'Seguimos en la calle, en paz'

Los estudiantes venezolanos salen hoy a marchar para exigirle al Gobierno el desarme de los grupos que lo apoyan.

Cerca de 3.000 personas se reunieron en una nueva manifestación contra el Gobierno en Caracas. / AFP

Luego de la jornada de protestas del sábado, en la cual se reportaron disturbios y decenas de heridos en varias ciudades del país, el movimiento estudiantil venezolano se declaró en tregua para desmarcarse, según varios de sus voceros, de la violencia promovida por infiltrados.

Reportes de prensa escrita informaron que en las ciudades de Caracas, San Cristóbal, Mérida y Valencia hubo focos de violencia en las últimas 48 horas. En la capital los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden público se centraron en los municipios Chacao y Sucre (este). Autoridades locales informaron que hay más de 30 heridos por perdigones, golpes y asfixia. También hubo destrozos en comercios y en algunas oficinas públicas.

Ante la situación, la dirigencia estudiantil emitió un comunicado en el que “rechaza categóricamente los sucesos de violencia. ¡El compromiso de los estudiantes en esta lucha es y siempre será PACÍFICO! Creemos y promovemos la protesta en la calle, pero siempre con responsabilidad, coherencia y convicción de que en Venezuela queremos paz, no queremos más hermanos heridos, no queremos más muertes”.

Cerca de 3.000 personas, en su mayoría jóvenes, se dieron cita en Chacao y realizaron una asamblea en la que repudiaron la violencia que se ha registrado en Caracas. Los estudiantes acordaron una nueva manifestación para la mañana de hoy, la cual partirá desde el municipio de Chacao, escenario de refriegas en las últimas cuatro noches, hacia el centro de Caracas, para exigir al Gobierno el desarme de los grupos armados. “Vamos a seguir en la calle, en paz, sin violencia”, dijeron los voceros de los estudiantes.

Por el sector oficial, la fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, denunció en entrevista en televisión que “podríamos estar en presencia de un golpe de Estado contra el presidente Nicolás Maduro”. Según dijo, “se utilizó a un grupo de estudiantes para generar violencia. Yo siento que fue deliberado (...) yo revisaba los videos de lo que ocurrió en distintos ángulos y vimos cómo un grupo de estudiantes se enfrentaba a otros con capuchas y casi son agredidos (por) ellos mismos”.

Por su parte, el gobernador del estado de Miranda, Henrique Capriles, insistió en que hubo infiltrados en los sucesos del sábado y llamó a una protesta nacional en contra de la violencia y por el desarme de los colectivos armados que apoyan al Gobierno. “La protesta es contra el paramilitarismo, a favor de los estudiantes y del desarme, contra el desabastecimiento y la corrupción. Lo he dicho siempre: con los estudiantes hasta el infinito y sé que hay infiltrados que quieren desvirtuar la protesta y los vamos a aislar. No perdamos el norte. Al Gobierno se le fue el país de las manos y el pueblo tiene el derecho a manifestar pacíficamente. La agenda es la inseguridad, la escasez, la violencia criminal, y con los disturbios, el Gobierno la cambió; es lo que le conviene. No pisemos la trampa”, dijo a periodistas.

El paradero del dirigente del partido Voluntad Popular, Leopoldo López, a quien el Gobierno acusa de ser el autor intelectual de la muerte de tres personas en las manifestaciones, entre otros delitos, sigue siendo desconocido. Funcionarios de la policía política visitaron las residencias de López, así como la de sus padres. No hubo detenciones y el dirigente siguió emitiendo mensajes mediante su cuenta de Twitter. “Al país, en especial a los estudiantes, que siempre he admirado y apoyado, ratifico que la lucha sí es en la calle, el método es la no violencia (…) En horas anuncio acciones. En la calle, con ustedes, en Venezuela. Pido no crean en rumores de la dictadura. Jamás me iré”, dijo en @leopoldolopez.

La suspensión del servicio del metro y el Metrobús en varios municipios del este de la capital y del vecino estado de Miranda por orden del presidente Maduro, afecta a muchos caraqueños. Milagros Aguilar, oficinista de 39 años, le aseguró a El Espectador: “No estoy de acuerdo con que me quiten el Metrobús, pues es el único medio de transporte que me conecta con mi trabajo, muy al este de Caracas”. John Pérez, vigilante privado de 43 años, dice que “el Gobierno debe meter en cintura a los violentos, no quitarnos el metro a los trabajadores. Yo voté por Maduro, pero cada día me decepciona más. Mi comandante Chávez no hizo nunca eso, ni siquiera cuando lo quisieron sacar de la Presidencia en el año 2002”. Para Elena de Marcano, de 56 años, residente de San Antonio de los Altos (Miranda), “esto es una locura. Ni los estudiantes tienen derecho a romper los autobuses y meterse a protestar en las estaciones del metro, ni el Gobierno tiene que hacernos pagar a justos por pecadores”.

Una semana caótica

Primer día de protestas
Las actuales manifestaciones en Venezuela comenzaron el miércoles de la semana pasada, principalmente en Caracas. Durante la concentración de los estudiantes en la capital venezolana hubo enfrentamientos con la fuerza pública. Los hechos de violencia dejaron como saldo tres muertos: dos estudiantes y un miembro de la Policía.

Plan de Paz y Convivencia
El jueves en la noche, el presidente Nicolás Maduro salió en televisión nacional para anunciar la entrega del Plan de Paz y Convivencia, un proyecto de pacificación que venía trazando el Gobierno desde hacía unos meses. El documento fue presentado públicamente el jueves.

Protestas de fin de semana
Tanto el sábado como el domingo se realizaron varias marchas, principalmente en Caracas. El domingo en la tarde, el gobernador del estado de Miranda, Henrique Capriles, convocó a una movilización nacional para rechazar la violencia contra las marchas estudiantiles.

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