”

Algunos de ellos se refugiaron en los olivares de los alrededores. Otros, erraban entre las localidades vecinas en busca de agua.

“Lo hemos perdido todo”, se lamenta la siria Fatma Al-Hani, en la carretera que conduce de Moria al pequeño puerto de Panagiouda. “Estamos abandonados a nuestra suerte, sin comida, sin agua, sin medicamentos”, dice con su hijo de dos años en brazos.

“¿Qué vamos a hacer ahora? ¿A dónde podemos ir?”, pregunta Mahmut, de Afganistán. A su lado, su compatriota Aisha busca a sus hijos: “Dos de mis hijos están allí, pero no sé dónde están los otros”.

Cornille Ndama, una congoleña, también huyó de Moria por la noche. “Lo hemos perdido todo (...) No tengo nada, nada aquí y no sabemos dónde vamos a dormir”.

El miércoles por la noche, un nuevo incendio se declaró en una parte del campamento que se había salvado relativamente. Causó las mismas escenas de caos.

“No se tiene constancia de víctimas, heridos o desaparecidos”, subrayó el ministro de Migración griego, Notis Mitarachi, quien elogió la “rápida intervención” de los bomberos y de la policía.

Los habitantes y las autoridades locales se oponen a la instalación provisional de tiendas fuera del campo.

“Un problema europeo”

Austria no parece partidaria a la propuesta de la alianza francoalemana. “Si vaciamos el campo de Moria, se llenará de nuevo inmediatamente”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores, Alexander Schallenberg.

La presidenta griega, Katerina Sakellaropoulou, pidió a la UE que “no cierre los ojos” a esta tragedia. “Los refugiados y la inmigración son, antes que nada, un problema europeo”, afirmó en un comunicado.

El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, atribuyó el origen del desastre a las “reacciones violentas contra los controles sanitarios” llevados a cabo desde la semana pasada, tras la detección de 35 casos del nuevo coronavirus en el campamento.

El primer caso de coronavirus se detectó en Moria la semana pasada y el campamento fue puesto en aislamiento durante 15 días.

Para la Cruz Roja, evacuar a los miles de migrantes de la isla “es un imperativo humanitario”.

“En Grecia, es urgente desplazar a los migrantes de las islas hacia el continente”, declaró el jueves Francesco Rocca, el presidente de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja.

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