'Preocupación por aumento de comercialización y consumo de drogas sintéticas'

Para el general Ricardo Restrepo es posible acabar con el narcotráfico si se ataca toda la cadena que va desde el cultivo hasta el lavado de activos.

El general Ricardo Alberto Restrepo, director de Antinarcóticos, explica los retos de la institución. / Óscar Pérez

La reestructuración de las bandas criminales, la erradicación de cultivos ilícitos y las drogas sintéticas son los temas clave de las políticas antidroga para este año, según explicó el general Ricardo Alberto Restrepo, director de Antinarcóticos de la Policía en entrevista con El Espectador.

¿Para el Consejo Nacional de Estupefacientes cuáles son las prioridades en materia de la lucha contra el narcotráfico?

La política antidrogas está fundamentada en tres aspectos básicos: prevención, interdicción y erradicación de cultivos ilícitos. En prevención tenemos programas para reducir la demanda interna del consumo. La interdicción se refiere a la desarticulación plena de las estructuras de crimen organizado dedicadas al narcotráfico, desapareciendo también sus fuentes de financiación y de inversión. Hay unos retos muy claros en el Consejo y son: la erradicación de los cultivos ilícitos, lo que tiene que ver con el consumo interno de drogas y no solamente de este tipo sino de drogas sintéticas y lo que tiene que ver con el manejo de los bienes que se les quitan a los narcotraficantes.

¿Desde Policía Antinarcóticos, qué propuestas se han planteado para ser llevadas a La Habana?

Nosotros en el tema de La Habana sólo hemos cumplido lo que el gobierno nacional nos ha pedido y digamos que sobre eso no nos estamos pronunciando.

Las bandas criminales son ahora las protagonistas del negocio del tráfico de drogas…

Dentro de esa simbiosis que ha venido sufriendo el narcotráfico en Colombia se nota, no tanto el crecimiento de las bandas criminales, como sí su influencia criminal en algunas regiones. Hace aproximadamente siete años se habían identificado en Colombia 33, hoy se habla de tres. El Clan Úsuga, los Rastrojos y lo que queda del Erpac en el suroriente del país. Ellas no están dedicadas únicamente al narcotráfico sino a otros delitos anexos como minería ilegal, contrabando de gasolina, lavado de activos y extorsión.

Un gran problema es que los delincuentes siempre están diseñando nuevas estrategias, rutas y modalidades para continuar con el negocio y evadir la justicia…

Sí, pero no solo rutas nuevas, también nuevas formas para el envío de droga al exterior. En la actualidad persisten las rutas de Centroamérica, islas del caribe y Europa, pero también hemos encontrado hacia África y Asia. Argentina por ejemplo está siendo golpeada fuertemente no solo por el ingreso de droga procedente de Colombia sino también de narcotraficantes colombianos y ahí podemos evidenciar que seguramente hay una ruta que puede desprenderse hacia África o Asia.

Anteriormente el envío desde Colombia se hacía principalmente por vía aérea, utilizando pistas clandestinas, eso se ha reducido. Ahora el envío se hace a través de contenedores que transportan algunos productos, utilizando empresas de encomiendas, lanchas rápidas o de pasantes que son las llamadas mulas. El año pasado en el Dorado se presentaron incautaciones de cocaína por 1.2 toneladas. Las mulas siguen siendo una forma muy usada para el transporte y envío de droga.

¿Cómo estamos en el tema de drogas sintéticas?

Luchar contra ellas es difícil. En su mayoría provienen de medicamentos legales, su producción no requiere de laboratorio, pueden hacerse en la cocina de la casa, y los efectos que generan en las personas no son tan evidentes como los de las drogas naturales.

¿Cuáles se mueven más en el mercado?

El top 10 de drogas sintéticas que hemos encontrado en el país son: Dick, popper, éxtasis, metanfetaminas, GHB, 2CB que es nueva en Colombia y aunque dicen que es fórmula alemana ya hemos visto que aquí la producen, también la llaman marihuana rosada, metadona, inhalantes, ketamina y LSD. Aquí hay que hacer un gran llamado a la fuerza pública y a las familias para que estén muy atentos porque son muy fáciles de transportar, esconder y consumir.

En una conversación anterior de este diario con el general Rodolfo Palomino, notamos que existe una gran preocupación en la Policía porque solo una de cada cinco personas que son capturadas por porte de drogas termina yendo a prisión. ¿Usted qué opina sobre este tema?

Tenemos que apuntarle más, por ejemplo en el caso de la erradicación de cultivos, a judicializar a quienes están detrás que al campesino, a quien les compra. Nosotros procuramos más bien trabajar sobre las estructuras del narcotráfico en toda su cadena. No tiene sentido penalizar a un campesino si el narcotraficante sigue libre.

¿Sobre las Farc y el narcotráfico?

En Colombia todos sabemos que la mayoría de cultivos ilícitos están en zonas de influencia de las Farc y que ellas participan en algunas de las cadenas del narcotráfico, ya sea en el cuidado de los cultivos ilícitos, en el transporte de la droga o en la seguridad para el transporte. Eso no es desconocido para Colombia, lo que esperamos precisamente es solucionar eso.

¿Es posible acabar con el narcotráfico siendo el negocio tan rentable que sabemos?

Sí, pero hay que entender que no importa que saquemos del camino a una organización narcotraficante si realmente ese negocio sigue produciendo las ganancias económicas que produce. Un kilo de cocaína en Colombia puede estar costando $5 millones, ese kilo puesto en Centroamérica vale 20 mil dólares, en Norteamérica puede estar en 28 mil o 32 mil dólares, en Europa está sobre los 28 mil Euros. Además de ese kilo se pueden sacar otros cinco. Es allá a lo que tenemos que apuntarle, tenemos que controlar el ingreso de ese dinero. No hay que seguir al campesino o al transportador sino a la organización como tal en su conjunto.

Se ha dicho que la legalización de la marihuana evitaría que el negocio estuviera en manos de delincuentes…

Yo con respecto a eso mantengo mi derecho a guardar silencio. Solo puedo decir que por ahora es una droga ilegal y así la estamos combatiendo.

Hay una gran preocupación sobre la relación del microtráfico con la violencia urbana y el sicariato…

La gran mayoría de la droga que no sale del país exportada, es vendida en Colombia. La que no sacan del país por alguna circunstancia, la distribuyen en el mercado interno, lo que genera un incremento de la violencia gracias a las estrategias de los microtraficantes para ser competentes en el mercado: el sicariato porque deben generar territorialidad y la extorsión para intimidar a la comunidad.

Para terminar, un balance en cifras del año pasado.

La Policía logró la incautación de cerca de 120 toneladas de cocaína y 260 de marihuana, tanto en Colombia como en aguas internacionales.

… ¿Cuánta se produce al año?

De acuerdo al reporte de Simci se dijo que la producción de cocaína en el 2014 pudo llegar a las 290 toneladas. Este año llevamos 12.5 toneladas incautadas.

 

 

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