Juez absolvió a exdirector de la Uiaf, Mario Arangurén en proceso por las 'chuzadas'

La funcionaria judicial aceptó las solicitudes presentadas por la Fiscalía y la Procuraduría General.

La juez décima especializada absolvió al exdirector de la Unidad de Inteligencia y Análisis Financiero (Uiaf), Mario Arangurén y al exsubdirector de la misma entidad Luis Eduardo Daza en el proceso que se les adelantaba por los delitos de abuso de función pública, concierto para delinquir y peculado por apropiación en el llamado escándalo de las ‘chuzadas’.

La funcionaria judicial aceptó la solicitud presentada por la Fiscalía y la Procuraduría General que consideraron que después de tres años de proceso no se allegó una prueba documental o testimonial que permitiera inferir alguna irregularidad de tipo penal en sus actuaciones.

Aranguén y Daza eran procesados por presuntamente pedir y entregar información privilegiada sobre los movimientos financieros de un grupo de magistrados de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, periodistas y defensores de derechos humanos, por petición del DAS.

La juez catalogó como una “muestra de gallardía” el hecho de que la fiscal del caso retirara la acusación hecha en contra de los dos jefes de la entidad adscrita al Ministerio de Hacienda al considerar que no existían pruebas.

“Es una posición valiente, de mucha altura porque hizo un análisis detallado de toda la evidencia probatoria que se hizo en el juicio (…) de manera muy profesional llegó a la conclusión de que efectivamente no existen elementos materiales probatorios que conduzcan a la responsabilidad de los acusados”, precisó.

El próximo 5 de diciembre la jueza especializada realizará la lectura del fallo.

Demostré mi inocencia

“Yo dije que iba a demostrar mi inocencia y la demostré. Estuve 10 meses en la cárcel y cuatro años enfrentando este proceso”, manifestó con lágrimas en sus ojos Arangurén pocos minutos después de conocer la decisión de la juez.

El exfuncionario aseguró que en este proceso se presentaron muchos testigos falsos que quisieron vincularlo con una supuesta “empresa criminal”, sin embargo todos los sujetos procesales coincidieron en afirmar que las pruebas no eran claras y no sostenían la acusación hecha en su contra en mayo de 2010.

“Aquí vino gente a mentir, contra ellos vamos a proceder (…) Hago un llamado a la reflexión puesto que los únicos que pueden decir si una persona es inocente o culpable son los jueces de la República y no los medios de comunicación”, indicó.

En este caso citó a la directora encargada de la Uiaf y otros funcionarios de la entidad, ante lo cual manifestó que será la justicia la que tendrá que tomar cartas en el asunto frente a este caso.

“Cesó la horrible noche, la libertad es sublime”, aseguró Arangurén mientras abrazaba a su esposa y familiares en la sala de audiencias del complejo judicial de Paloquemao.