Piraquive ya habló en Fiscalía

María L. Piraquive y el senador Carlos Baena entregaron sus primeras versiones sobre el supuesto lavado de activos en el MIRA.

María Luisa Piraquive entrando al búnker de la Fiscalía. / Andrés Torres - El Espectador

Entre gritos, golpes, bendiciones y arengas, María Luisa Piraquive, la fundadora del grupo MIRA, y el senador de este partido, Carlos Baena, dieron sus primeras versiones en la investigación que se les adelanta por supuesto lavado de activos. Mientras la pastora cumplió con la citación a interrogatorio que hizo la Unidad de lavado de Activos, el congresista, por su fuero, cumplió con una diligencia de versión libre.

Pero ayer en la mañana la entrada del búnker de la Fiscalía parecía una congregación de la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional. Centenares de seguidores del grupo MIRA y de la pastora Piraquive llevaron pancartas con mensajes de apoyo. Y es que desde que estalló el escándalo por un supuesto lavado de activos, que se habría hecho a través de las iglesias del movimiento y con el que se habrían comprado una serie de propiedades en el exterior, era la primera vez que los fundadores del grupo político atendían el llamado de las autoridades.

Apenas llegó Piraquive a las instalaciones del ente investigador, con al menos 20 escoltas, se formó un tumulto y, mientras los periodistas y camarógrafos intentaban como fuera conseguir una voz o una imagen, el esquema de seguridad no dudó dos veces en llevarse por delante a quien fuera. Fueron alrededor de 20 minutos los que tardó la pastora en ingresar al búnker. En medio de los golpes, los medios de comunicación manifestaron que cuatro policías, que según se verificó después no pertenecían al esquema de seguridad de la líder del MIRA, fueron quienes los agredieron.

Dos de ellos, identificados como Edwin Mosleider Urrego, mayor de la Policía, y Julián Alberto Garnica, coronel (r) de la Fuerza Pública, según Caracol Radio, manifestaron que se habían encontrado por “casualidad” con Piraquive y que habían decidido escoltarla hasta el búnker, a pesar de que no tenían autorización para ingresar. Después fueron retirados por agentes del CTI y, al parecer, eran miembros de la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional.

Al margen del bochornoso episodio, la Unidad de Lavado de Activos ha ratificado que las investigaciones por un supuesto blanqueo de dineros desde las iglesias del grupo MIRA está tomando forma. Según el jefe de la unidad, Julián Quintana, se ha encontrado material probatorio que fortalece la hipótesis del ente investigador.