Príncipe heredero saudí acusa a Irán de "agresión directa" por ataque con misil desde Yemen

El ataque de un grupo rebelde desde Yemen y con tecnología que habría sido suministrada por Irán tiene al máximo la tensión entre ambas naciones.

AFP

El príncipe heredero de Arabia Saudí, que últimamente protagonizaba los títulares por su voluntad de reformas y la purga que lanzó contra personalidades políticas y empresarios de su país, se sumó este martes al cruce de acusaciones con Irán, al que culpó de "agresión directa" en el marco del conflicto en Yemen. 

"La implicación de Irán en la entrega de misiles a [los rebeldes yemeníes] hutíes es una agresión militar directa por el régimen iraní y podría ser considerado como un acto de guerra contra el reino", declaró Mohamed bin Salmán, según la agencia oficial saudí SPA. 

Irán reaccionó rápidamente por boca de su ministro de Relaciones Exteriores, Mohamed Javad Zarif, que calificó de "contrarias a la realidad" las afirmaciones del príncipe Mohamed. 

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La víspera, la Arabia Saudí sunita y el Irán chiita --los dos grandes rivales de Oriente Medio-- ya habían intercambiado duras acusaciones respecto a Yemen, un país en guerra en el que apoyan a bandos opuestos. 

La tensión volvió a subir después de que los saudíes interceptaran el sábado por la noche un misil balístico lanzado hacia el aeropuerto de Riad por los rebeldes chiitas hutíes, respaldados por Irán que, como Corea del Norte, cuenta con la tecnología para construir Misiles Balísticos Intercontinentales que ya ha empleado en Siria contra el autoproclamado Estado Islámico. 

Riad acusó a Irán de haber proporcionado ese tipo de misiles a los rebeldes, unas declaraciones desmentidas por Teherán, que siempre ha negado ayudar a los hutíes y denunció a su vez "crímenes de guerra" saudíes en Yemen. 

"El régimen iraní confirma una vez más su completo menosprecio por sus obligaciones internacionales", denunció por su parte la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, en un comunicado.

Desde marzo de 2015, Arabia Saudí lidera una coalición de países árabes sunitas que respalda a las fuerzas gubernamentales yemeníes en su guerra contra los hutíes y sus aliados, que controlan desde 2014 amplias zonas del oeste y el norte del país, incluida la capital, Saná. 

El conflicto causó más de 8.650 muertos y unos 58.600 heridos, entre ellos numerosos civiles que, sumada a una epidemia de cólera,  provocó "la peor crisis humanitaria del mundo", según la ONU. 

El príncipe Mohamed, que también es ministro de Defensa, se considera como el artífice de la intervención saudí en Yemen. 

- Amenaza de los rebeldes -

En represalia por el misil del sábado, la coalición dirigida por Riad se reservó el derecho a responder de "forma apropiada" y decidió, entretanto, cerrar de "provisionalmente" todas las fronteras aérea, marítima y terrestre de Yemen para impedir posibles entregas de armas a los rebeldes. 

Dicha alianza ya imponía un embargo aéreo al aeropuerto de Saná e inspeccionaba los cargamentos que transitaban por el puerto de Hodeida (oeste), en el mar Rojo.

Tras el anuncio del bloqueo, los rebeldes hutíes amenazaron con atacar puertos, aeropuertos, puestos fronterizos e instalaciones vitales de Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos.

La ONU criticó por su parte la ampliación del embargo y se preocupó por la imposibilidad de llevar ayuda humanitaria al país en guerra. "Las operaciones humanitarias están bloqueadas tras el cierre ordenado por la coalición dirigida por Arabia Saudí", lamentó el portavoz de la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU en Ginebra, Jens Laerke.

No es la primera vez que Arabia Saudita presiona a sus vecinos a través de embargos de este tipo. Desde agosto de este año, Arabia Saudita lideró el bloqueo económico de cuatro países árabes en contra del pequeño emirato árabe de Qartar, a quien acusan de apoyar organizaciones terroristas. Detrás de las acusaciones y del bloqueo parece estar la incomodidad que sienten en la región por la cercanía del régimen catarí con Irán.

Aunque la dirferencia es evidente entre Qatar, que es un estado soberano y los rebeldes hutíes en Yemen, que hacen parte de una insurgencia que trata de tomarse el poder, en ambos casos Irán emerge como un agente desestabilizador de la región, algo que inquieta a la monarquía de Arabia Saudíta que, al ser un régimen suní, ve con recelos las acciones del estado mayoritariamente chiita de Irán.  


- Trump apoya al príncipe -

La nueva crisis entre Riad y Teherán coincide con una purga sin precedentes llevada a cabo en Arabia Saudí contra príncipes, ministros, exresponsables y hombres de negocios acusados de corrupción. 

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La operación se lanzó a iniciativa de una comisión dirigida por el príncipe Mohamed, de 32 años. 

El presidente estadounidense Donald Trump brindó el lunes su apoyo a las acciones del rey Salmán y de su hijo. 

"Confío plenamente en el rey Salmán y en el príncipe heredero de Arabia Saudí, saben exactamente lo que hacen", escribió en Twitter. "Algunas de las personas a las que tratan con dureza llevan años 'exprimiendo' a su país", añadió. 

La purga refleja un cambio profundo en la monarquía saudí al romper con el habitual consenso en el seno de la familia real para gestionar los asuntos del país, y al reforzar el poder del príncipe Mohamed que emprendió un amplio programa de reformas económicas y sociales. 

 

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