“Uribe no le pidió a nadie que sobornara a ningún testigo”, dice abogado del senador

Noticias destacadas de Judicial

Jaime Granados, defensor del expresidente Álvaro Uribe, dijo que recibe con “profunda decepción” la noticia de la detención domiciliaria contra el expresidente, adoptada por la Corte Suprema. Se desmarcó, de nuevo, de las acciones del abogado Diego Cadena.

Este miércoles, casi 24 horas después de que se conociera que la Corte Suprema ordenó casa por cárcel para el expresidente y senador Álvaro Uribe Vélez; su abogado principal, Jaime Granados, se pronunció por primera vez sobre la medida. Dijo que sentía una “profunda decepción” por el camino que eligió la Sala de Instrucción, que se enteró por un comunicado de prensa y aprovechó para insistir en la inocencia de su cliente. “El país debe saber que el (ex)presidente Uribe no le pidió a nadie que sobornara a ningún testigo, ni dio instrucción alguna para que se consiguieran testigos”, señaló Granados. (Diez datos claves para entender el proceso contra el senador Álvaro Uribe)

En el comunicado público que expidió el abogado, insistió en que el senador se limitó, “como es su derecho legítimo, a pedir que se verificara la información que, por conducto de la ciudadanía, le llegaba y que ésta se trasladara siempre a la Corte”. Y es que el expresidente viene siendo investigado por la Corte Suprema desde 2018, cuando la defensa del senador Iván Cepeda alertó al alto tribunal de que Uribe y personas cercanas a él podrían estar manipulando testigos. Y aunque no niegan algunos encuentros del abogado Diego Cadena con los testigos y eventuales pagos, dicen que todo fue hecho legalmente.

Uno de esos encuentros, documentado por la Corte, se dio cuando el abogado Diego Cadena visitó en la cárcel La Picota a Juan Guillermo Monsalve, hijo del administrador de la finca Guacharacas, que ha señalado al expresidente de haber participado en la conformación del Bloque Metro de las Autodefensas. Este miércoles, Granados dijo: “La única petición de mi cliente (Uribe), como se puede fácilmente corroborar en las propias interceptaciones, era que el testigo dijera libremente la verdad”. Además que, como el propio Cadena, ha reconocido, sí se ofreció a brindarle asesoría jurídica a Monsalve, pero “tal circunstancia no era una contraprestación”.

En grabaciones en poder de la Corte Suprema se escucha a Cadena pidiéndole un documento de retractación a Monsalve, pero, para el abogado del expresidente “esto en ningún contexto puede entenderse como un soborno, pues nunca se le pidió, por parte del (ex)presidente Uribe, al testigo que faltara a la verdad”. Además, sigue el comunicado, la carta en la que el llamado testigo estrella contra Uribe iba a cambiar su versión sobre esos supuestos nexos con paramilitares, “nunca llegó a manos del abogado Cadena, ni del (ex)presidente Uribe ni fue presentada ante la Corte, ninguna inducción en error hubo”, añadió Granados. (Los 11 reclamos de la defensa de Álvaro Uribe a la Fiscalía y la Procuraduría)

Asimismo, se ha hablado que el congresista del Huila, Álvaro Hernán Prada, contactó a alias Caliche un exparamilitar compañero de patio de Monsalve, para que convenciera a este último de cambiar su versión. El representante a la Cámara ya rindió indagatoria por estos hechos y seguirá en libertad, dijo ayer la Corte, pero la defensa de Uribe asegura: “Ante una llamada del representante Prada, con ocasión de información suministrada por terceros sobre la voluntad de Monsalve de retractarse, el (ex)presidente Uribe se limitó a confirmar que Monsalve era un testigo en su contra y que si esa era su voluntad ojalá dijera la verdad. Nada más, ni ofrecimiento, ni soborno hubo”.

Otro es el caso del exparamilitar Carlos Enrique Vélez, alias Víctor, quien asegura que Diego Cadena le giró, por lo menos, $48 millones de pesos. El abogado ha dicho que se trataba de “ayudas humanitarias”, pero a la justicia le parece que vale la pena discutir si no se trató de un soborno. La defensa del expresidente dijo, por su parte, que “Uribe se enteró de la existencia de este testigo cuando ya la carta (que envió retractándose a la Corte Suprema) había sido elaborada. Adicionalmente, en ningún momento autorizó o dio instrucción alguna para que al testigo se le hiciera cualquier tipo de ofrecimiento”.

Granados se desmarcó, mucho más, de las actuaciones de Cadena, a quien le imputaron cargos justamente por esa supuesta “compra” de testigos el pasado 27 de julio: “El (ex)presidente Uribe no autorizó que al señor Carlos Enrique Vélez ni a personas de su entorno ni a ningún otro testigo se le hicieran giros por concepto de viáticos o ayudas humanitarias. Esta situación que, en nuestro criterio no constituye soborno, sólo fue informada por el abogado Cadena al (ex)presidente Uribe a mediados del año 2019”. Y es que, en la audiencia en la que la Fiscalía le imputó cargos a Cadena y luego pidió enviarlo a casa por cárcel, la defensa del senador Cepeda dijo que el abogado le ofreció dinero y les pagó a otros exparamilitares para que cambiaran su versión. (Las fechas del proceso contra Álvaro Uribe Vélez)

En el mismo sentido, Granados indicó que no es cierta la versión según la cual Fabián Rojas, miembro de la Unidad de Trabajo Legislativo de Uribe en el Congreso, habría dicho que el expresidente conocía de estos ofrecimientos o de todas estas movidas de su abogado, Diego Cadena, para que exparamilitares hablaran en su favor. Semana reveló una parte de la declaración de Rojas en la que reconoce un par de reuniones con Cadena, pero la defensa de Uribe dijo: “Si el país conoce de forma íntegra el contenido de esa declaración podrá apreciar que nada de lo dicho por el doctor Rojas implica una actuación indebida”.

Comparte en redes: