Trump apoya la marcha contra el aborto en Washington

Aunque una vez dijo estar de acuerdo con este procedimiento, es el primer presidente de Estados Unidos en dar un discurso en directo a los manifestantes de la "Marcha por la vida" a través de una videoconferencia.

AFP

Miles de militantes contra la interrupción voluntaria del embarazo (IVG) se reunieron este viernes en Washington en su encuentro anual "Marcha por la vida", que contó con la participación del presidente Donald Trump a través de una videoconferencia. 

Los manifestantes estaban reunidos sobre la explanada del National Mall cuando el mandatario tomó la palabra desde la rosaleda de la Casa Blanca. 

"Me siento honrado y muy orgulloso de ser el primer presidente en estar aquí con ustedes, desde la Casa Blanca, para dirigirme a la 'Marcha por la vida'", declaró Trump a través de una pantalla gigante, antes de ser aplaudido por los manifestantes.

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El mandatario denunció tener en Estados Unidos "una de las leyes sobre aborto más permisivas del mundo". Y añadió que su país figura entre "los únicos siete países que autorizan el aborto al final del término, con China, Corea del Norte y otros".

Luego, Trump hizo mención a un mito derivado en varias ocasiones acerca de las leyes de IVG en Estados Unidos, que le sirvió para su campaña presidencial. Pero se equivocó y en lugar de usar la palabra "torn" (arrancar) usó "born" (nacer): "en este momento, en varios estados, las leyes autorizan a que un bebe nazca del vientre de su madre al noveno mes. Esto tiene que cambiar". 

Defensor de la vida

"Elijan la vida" y "respeten a las mujeres, respeten la vida" son algunas de las frases que se podían leer en los carteles que llevaban los manifestantes, entre los que había religiosos, familias y liceales. 

"Aprecio realmente que se tome el tiempo de hablarnos, es realmente importante", dijo Sandy Burton, quien viajó desde Indianapolis, a unos 800 kilómetros de Washington. "Soñamos con ver al aborto convertirse en una solución impensable", añadió la joven. 

"Este presidente es un defensor incansable de la vida y la conciencia en Estados Unidos", dijo un poco antes su vicepresidente ultraconservador Mike Pence.

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En 2017,  Pence se convirtió en el primer vicepresidente estadounidense en asistir a la "Marcha por la vida", en la que participan todos los años los militantes anti-aborto, muchos de ellos cristianos tradicionalistas.

Trump, quien se ha divorciado varias veces y una vez dijo estar a favor del derecho al aborto, no es un líder evidente para los opositores de la IVG, aunque ellos son conscientes que gracias a él ganaron algunos puntos en estos últimos doce meses.

El discurso por videoconferencia de Trump fue el primero de un presidente en ejercicio. Mandatarios anteriores, como Ronald Reagan y George W. Bush, hablaron a los manifestantes, pero por teléfono. 

Más de 40 años de lucha

La "Marcha por la vida" marca el aniversario del fallo "Roe v. Wade" (El 22 de enero de 1973), que dictó jurisprudencia dando el derecho a abortar en todo el territorio estadounidense.

Cada año, desde 1974,  los militantes anti-aborto marchan en los días cercanos a esta fecha. Su recorrido va desde el National Mall hasta la Corte Suprema, a donde llegan con la esperanza de poder revertir el "Roe v. Wade". 

Ellos saben que si Trump tuviera la posibilidad durante su mandato de nombrar a un segundo juez conservador en la Suprema Corte su deseo podría convertirse en realidad. 

Mientras tanto, su causa progresa con pequeñas victorias. La Casa Blanca, decenas de estados y el Congreso ya están controlados por opositores al aborto.

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El gobierno estadounidense anunció el jueves la creación de una nueva división ministerial consagrada a las libertades de conciencia y religiosa. La división apoyará a los médicos, enfermeros y otros trabajadores del sistema de salud que rechacen realizar determinadas tareas que consideran contrarias a sus convicciones.

Esta división ofrecerá especialmente un apoyo a los profesionales de la salud que no quieren estar vinculados con hechos de aborto ni ocuparse de las personas transgénero.

Esta iniciativa preocupa a algunas organizaciones que temen que algunas poblaciones sean víctimas de discriminación en el acceso a tratamientos médicos.

"Nadie debería verse privado de atención médica, incluido un aborto seguro y legal", reaccionó la organización de planning familial Planned Parenthood. 

 

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