Emmanuel Macron será el presidente más joven de Francia

Con entre el 65,5 y 66,1% de los sufragios, este exbanquero reemplazará al socialista François Hollande que renunció a presentarse por falta de apoyo popular.

AFP

El centrista proeuropeo Emmanuel Macron, de 39 años, fue elegido este domingo presidente de Francia tras derrotar a la ultraderechista Marine Le Pen, según estimaciones de institutos de sondeos. (Lea: Elecciones en Francia: final de infarto)

Macron obtuvo entre 65,5% y 66,1% de los votos, frente a Le Pen, con 33,9% y 34,5% de los sufragios, y será el presidente más joven de la historia de Francia. Conocidos los resultados parciales, Marine Le Pen deseó "éxito" a Macron frente a "los enormes desafíos de Francia".

"Esta noche se abre una nueva página de nuestra larga historia. Quiero que sea la de la esperanza y la de la confianza recuperadas", declaró Macron a la AFP. (Lea también: Tasa de abstención más alta en Francia desde 1969 en segunda vuelta de presidenciales)

Gobernará en un país muy dividido políticamente entre las zonas urbanas (privilegiadas y reformistas) y las desheredadas (tentadas por los extremos). Macron, que no parece recular ante los desafíos, tiene varios por delante de gran calado como un desempleo endémico de 10%, la lucha antiterrorista y la crisis de la Unión Europea (UE).

Aunque Marine Le Pen, de 48 años, pierde por amplio margen, no es una derrota en toda regla para ella ni para su partido -el Frente Nacional (FN)- que ha convencido a entre el 33,9% y el 34,5% del electorado con promesas en contra de la inmigración y el euro. No sólo eso, sino que se ha hecho un hueco entre las principales fuerzas políticas del panorama nacional.

Reacciones

La ultraderechista Marine Le Pen, derrotada por el centrista Emmanuel Macron en la segunda vuelta de las presidenciales en Francia, aplaudió este domingo el resultado "histórico y masivo" de su partido, el Frente Nacional (FN).

"Estaré al frente del combate" de las elecciones legislativas de junio, advirtió al tiempo que deseaba "éxito" al futuro presidente ante los "enormes desafíos de Francia".

El presidente saliente de Francia, François Hollande, mantuvo una conversación telefónica con su exministro de Economía Emmanuel Macron para "felicitarlo afectuosamente" tras su "amplia victoria" en las elecciones, indicó el Elíseo. 

"Llamé esta noche a Emmanuel Macron para felicitarle afectuosamente por su elección a la presidencia de la República", declaró el jefe de Estado, citado en un comunicado.

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, celebró este domingo en Twitter la elección, asegurando que los franceses eligieron "un futuro europeo".  "Feliz de que los franceses hayan elegido un futuro europeo", declaró Juncker en la red social.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, alabó, por su parte, la decisión de los franceses a favor de "la libertad, la igualdad y la fraternidad". 

El portavoz de la canciller alemana, Angela Merkel, calificó el triunfo del centrista Emmanuel Macron como una "victoria para una Europa fuerte y unida". "Felicidades, @EmmanuelMacron. Su victoria es una victoria para una Europa fuerte y unida y para la amistad francoalemana", publicó Steffen Seibert, en alemán y en francés, en Twitter.

La primera ministra británica, Theresa May, felicitó "sinceramente" a Emmanuel Macron, tras su victoria en la segunda vuelta de las presidenciales francesas este domingo frente a la ultraderechista Marine Le Pen, indicó Downing Street. 

"La primera ministra felicita sinceramente al presidente electo Macron por su éxito en las elecciones", señaló un portavoz de Downing Street. "Francia es uno de nuestros aliados más cercanos y esperamos trabajar con el nuevo presidente en un amplio abanico de prioridades comunes". 

Un vendaval

En apenas un año, desde que fundó el movimiento centrista ¡En Marcha!, Macron se abrió paso en un país en el que dos grandes partidos tradicionales de izquierda y derecha se alternaban en el poder desde hacía medio siglo.

Se los llevó por delante en la primera vuelta con un programa europeísta y liberal en temas económicos y sociales. Para la segunda partía con una ventaja holgada en las encuestas, reforzada en el debate con su rival, pero eso no le impidió un susto de último minuto, con un pirateo informático masivo de documentos cuyo origen se desconoce y que está siendo investigado por la justicia francesa.

Para el mundo estas elecciones son un termómetro que mide la fuerza de los populistas y toma el pulso a la Unión Europea tras el triunfo del Brexit en el Reino Unido.

La apuesta política de Macron fue un éxito pero el siguiente paso es una incógnita. Francia no sólo elige presidente, sino que en junio celebra elecciones legislativas atenazadas por la incertidumbre.

El batacazo político de la derecha y de los socialistas en la primera vuelta y el paso de la extrema derecha a la segunda abre un interrogante: ¿será capaz Macron de conseguir una mayoría parlamentaria y evitar una cohabitación complicada pese a no disponer de maquinaria de partido?

Marine Le Pen puede obtener bastantes más diputados de los dos que posee actualmente con su campaña contra la UE, la globalización, los inmigrantes y las "élites" en un país corroído por el desempleo y enlutado por una ola de atentados yihadistas.

Retos 

El hombre que ha zarandeado la política con un nuevo partido fascina a propios y extraños. No sólo por su juventud, sino por estar casado con una mujer 24 años mayor que él: Brigitte, la futura primera dama rubia y esbelta que fue su profesora de teatro y estuvo omnipresente en la campaña.

Líderes mundiales de la talla de la canciller Ángela Merkel y del expresidente estadounidense Barack Obama apoyaron su programa, centrado en la divisa: "una Francia abierta, confiada y conquistadora" en "una Europa protectora".

Macron será el presidente más joven de la historia de Francia, por delante de Luis Napoleón Bonaparte, quien tenía 40 años cuando fue elegido en 1848, y uno de los más jóvenes del mundo.

Tiene cinco años por delante para dirigir un Estado con armas nucleares, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y motor, junto con Alemania, de la Unión Europea, cuya zona euro quiere dotar con un presupuesto, un parlamento y un ministro de Finanzas propio.

El triunfo de este hombre con apariencia de niño bueno, formado en las escuelas de élite francesas, cierra una campaña electoral llena de sobresaltos en la que los embrollos judiciales eclipsaron durante tiempo los temas de fondo, acrecentando el hartazgo de una ciudadanía desengañada con los políticos.