Quién es quién en la masacre de Caquetá

Seis personas estarían involucradas en el asesinato de los cuatro niños.

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Poco a poco las autoridades cierran el cerco sobre los responsables de la masacre de cuatro niños en Caquetá. Ayer capturaron a tres personas más, que se suman a los dos detenidos del fin de semana. Los testimonios de estos últimos han sido determinantes para la reconstrucción de los hechos y la identificación de los demás involucrados. Ni Chávez, ni Vega, ni Carrillo aceptaron los cargos que les imputó la Fiscalía. Por ahora se investiga si los hombres que le prestaron $500.000 a Luz Mila Artunduaga sabían que con ese dinero se les pagaría a los sicarios. Al cierre de esta edición, la Policía continuaba buscando a Háider Ureña, otro de los involucrados.

Luz Mila Artunduaga

Durante dos años las familias Vanegas Grimaldo y Martínez Artunduaga se habían agredido. Un total de cuatro denuncias se presentaron por parte y parte.

El 23 de diciembre de 2013, Jairo Vanegas golpeó a la hija de Silvio Martínez y Luzmila Artunduaga con el dorso de su machete. El 29 de diciembre, Vanegas denunció a Martínez por intentar incendiar su vivienda.

La venganza por las múltiples agresiones y el deseo de Luz Mila Artunduaga de apropiarse del terreno sobre el que está construida la casa de los Vanegas Grimaldo serían las razones para que le hubiese ordenado a su empleado, Édison Vega, que contratara personas que intimidaran a la familia y lograran que se fuera de la región. Luz Mila fue capturada en la noche de ayer.

Édison Vega

Presuntamente fue Luz Mila Artunduaga, dueña del parqueadero donde trabajaba, quien le solicitó que consiguiera los hombres que se encargarían de intimidar a la familia Vanegas Grimaldo. Según las autoridades, en las declaraciones hechas hasta ahora, Vega ha sido enfático en que la orden dada al ‘Desalmado’ y ‘Chencho’ era “asustar”, no matar a nadie.

El pago prometido por su colaboración fue el derecho a construir una casa en el lote adyacente a la casa de la familia Vanegas Grimaldo.

Énderson Carrillo Ordóñez, ‘Chencho’

Se entregó en la mañana de ayer y sería el otro hombre contratado por Vega y Ureña con la intención de asustar a Jairo Vanegas y su familia.

El hombre de 23 años, que tiene tatuado en el brazo la proclama del sicario, habría sido quien manejaba la moto el día del crimen. Además sería quien presionó a los niños para que permanecieran en el suelo mientras el ‘Desalmado’ les disparaba.

Este hombre manifestó que el día del crimen el ‘Desalmado’ habría intentado abusar de la menor de 14 años.

Tiene antecedentes por hurto calificado y agravado. Fue enviado a la cárcel de El Cunduy, en Florencia.

Crístofer Chávez, ‘Desalmado’

Sería quien disparó el arma contra los cinco niños la noche del 4 de febrero. Fue el primero en ser capturado, luego de que las autoridades interceptaran algunas llamadas en las que se hacía evidente que estaba consiguiendo una herramienta para desvalijar la moto en la que se desplazó junto a Énderson Carrillo, alias ‘Chencho’, el día del crimen y porque en una de ellas su esposa le explicaba a otra persona que debían levantar una parte del piso de la casa para hacer un arreglo.

El ‘Desalmado’ fue contactado por Édison Vega para realizar el trabajo, por el que recibió un pago de $500.000. Enterrados en el patio de su casa se encontraron los elementos usados el día del crimen: la moto, una de las armas y su ropa; además, en un orificio en una pared de la casa estaba el papel con los nombres de Jairo Vargas y Victoria Grimaldo, padres de los niños muertos, que le fue entregado por Édison Vega y Háider Ureña horas antes de la masacre.

Chávez salió de prisión en 2013, luego de pagar poco menos de 10 años de prisión por la violación y el asesinato de una mujer en Ibagué en 2004, por lo que había sido condenado a 28 años de cárcel.

El juez de garantías que realizó la audiencia de imputación le impuso medida de aseguramiento en la cárcel de El Cunduy.

Aleisy García

Fue capturado en la tarde de ayer en la misma vereda donde sucedió la masacre. García con 26 años fue quien presuntamente se encargó el día del crimen de guiar a los sicarios hacia la casa de la familia Vanegas Grimaldo y de pagar los $500.000 a los sicarios.

Háider Ureña

Fue contactado por Édison Vega para que le recomendara dos personas que pudieran ejecutar el trabajo encargado por Luz Mila Artunduaga.

El día del crimen llamó al ‘Desalmado’ para confirmar que hubiesen cumplido con lo encargado.