'Acordamos no estar de acuerdo'

En la primera jornada de diálogo se discutió el tema migratorio. Hoy el turno será para la normalización de relaciones diplomáticas.

Las delegaciones de Cuba (izq.) y Estados Unidos (der.) se reúnen a puerta cerrada en el Palacio de Convenciones de La Habana. / EFE

“Nuestro cambio de política hacia Cuba tiene el potencial para terminar con un legado de desconfianza en nuestro hemisferio”. Esta frase del presidente Barack Obama durante el discurso del estado de la Unión, dado el martes en la noche en Washington, marcó el inicio del diálogo de alto nivel entre las delegaciones de Cuba y Estados Unidos en La Habana para preparar el restablecimiento de relaciones diplomáticas tras medio siglo de confrontación.

El primer día de diálogo, a puerta cerrada, se concentró en el tema migratorio, una conversación obvia teniendo en cuenta que más de 2 millones de cubanos residen en Estados Unidos y esa cifra aumenta cada año, por las facilidades que otorga Washington.

Los representantes de La Habana, representados por la diplomática Josefina Vidal, le pidieron a la delegación de Washington, a cargo del experto en temas migratorios Edward Alex Lee, revisar la Ley de Ajuste y la norma de “pies secos-pies mojados”, de 1996, que establece que los cubanos que llegan a suelo estadounidense pueden quedarse, mientras que los interceptados en el mar, aunque sea a pocos metros de la orilla, son devueltos a Cuba. Pasado un año pueden solicitar el permiso de residencia permanente.

Sin embargo, este es un punto que el Ejecutivo no puede cambiar. La Ley de Ajuste debe ser cambiada por el Congreso, bajo control republicano y en oposición al cambio de política hacia la isla. Con una razón adicional, el número de balseros cubanos que trataron de llegar a las costas de EE.UU. creció en 2014.

En un artículo publicado esta semana en el sitio de internet Council on Foreign Relations, el capitán de la Guardia Costera Pat DeQuattro advirtió que el incremento en el número de inmigrantes ha coincidido con la nueva etapa de diálogo anunciada el 17 de diciembre por Estados Unidos y Cuba. El militar recordó que en los primeros cinco días de enero, un total de 96 cubanos fueron interceptados en aguas del estrecho de Florida en siete operaciones diferentes de los guardacostas. Y en diciembre pasado, un total de 507 cubanos fueron interceptados en el mar o localizados ya en territorio estadounidense, lo que supone un aumento de la inmigración ilegal del 117% en comparación con diciembre de 2013.

El capitán de la Guardia Costera de Florida subrayó que el incremento del número de inmigrantes cubanos está relacionado con el falso rumor que circula en Cuba sobre el fin inminente de la política de “pies secos-pies mojados”. Jorge de Armas, de Cuban Americans for Engagement, un grupo en Estados Unidos que promueve la normalización con Cuba, afirmó que la Ley de Ajuste “no debe ser derogada hasta tanto no se elimine por completo el embargo. Hacerlo antes podría precipitar oleadas migratorias innecesarias y sin garantías, propiciando un clima de inestabilidad”.

De acuerdo con las autoridades cubanas, esa ley resulta el principal estímulo para la migración ilegal. “Expresamos esa preocupación porque atenta contra el espíritu y la letra de los acuerdos migratorios que en esta sesión de trabajo estamos revisando”, dijo el subdirector para EE.UU. del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Gustavo Machín, quien calificó de positiva la primera jornada, pues “acordamos no estar de acuerdo”.

En 2013, el gobierno de Raúl Castro hizo algunos cambios en las leyes cubanas que facilitaron a los isleños viajar al extranjero con autorización legal. Ese anuncio terminó con más de cuatro décadas de restricciones de viajes para sus nacionales, luego de tres años sin diálogo migratorio entre Cuba y EE.UU. Algo que ha aumentado el flujo migratorio de cubanos. Adicionalmente, la reforma de las leyes de propiedad permite ahora a los cubanos la compraventa de casas y vehículos, lo que facilita a los que quieren salir de la isla el dinero para comprar los tiquetes de avión. Según los analistas consultados, “los cubanos ahora emigran por aire y luego tierra, aunque se presente aumento de quienes lo hacen en balsas”.

La jornada de hoy será clave, pues las partes comenzarán a discutir la normalización de relaciones diplomáticas, además de tratar dos temas que preocupan particularmente a La Habana: el embargo y la permanencia de Cuba en la lista estadounidense de países que patrocinan el terrorismo, lo que priva a la isla de créditos internacionales. Y, por parte de Estados Unidos, la libertad de expresión, la liberación de los presos políticos. “La principal crítica a Obama es que dio todo sin exigir nada y eso es lo que deberán aclarar estos días”, señaló Eduardo Gamarra, experto internacional de la Universidad de Florida. Washington dijo que la revisión de la lista “está en proceso” y que Cuba podría ser retirada de la lista antes de la reapertura de las embajadas, cerradas en 1961.