Erdogan: buscando a los golpistas por el mundo

Turquía ya ha solicitado la extradición del clérigo Fethullah Gülen, quien se encuentra en Estados Unidos, y de los militares golpistas que huyeron a Grecia. El presidente anda a la caza de quienes trataron de sacarlo del poder.

El presidente turco Recep Tayyip Erdogan. EFE

El presidente turco Recep Tayyip Erdogan sigue a la caza de quienes intentaron sacarlo del poder el pasado viernes en la noche, incluso a aquellos fuera de las fronteras turcas. Su gobierno ha desatado una ofensiva internacional para que distintos gobiernos extraditen a quienes consideran responsables del golpe de Estado. El principal objetivo de Erdogan es el clérigo Fethullah Gülen, al que considera el responsable intelectual del golpe; Gülen, quien reside en Estados Unidos, ha sido solicitado en extradición por Turquía, generando una tensión diplomática entre Washington y Ankara. Estados Unidos ha dicho que no extraditará a Gülen a menos de que el gobierno turco presente pruebas de su responsabilidad.

"Hay unos estándares en nuestro sistema jurídico, y le he dicho al ministro (turco) de Asuntos Exteriores, (Mevlüt Cavusoglu), que cualquiera que sea el informe que nos envíe, éste debe contener pruebas y no acusaciones", dijo el Secretario de Estado de los Estados Unidos, John Kerry, respecto a la solicitud turca. A lo que el primer ministro turco, Binali Yildirim, respondió enérgicamente que ya “hemos enviado a EEUU cuatro informes para reclamar la entrega a Turquía del líder de los terroristas. Les enviaremos más pruebas de las que quieren”. Y le hizo un fuerte llamado a Estados Unidos: "dejen de proteger a este terrorista, no les conviene ni a ustedes ni a la Humanidad". La cuestión Gülen ha sido, durante años, tema de controversia entre Turquía y Estados Unidos; sin embargo, con el reciente golpe se ha vuelto una cuestión de honor. Mientras tanto, el clérigo ha negado todas las acusaciones en su contra. Y ha insinuado, incluso, que Erdogan está detrás del propio golpe.

Pero Estados Unidos no es el único país con el que se han generado tensiones tras el golpe. El pasado fin de semana, un avión militar turco aterrizó en Alejandrópolis, Grecia; llevaba ocho militares golpistas en su interior. Ahora Turquía quiere que esos militares, quienes solicitaron asilo en Grecia, sean extraditados a Turquía. Falta que se resuelvan los recursos presentados por ellos. Pero Grecia ha sido clara en que no quiere una crisis diplomática con Ankara por cuenta de estos militares. Por su parte, Turquía ha dicho que si no hay extradición, la relación entre ambos países se va a resquebrajar.

Por su parte, la Unión Europea se ha mostrado preocupada por la posibilidad de que la justicia turca sancione con pena de muerte a los golpistas. "Desde las instancias políticas intermedias hasta el mismo presidente Erdogán, están reflexionando sobre la reintroducción de la pena de muerte, y esto sería prácticamente a priori un factor de exclusión de Turquía de la negociación. Es un criterio muy claro", sostuvo al respecto el comisario europeo de Política de Vecindad y Ampliación, Johannes Hahn.

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