“Información de Fiscalía estaba muy lejos de ser idónea”: experto que trabajó con Natalia Springer

Roberto Angulo trabajó en la firma Springer Von Schwarzenberg Consulting Service desde 2013 y 2014. El Espectador habló con el experto en estadística y economía para profundizar en el trabajo de Natalia Springer que hoy cuestiona la Procuraduría.

La contratista Natalia Springer.Luis Ángel

Al conocer un informe de la Procuraduría en el que cuestionó el resultado de varios contratos que Natalia Springer firmó con la Fiscalía de Eduardo Montealegre, El Espectador habló Roberto Angulo, un economista y estadístico que trabajó en la firma de la polémica analista. El Ministerio Público lo mencionó en su investigación y, hasta ahora, él es la única persona que hasta hoy se conoce como integrante del grupo Springer. (Las críticas de la Procuraduría a los millonarios contratos de Natalia Springer)

Angulo explicó de qué se trató el trabajo que hizo con Springer. Detalló las dificultades que tuvo al recibir la información del ente investigador y dijo que ninguna autoridad lo ha contactado para preguntarle sobre lo que hizo en la compañía Springer Von Schwarzenberg Consulting Service. (El trabajo de Natalia Springer que desató la controversia en la Fiscalía)

¿Cuál es su trayectoria profesional, con qué entidades ha trabajado y cómo terminó trabajando para Natalia Springer?

Soy economista de la Universidad Javeriana, tengo una maestría de economía de la Universidad Nacionaln y otra en Desarrollo Económico Urbano de University College de Londres.  Mi trayectoria profesional ha sido esencialmente en el sector público. Duré aproximadamente 12 años en el Departamento Nacional de Planeación (DPS), trabajando en temas de política social y construcción de indicadores de calidad de vida. También fui director técnico en el DPS en la implementación de programas para la reducción de la pobreza. Empecé a trabajar con Natalia Springer porque por mi experiencia en el análisis de bases de datos (ampliamente utilizadas en medición de temas sociales). Ella me hizo algunas consultas sobre cómo construir un banco de fuentes primarias de registro administrativo, relacionadas con temas del conflicto. Luego de estas conversaciones informales me invitó a trabajar en su firma.

¿Cuánto tiempo trabajó con ella, bajo qué condiciones, cuáles fueron sus obligaciones contractuales, cómo desarrolló su trabajo y quiénes integraban ese equipo de trabajo?

Mi relación contractual, por prestación de servicios, fue de dos meses en 2013. Firmé contrato el primero de noviembre de ese año y aunque éste era por 12 meses, solicité terminación del mismo por motivos personales hacia el 27 de diciembre de 2013. En el periodo de tiempo que estuve trabajando para la firma, entregué productos relacionados con dos proyectos: el de la Fiscalía y otro sobre la política de vivienda. Acordamos una tarifa total de $12 millones mensuales y coordiné durante este tiempo un equipo conformado por un ingeniero, un economista y tres politólogos.

¿Qué pasó con el informe de la Fiscalía?

En cuanto al proyecto de la Fiscalía, avancé en la metodología general para la conformación del banco de fuentes primarias y en la consolidación de los análisis realizados hasta la fecha por el equipo. Del proyecto de vivienda, entregué un concepto técnico sobre la sostenibilidad del programa de vivienda gratis con base en información secundaria y visitas de campo. Cabe anotar que este último producto lo entregué en extratiempo por razones de índole personal, esto fue aproximadamente en marzo de 2014, aspecto que fue convenido con la firma.  

¿Qué dificultades tuvieron con el manejo de información y cómo consolidaron ese primer informe de secuestro en la Farc?

La información de la Fiscalía estaba aún muy lejos de ser idónea para conformar un banco de fuentes primarias.

¿Qué es un banco de fuentes primarias?

Un banco de fuentes primarias es una base de datos con una trazabilidad precisa, tanto de la fuente del dato, como de la identificación de cada campo que la conforma. Tiene una estructura homogénea, de calidad aceptable, es decir, la información de la Fiscalía requería de mucho trabajo de digitación de documentos, procesamiento de datos, cruces de bases y consolidación para alcanzar los atributos mínimos que queríamos para el banco de fuentes primarias.

¿Qué hicieron entonces?

La estrategia fue avanzar desde dos frentes: en la conformación de este banco de fuentes primarias y en el procesamiento de las fuentes secundarias disponibles. En ese entonces la base más idónea para el tema de secuestro era la que había consolidado, muy rigurosamente y durante años, la firma Cifras y Conceptos. Vale decir que esta era una base que tenía los datos anonimizados, es decir, sin campos de identificación, razón por la cuál no sustituía el banco de fuentes primarias. El primer informe dio cuenta estos frentes de trabajo, del avance en el procesamiento para la construcción del banco de fuentes primarias (esto era lo principal), de los ejercicios realizados hasta el momento con fuentes secundarias (base de datos de Cifras y Conceptos, entre otras) y del trabajo cualitativo producto de la revisión de la información no estructurada.

¿Qué opinión le merece el reproche de la Procuraduría a la contratación con la firma de Natalia Springer y el secretismo que aún se mantiene sobre sus hallazgos en materia penal?

No estoy enterado del pronunciamiento de la Procuraduría ni de los detalles de este proceso.

¿Alguna autoridad judicial alguna vez lo requirió para preguntarle sobre el trabajo de la firma de la señora Springer?

No.

¿Cuándo fue la última vez que habló con ella?

En el segundo trimestre de 2014, entre abril y mayo.