Las amenazas contra los niños masacrados

El pasado 29 de diciembre, un mes antes de que desconocidos masacraran a tres de sus hijos y uno de sus nietos, Jairo Vanegas Lozada denunció ante la Fiscalía una serie de amenazas en contra suya y de su familia.

En su denuncia, revelada por Blu Radio, Vanegas dio a conocer que el 22 de diciembre, a eso de las 12:23, desconocidos intentaron incendiar su casa, ubicada en la vereda Las Brisas, zona rural de Florencia (Caquetá), y que lo mismo ocurrió en la madrugada del 24 de diciembre.

Por estos hechos Vanegas denunció en esa ocasión a un vecino suyo, Silvio Martínez, de quien dijo lo tenía “amenazado de muerte”, y agregó que cada vez que “pasaba por la casa les hace señas a mis hijos menores de edad, que les va a dar plomo”. De la misma forma indicó en ese momento que Martínez hacía eso “porque estoy reclamando lo mío, porque estos terrenos donde ellos viven son míos. Yo tengo los documentos de compra de esos terrenos y de esto tiene conocimiento la Junta de Acción Comunal”.

Además hizo referencia a algunas conversaciones sostenidas en la casa de Martínez, de las que dijo haber sido testigo. Entre ellas una en la que un desconocido decía que “esa plaga la tenían que quemar”, al parecer en referencia a Martínez y su familia. También se refirió a una conversación entre “la esposa de don Silvio y otra muchacha”, de la que no fue testigo sino que le contaron unas amigas. Ellas le dijeron que las dos mujeres “habían dicho que de ahí teníamos que salir quemados”, al parecer en referencia al predio de la discordia.

Las autoridades indagan si esta denuncia tiene algo que ver con lo sucedido en la noche del pasado 4 de febrero, cuando desconocidos llegaron a la vivienda de la familia Vanegas Grimaldo y, aprovechando que no había ningún adulto en ella, reunieron a los menores que se encontraban en el lugar (de 17, 14, 10 y 4 años de edad) y los asesinaron con tiros de gracia en un hecho que tiene conmocionada a Colombia.