Los cinco ascensos de militares que preocupan a HRW

En un informe publicado este martes, Human Rights Watch (HRW) pidió al Congreso colombiano frenar los ascensos de 5 de los 22 militares postulados por estar aún vinculados a investigaciones de falsos positivos.

Imagen de referencia.

El brigadier general Francisco Javier Cruz Ricci, y los coroneles Mauricio José Zabala Cardona, Miguel Eduardo David Bastidas, Óscar Reinaldo Rey Linares y Raúl Hernando Flórez Cuervo, son los cinco militares que  Human Rights Watch recomienda no ascender por estar vinculados a las ejecuciones sistemáticas de falsos positivos cometidos entre los años 2002 y 2008.

La principal razón que la organización argumenta para detener estas promociones es que los comandantes de las unidades involucrados en estos casos “sabían o deberían haber sabido sobre estos crímenes”, en cuyos casos estarían involucrados penalmente y serían responsables según el derecho internacional. Pues debieron haber prevenido o adoptado “medidas necesarias y razonables a su alcance para prevenir o castigar dichos actos”, asegura  HRW en su informe.

La misma organización asegura que existen evidencias “graves” y “creíbles” que vinculan a estos militares con algunas ejecuciones extrajudiciales.

Contra el brigadier Cruz Ricci, quien lidera actualmente la 6a División del Ejército  y quien sería ascendido a general mayor, existe una investigación por su “presunta participación en la ejecución de dos civiles en julio de 2004”. En ese año, Cruz Ricci estaba al mando del Batallón Especial Energético y Vial 9o de la  27a Brigada.

En el mismo informe, HRW dice haber accedido a evidencias que incriminan a dicho comandante, entre ellas el testimonio de un soldado que afirma que Cruz Ricci “sabía, consintió y podría haber ordenado estas ejecuciones extrajudiciales”.

Al Batallón de artillería Jorge Eduardo Sánchez de la 4a Brigada se le investiga por 79 asesinatos perpetrados en 2004 y 25 más en 2005. De ese batallón era entonces comandante el Coronel Miguel Eduardo David Bastidas, quien está actualmente investigado por estos hechos.

Al comandante Mauricio José Zabala Cardona actualmente se le investiga por su presunta participación en 26 asesinatos al parecer cometidos por parte del Batallón Popa de la 10a Brigada, la cual supervisaba en 2003 y en el cual fue posteriormente nombrado como segundo comandante en 2004.

En 2011, en unas declaraciones a las que tuvo acceso HRW, Zabala Cardona asegura no haber escuchado de “ningún tipo de irregularidades”. De hecho, él mismo asegura que junto con otros soldados fueron “engañados” por el teniente Carlos Andrés Lora Cabrales (actualmente en prisión) por hacerles creer que fueron “muertes lícitas”.

Otra cabeza del Batallón Popa está vinculada a las investigaciones por falsos positivos de su unidad, el Coronel Óscar Reinaldo Rey Linares. Durante 2004 y 2005, Rey Linares fue segundo comandante de dicho Batallón.

La Fiscalía abrió investigaciones por 13 asesinatos que presuntamente dicha unidad, en cabeza de Rey Linares, cometió en 2004, y 21 más en 2005. Sobre estas 34 investigaciones ya hay 9 soldados de este batallón condenados por su participación probada en los asesinatos del 2005.

Y finalmente, el Coronel Raúl Hernando Florez Cuervo, quien comandó el Batallón de infantería Domingo Caicedo de la 6a Brigada durante parte del año 2008, es el quinto militar aún relacionado con investigaciones en la Fiscalía “por al menos 5 ejecuciones perpetradas” por su unidad, asegura HRW.

En 2014 el tribunal de Bogotá sentenció condena a 5 soldados de este batallón “por el asesinato, en enero de 2008, del sindicalista Israel González” a quien hicieron pasar por guerrillero muerto en combate, registra el informe.

Lo más grave es que el mismo tribunal pide a la Fiscalía adelantar “investigaciones en relación con otros posibles autores o intervinientes de los delitos”, pues se cree esta y otras ejecuciones provinieron de “expedición de órdenes” en los que estaría involucrado Florez Cuervo por su rol de comandante de dicha unidad.

El director de HRW, José Miguel Vivanco, asegura que haber incluido a estos aún investigados por casos de falsos positivos en próximos ascensos en lugar de enviar un “mensaje contundente de que se ha superado la oscura etapa de los falsos positivos”, está “manchando la reputación de las Fuerzas Armadas” al incluir a estos miliares en los próximos ascensos que el Senado deberá aprobar.

Las hojas de vida publicadas en la página del Ministerio de Defensa carecen de la transparencia que intentan combatir. Pues en los resúmenes de las hojas de vida de estos 5 militares “se omiten las fechas en las cuales cada oficial ejerció cargos en las distintas unidades militares”, asegura el informe de HRW. Y esto es importante pues solo así se puede establecer que durante su comandancia se pudieron producir presuntos crímenes por parte de sus unidades a cargo.