Lo dice el defensor de derechos humanos David Ravelo

“Me presento a la JEP siendo inocente”: David Ravelo

El líder social llevaba cerca de siete años preso por un crimen que, asegura él, no cometió. Ayer recuperó su libertad luego de acogerse a la Jurisdicción Especial para la Paz.

David Ravelo estuvo más de siete años preso. / PBI Colombia

Minutos después de que recuperara la libertad, El Espectador habló con el defensor de derechos humanos David Ravelo, quien llevaba cerca de siete años preso en una cárcel de Barrancabermeja. El líder social quedó en libertad luego de haberse acogido a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), pues fue señalado por el exparamilitar Mario Jaimes Mejía, alias el Panadero, de haber sido uno de los autores intelectuales del asesinato del secretario de Obras Públicas de Barrancabermeja David Núñez, en 1991 y por ello fue condenado a pagar 18 años de prisión por ese crimen. Ravelo le contó a este diario sus razones para someterse a esa justicia transicional y sobre los hechos que rodearon su extraño caso, del cual asegura es un montaje judicial del paramilitarismo.

¿Qué busca llevando su proceso a la JEP?

Hay que aclarar que asisto a la JEP en calidad de inocente, porque en mi proceso judicial hubo muchas irregularidades, como falsos testigos, y el fiscal que me encarceló estaba destituido por la Procuraduría. Tengo absolutamente claro que soy inocente. La Ley de Amnistía contemplada en los acuerdos de La Habana, además de integrar a las gentes de las Farc, también habla sobre los luchadores sociales y agentes del Estado. El artículo 35 se aplicaría a las personas que fueron condenadas de manera injusta, como ocurre en mi caso, para que sea revisado en esta justicia especial. Todo esto se trata de un montaje judicial fraguado por el paramilitarismo.

¿En qué quedó su proceso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos?

Comenzó un proceso para visibilizar el tema. Este año el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo hizo llegar toda la documentación al órgano internacional para que su trámite se pueda seguir surtiendo. Creo que muy pronto se estará hablando del caso.

¿Por qué en el proceso ha insistido que todo es un montaje orquestado por el jefe paramilitar “Julián Bolívar”?

Por mi labor en la defensa de los derechos humanos aquí en la región. Denuncié todas las atrocidades que los paramilitares perpetraron. Ellos trataron de asesinarme muchas veces y lo reconocieron en las versiones libres de Justicia y Paz. Además, en 2007 puse en conocimiento un video en el que el expresidente Uribe Vélez se reunía con paramilitares en Puerto Berrío (Santander). A mí me cayó todo el peso del poder estatal y paraestatal. Posteriormente intentaron asesinarme, y también quisieron hacerlo judicialmente. Todo está a mi favor para cambiar el destino de esta injusticia. Este montaje del que soy víctima tuvo lugar en la cárcel de Itagüí, por parte de los jefes paramilitares, y en él usaron al paramilitar Mario Jaimes Mejía, alias el Panadero.

Usted era miembro de la UP y siempre fue contradictor del Frente de Izquierda Liberal Auténtico (FILA). ¿Qué opina de la versión de que usted y el principal dirigente del FILA, Aristides Andrade, se pusieron de acuerdo con la guerrilla para asesinar al secretario de Obras Públicas de Barrancabermeja, David Núñez?

Con el exsenador Aristides Andrade nunca tuve relación, y menos para reunirme con él y planear un crimen. Los dos somos totalmente inocentes. La prueba de ello es que los falsos testigos se contradicen, porque uno dice que la reunión ocurrió en horas de la mañana y otro, que en la tarde. Están mintiendo flagrantemente. El fiscal y la jueza que me condenó se confabularon para encarcelarme. Otra prueba es que en noviembre de 2008, al Panadero le mostraron una fotografía donde aparecen el doctor Horacio Serpa Uribe, el ingeniero Aristides Andrade, el sacerdote Jaime Barba Rincón, el fotógrafo Jesús Villamizar y el periodista Miguel Ángel Rico García con guerrilleros de las Farc durante un evento del proceso de paz. El Panadero señaló al periodista Miguel Ángel Rico García y dijo que era yo.

¿Cómo es la historia del fiscal William Pacheco, que lo llevó a juicio aunque había sido destituido por la Procuraduría por un caso de desaparición forzada?

Él está involucrado en un caso de desaparición forzado de un joven en Armenia, ocurrido en marzo de 1991. Fue destituido por la Procuraduría y condenado a un año de cárcel por la Justicia Penal Militar por detención ilegal. La ley colombiana asegura que quien haya sido sancionado disciplinariamente o penalmente no podrá fungir como funcionario dentro de la Rama Judicial. Es decir, su elección como fiscal de mi caso era totalmente ilegal. Él también desconoció una providencia del fiscal tercero de Barrancabermeja que no había hallado pruebas ni méritos para vincularme al proceso. El entonces fiscal general, Mario Iguarán, también tiene la culpa, porque en 2009 le dio mi caso a William Pacheco.

¿Cómo recuerda los hechos que rodearon el asesinato de David Núñez en 1991 y por qué cree que terminaron endilgándole la culpa a usted y al congresista Aristides Andrade?

En mi caso, me inculparon porque con mi labor de defensa de los derechos humanos siempre fui una piedra en el zapato para los poderosos de la región. En el caso de Aristides Andrade, es que la hija de él, Claudia Andrade, concejal de Barrancabermeja durante la administración de Édgar Cote (2004-2007), denunció el intento de privatizar el acueducto de la ciudad para entregárselo a un testaferro de los paramilitares. Aristides Andrade, junto con Piedad Córdoba, en ese momento le pidieron un concepto a la Procuraduría sobre el movimiento, y afortunadamente no lograron poner el acueducto en manos del crimen. Claudia Andrade también tenía aspiraciones políticas para ser la próxima alcaldesa de Barrancabermeja. Todo se trató de una venganza.

Mario Jaimes, alias el “Panadero”, es el testigo en su contra, lo mismo que Fremio Sánchez, pero ambos están imputados por falsos testigos y el “Panadero” fue expulsado de Justicia y Paz. ¿Cómo entender eso?

Es inconcebible. Un total contrasentido. La Fiscalía tuvo en cuenta el falso testimonio del Panadero y de Fremio Sánchez (compadre del Panadero y también exmiembro de las autodefensas). La misma Fiscalía les imputó a ellos esos delitos y yo continuaba preso. Las únicas dos “pruebas” que había en mi contra eran los testimonios de este par de criminales. Por eso me presento a la JEP: porque soy inocente.

¿Cómo ha vivido estos años en prisión en un caso tan extraño?

Cuando uno llega a la cárcel, lo hace lleno de malas sensaciones y pensamientos negativos. Estuve muy triste y me sentía indefenso. Pero decidí continuar desde prisión mi labor como defensor de derechos humanos. Fui representante de los internos, pero además me dediqué a la escritura. Hice varios libros de poemas y cuentos. Mantuve la resistencia por medio del arte. Eso me fortaleció bastante, junto con el apoyo internacional que me brindaron distintas organizaciones y mis abogados.

¿Qué va ser lo primero que hará en libertad?

Abrazar a mi familia, compartir con ella. Son casi siete años de estar lejos de mis hijos, de mis seres queridos.

En el actual contexto de inseguridad que viven los defensores de derechos humanos en el país, ¿teme por su seguridad?

Claramente, y le exijo al Gobierno que me proteja para mantener mi actividad en la defensa de los derechos humanos. Ahora salgo para ponerme al servicio de la paz.