Falsos magnicidios y reales deportaciones de colombianos desde Venezuela

No hay un solo colombiano detenido en el vecino país por supuestos intentos de golpe de Estado.

Autoridades migratorias de Colombia asisten a connacionales deportados de Venezuela. / EFE
Históricamente las relaciones diplomáticas entre Colombia y Venezuela han sido tensas. Uno de los peores momentos fue durante el mandato del expresidente Álvaro Uribe, pero retomaron su rumbo con la llegada de su sucesor, Juan Manuel Santos, quien se convirtió en el “nuevo mejor amigo” del entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien además tuvo un papel fundamental en el inicio de los diálogos de paz con las Farc en La Habana (Cuba). Con la llegada de Nicolás Maduro al poder, en medio de la crisis que enfrenta el país vecino, las relaciones no han sido estables, se han disparado las deportaciones de colombianos que se encuentran en ese país de manera irregular y Maduro ha hecho varias acusaciones de intentos de golpes de Estado planeados por paramilitares colombianos apoyados por Uribe.
 
Sin embargo, no hay rastro de los comandos paramilitares que supuestamente ingresaron a territorio venezolano para asesinar a Maduro y que supuestamente fueron capturados. Tampoco de la relación del expresidente Uribe con los hechos. El Espectador radicó un derecho de petición en la Cancillería colombiana preguntando por los nacionales detenidos por estos hechos y la respuesta fue: “a la fecha no se ha recibido información o requerimiento alguno sobre connacionales detenidos o involucrados en supuestos intentos de golpe de estado en el vecino país”.
 
No obstante, al menos desde mayo de 2013 el mandatario venezolano aseguró que “existen planes para desaparecerme” y altos funcionarios de su gobierno han hablado de dos comandos paramilitares que buscaban un golpe de estado pero que fueron detenidos, y de dos sicarios que fueron detenidos en agosto de 2013 en Caracas con fusiles AR-15 y con la foto de Maduro, que cumplían con una operación denominada “Carpeta Amarilla”, en la que estaba involucrado Uribe, pero tampoco hay registro de detenidos, ni pruebas.
 
Comisión para deportados
Mientras Maduro habla de planes de magnicidio, la deportación de colombianos se ha disparado. Entre enero y mayo de 2015 el ritmo de deportaciones de colombianos desde Venezuela se duplicó respecto al año anterior, llegando a por lo menos 2.400.
 
El martes, después de asistir a un debate en la Comisión Segunda del Senado, la canciller colombiana, María Ángela Holguín, anunció la creación de una comisión binacional de Colombia y Venezuela que verificará el cumplimiento de los DDHH y el debido proceso a los deportados.
 
La Cancillería ha aclarado que Venezuela tiene pleno derecho para deportar colombianos que se encuentren de manera irregular en ese país. La preocupación radica más bien en la manera en que se está dando el proceso de deportación, porque son frecuentes las quejas sobre abusos de las autoridades venezolanas.
 
El Espectador estuvo recientemente en la zona de frontera para constatar la situación. Testimonios de colombianos deportados desde diferentes zonas del país vecino dan cuenta de un maltrato que puede ir desde los insultos hasta restricciones a la alimentación, al acceso al agua potable o a las comunicaciones durante el proceso de deportación. En los casos más extremos, se han recogido denuncias sobre la presunta violación de una menor de edad en proceso de deportación por parte de un oficial de la GNB, sobre un joven que fue golpeado y tuvo que ser remitido a un hospital y también casos de discriminación contra afrocolombianos.
 
Algunos testimonios indican que, debido a las frecuentes acusaciones del gobierno venezolano sobre el plan de magnicidio orquestado desde Colombia, se ha acentuado el trato discriminatorio por parte de las autoridades venezolanas.
 
La Cancillería venezolana niega que se estén violando los DDHH de colombianos deportados. En un comunicado emitido ayer expresa “su profundo rechazo a las maniobras de sectores enemigos de la paz y de las buenas relaciones entre los gobiernos de Colombia y Venezuela que manipulan abiertamente a la opinión pública sobre infundios vinculados a derechos humanos en el ámbito migratorio”.
 
El miércoles, el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Diosdado Cabello, solicitó la conformación de una comisión que indague acerca de las denuncias registradas en torno a la deportación de colombianos y comparta la información con la Cancillería colombiana. “Hemos recibido familias colombianas trabajadoras, pero también nos ha llegado gente mala (...) Hay que investigar por qué pasa esto. Será por qué aquí en Venezuela consiguen salud gratuita, que pueden estudiar sus hijos, será porque tienen el derecho a la salud garantizada, será que ellos sienten la paz que no sienten en Colombia”, dijo Cabello.