La lección de las elecciones en EE.UU.

Para la prensa, los resultados en Nueva Jersey y Virginia son una derrota para el Tea Party.

Chris Christie, gobernador reelegido del Nueva Jersey. / AFP

En Nueva Jersey, como parte de las elecciones estatales y locales, el republicano moderado Chris Christie ganó una reelección de manera contundente: con el 60% de los votos. Su rival, la senadora demócrata, Barbara Buono, obtuvo el 38% de los votos. Ese resultado hace de Christie el republicano con más opciones para competir por la presidencia en el 2016. Hoy en día, el reelecto gobernador de Nueva Jersey es uno de los hombres más populares del país.

Una popularidad que se ganó a pulso. Aunque como miembro del Partido Republicano está en contra de las bodas gays del aborto y apoya el uso de armas, Christie se convirtió en un moderado que supo trabajar de la mano con los demócratas en temas clave e incluso con el presidente Barack Obama. Hoy todavía se recuerda su buena gestión en el manejo de la recuperación del estado tras el paso del huracán Sandy.

Algunos analistas ven a Christie como una posible carta de salvación para los republicanos, cuya imagen quedó seriamente dañada tras el cierre de la administración, provocado por las fuerte influencia del Tea Party. Según The New York Times, "en todo el país, los republicanos alarmados por la insurgencia de la facción 'Tea Party' se sienten aliviados por el éxito de Christie y esperan que su partido aprenda no sólo por el margen de victoria sobre Buono, sino también por los grupos que integran a los votantes que le apoyan".

Al otro lado, los republicanos perdieron el control del estado vital de Virginia. Ken Cuccinelli, un republicano apoyado por el Tea Party, perdió la competencia política para ser gobernador de Virginia por un estrecho margen frente al demócrata Terry McAuliffe, exrecaudador de fondos para Bill Clinton. Virginia es un estado particular, pues votó republicano hasta la irrupción de Barack Obama en 2006. Desde entonces, vota demócrata.

Sin embargo, muchos esperaban que la victoria fuera más contundente: McAuliffe venció Cuccinelli por sólo dos puntos porcentuales. La vicegobernación también quedó en manos demócratas. La estrechez del resultado – recordando que Cuccinelli había estado hasta 12 puntos por detrás de McAuliffe en las últimas encuestas de opinión – podría aliviar la decepción republicana.

No obstante, parece probable que la victoria aplastante de Christie y la derrota simultánea de Cuccinelli alentarán a las personas en el Partido Republicano proponer un cambio hacia políticas más centristas.

Sin embargo, varios analistas decían en los periódicos tras la noche electoral, que aún es muy temprano para determinar el clima político del país, pues los resultados no son muy contundentes y cada caso tenía una razón particular. Para muchos la jornada dejó muchas preguntas abiertas y hace que el Tea Party, por ejemplo, insista en su causa: oponerse a todas las propuestas del presidente Obama. De hecho el triunfo de Christie fue celebrado por varios miembros del ala extrema del Partido Republicano como una muestra de que van por buen camino.

Así las cosas, la reforma sanitaria de Obama seguirá siendo el objetivo principal de las críticas de las elecciones legislativas del próximo año. El Tea Party no dará su brazo a torcer. De hecho, analistas políticas pronostican que ya están preparando otro candidato que le compita al moderado Christie: Ted Cruz.
 

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