Empezó a hacer presencia allí en 2010
contenido-exclusivo

El Clan del Golfo se expande por el Valle de Aburrá

La difícil situación que vive el Área Metropolitana en materia de orden público podría agravarse con el avance de este grupo criminal. El narcotráfico y el tráfico de armas, dos motores que impulsan a alias 'Otoniel', el hombre más buscado por las autoridades colombianas.

El occidente de Medellín ha sido duramente golpeado por la violencia del crimen organizado. / AFP

El Clan del Golfo, el grupo criminal más grande del país, comandado por alias Otoniel, el hombre más buscado por las autoridades colombianas, está presente en 17 departamentos del país, según la Policía. Pero, a pesar de su invasiva presencia, poco se habla de su participación en el crimen organizado del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, compuesta por Barbosa, Girardota, Copacabana, Bello, Medellín, Envigado, Itagüí, Sabaneta, La Estrella y Caldas. Los pasos agigantados que da este grupo armado, en alianza con bandas criminales como la Oficina, la temida organización de la capital antioqueña fundada por Pablo Escobar en los ochenta, han prendido las alarmas de las comunidades por el posible recrudecimiento de la violencia en esa subregión.

Aunque el Clan del Golfo, también conocido como Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), concentra su poder en Urabá, el Bajo Cauca antioqueño y el sur de Córdoba, organizaciones e investigadores que hacen seguimiento al crimen organizado en el Valle de Aburrá han denunciado desde el segundo semestre de 2010 que se hace cada vez más fuerte en estos nueve municipios. La Fuerza Pública y las autoridades locales y regionales, sin embargo, tienen otra versión: señalan que las apariciones del Clan en la zona son esporádicas y que se trata apenas de algunos hombres armados.

:: Así opera el clan del Golfo::

Por ejemplo, esta semana, el comandante de la Cuarta Brigada del Ejército, general Juvenal Díaz, señaló ante los medios de comunicación que no hay evidencia de que el Clan del Golfo tenga presencia permanente en el Valle de Aburrá. Aun así, admitió que el Área Metropolitana fue escogida por ese grupo criminal como su base de operaciones. “El Valle de Aburrá es una zona estratégica de abastecimiento de la organización criminal; es su base de operaciones, donde obtienen medicina, armamento, comida. Por eso, en algunos casos, las autoridades capturan a estos sujetos en estos municipios”, dijo el general Díaz en rueda de prensa.

Según el Ejército, el Clan del Golfo, que tendría unos 7.000 hombres en todo el país, de acuerdo con cifras de la Fiscalía, habría hecho alianzas con los Pachelly, la temida banda criminal de Bello a la cual se le atribuye en gran medida la difícil situación de orden público del segundo municipio más poblado de Antioquia. En detalle, según los reportes de la Policía, este grupo criminal, fundado por el clan familiar bellanita Henao Acevedo, estaría relacionado con las rutas del narcotráfico que maneja el Clan del Golfo.

La avanzada del Clan del Golfo

Desde 2010, cuando el entonces jefe de la Oficina, alias Valenciano, huía de las autoridades, miembros del Clan del Golfo empezaron a tomar territorios en Medellín donde comandaba el extraditado jefe criminal, capturado en 2011 y condenado a 20 años de prisión en Estados Unidos por delitos de narcotráfico. Así le aseguró a este diario Fernando Quijano, presidente de la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social (Corpades). Desde entonces, la estructura criminal de Otoniel subcontrata a bandas y combos locales en el Valle de Aburrá para hacer el trabajo sucio, pues así evita exponer a su propia gente. Las autoridades que los persiguen pensaron durante mucho tiempo que las disputas entre pandillas eran cuestión de enfrentamientos de la delincuencia común.

:: El clan Úsuga y sus negociaciones::

En 2018, la Fundación Paz y Reconciliación (Pares) señaló que el Clan del Golfo se encontraba en Medellín bajo una alianza hecha con un sector de la Oficina liderado desde la cárcel por Tom Chatas, preso desde diciembre de 2017. Según Pares, esta alianza estaría por consolidar “el nacimiento del cartel del Norte de Antioquia”. Ese mismo año, la Defensoría del Pueblo alertó sobre la crítica situación que vive el suroccidente de la capital antioqueña por el incremento de “homicidios selectivos, desplazamientos forzados, amenazas, enfrentamientos armados con interposición de la población civil, desaparición forzada, reclutamiento y extorsión” por cuenta del Clan del Golfo y la Oficina, como consignó en una alerta temprana.

Según el investigador Quijano, las AGC están presentes en la parte alta de la Comuna 8 de Medellín bajo la denominación Bloque Sierra, conformado por al menos 200 hombres armados. El grupo criminal estaría en los barrios Villa Turbay, La Sierra, Media Luna y el sector del nuevo túnel de Oriente, corredor vial que comunica con el aeropuerto de Rionegro y el oriente del departamento. El Clan del Golfo también controlaría una parte del corregimiento de San Antonio del Prado, al suroccidente de Medellín, por medio de la banda criminal Limonar 1.

Por otra parte, en el corregimiento de Altavista, de Medellín, que colinda con San Antonio del Prado, la banda criminal Mano de Dios está bajo el mando del Clan del Golfo. En esta misma zona, en la parte alta del corregimiento, hay otro grupo que la comunidad denomina los Chilapos de Río y que responde a hombres de Otoniel, antiguo miembro del Epl y las autodefensas. En este corregimiento, en junio de 1996, hombres bajo el mando del empresario bananero y paramilitar Pedro Bonito masacraron a 16 jóvenes. El crimen lo confesó en Justicia y Paz el propio Pedro Bonito, quien agregó que se cometió con la colaboración de miembros de la Cuarta Brigada del Ejército.

:: ¿Se avecina el fin del paramilitarismo?::

En la Comuna 16, en el barrio Belén Rincón, existe un grupo del Clan denominado La Revuelta. “Es un grupo pequeño, pero la gente sabe que son hombres de las AGC y nadie se mete con ellos”, señaló un alto funcionario de la Defensoría del Pueblo que aceptó hablar con este diario desde el anonimato. Al corregimiento de San Cristóbal, suroccidente de la ciudad, llegó un hombre conocido como Cristian, también en representación del Clan del Golfo. Según Quijano, desde mayo de 2002, cuando la Fuerza Pública realizó la operación Mariscal, grupos herederos del paramilitarismo dominan San Cristóbal.

Este diario supo también por tres fuentes de Medellín y Bello que en las inmediaciones del corregimiento de Palmitas, en el noroccidente de Medellín, se mueven miembros del Clan del Golfo que estarían interesados en apoderarse del corredor del túnel de Occidente. Una de estas fuentes aseguró que el Clan del Golfo también avanza por donde se construye el túnel del Toyo. “ Con esta obra, Medellín estará a tres horas del mar y de los puertos marítimos que se construyen. Quien tenga el poder de este corredor, adquirirá mucho poder en el tráfico de armas y de droga”, señaló una de las fuentes.

La presencia del Clan del Golfo es tal en Medellín que incluso dos grandes miembros del grupo armado capturados por las autoridades en el último tiempo vivían en la ciudad. En marzo de 2017, alias 6-7, señalado por las autoridades de ser uno de los más cercanos a Otoniel, fue detenido en el occidente de la ciudad por miembros de la Policía. A su vez, en enero pasado fue capturado en Carepa alias Reseco, quien, según las investigaciones, vivía nada más y nada menos que en el mismo edificio del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez. Reseco era el segundo hombre al mando del Clan del Golfo desde que alias Inglaterra murió en un enfrentamiento con la Fuerza Pública en noviembre de 2017.

Asimismo, la comunidad del corregimiento de San Félix (Bello) denuncia la presencia del Clan, la cual, según las autoridades, también habría llegado a municipios del Valle de Aburrá como La Estrella e Itagüí. Sin embargo, aún no se sabe con claridad con qué bandas se estarían aliando las AGC. El Comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, general Eliécer Camacho, afirmó a este diario que por ahora no hay evidencia de que el Clan del Golfo tenga presencia constante en el Valle de Aburrá. “Tampoco podemos desconocer que en el mundo criminal puedan estar haciendo transacciones con bandas locales, pero, por ahora, no tenemos evidencia al respecto”, señaló Camacho.

“De los 243 homicidios en Medellín, 159 han ocurrido en el occidente de la ciudad, por donde pasan los corredores estratégicos hacia el Urabá. Es decir, aquí no se está jugando una esquina de microtráfico ni un enfrentamiento entre muchachitos díscolos, aquí están en juego rentas criminales en las que se mueve muchísimo dinero. Lavado de activos, tráfico de drogas, personas y armas, compra de tierras, traslado de todo tipo de mercancías. En las próximas elecciones se puede estar jugando mucho del crimen organizado en el Valle de Aburrá. Como puede que se solucione todo hablando, puede que estalle una guerra”, concluyó Quijano.

859851

2019-05-09T16:56:32-05:00

article

2019-11-11T09:44:18-05:00

[email protected]

none

José David Escobar Moreno / @joseDEM18/ [email protected]

Judicial

El Clan del Golfo se expande por el Valle de Aburrá

52

9498

9550

1