Habría falsificado documentos

Una jubilación en la mira de la Fiscalía

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La historia de Claudia Cecilia Uribe Rangel, directora de la Caja de Compensación de Norte de Santander, quien será imputada por, supuestamente, tratar de defraudar a Colpensiones. Ella, sin embargo, insiste en su inocencia.

Este lunes 24 de septiembre, a las diez de la mañana, ante el juez octavo penal municipal de garantías de Cúcuta, la Fiscalía le imputará los cargos de falsedad ideológica en documento público, falsedad en documento privado y fraude procesal a Claudia Cecilia Uribe Rangel. Su nombre dice poco en Bogotá, pero en cambio en la capital fronteriza es bastante conocido, no solo porque oficia como directora de la Caja de Compensación de Norte de Santander (Comfanorte) y es bien conocida en varios círculos del poder regional, sino porque desde hace dos años enfrenta una investigación por las supuestas irregularidades que habría cometido para defraudar a Colpensiones en su proceso de jubilación.

Todo comenzó el 20 de junio de 2015. Ese día en declaración extraprocesal ante el notario segundo de Cúcuta, Jaime González Marroquín, la señora Uribe Rangel declaró que entre 1979 y 1988 trabajó como auxiliar administrativa mediante un contrato verbal en la empresa Lino Galavis Girón, una de las compañías más tradicionales de Norte de Santander, especializada en el comercio de café. De acuerdo con ella, comenzó con un salario de $3.450 y en junio de 1988 ya ganaba $25.637. Dicha constancia la adjuntó a un proceso de actualización de sus semanas cotizadas para la pensión, con el objetivo de que se le reconociera como beneficiaria del régimen de transición. Primero lo hizo en Protección y luego en Colpensiones.

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En el mismo proceso, apareció otra declaración extraprocesal, también tomada en la misma Notaría y en la misma fecha; es decir el 20 de junio de 2015, en donde supuestamente el propio Lino Galavis Girón, de 94 años, certificó exactamente lo mismo que Uribe Rangel y pidió que se iniciara el trámite del “cálculo actuarial por omisión de empleador privado”, con el objetivo de que esas semanas fueran convalidadas en la historia laboral de la directora de Comfanorte. En desarrollo de esas peticiones y el entendido de que todo se había hecho de forma legal, el 12 de abril de 2016 se hizo el cálculo del dinero que debía consignar, en teoría, el veterano empresario Galavis Girón por un valor de casi $50 millones.

Todo parecía en orden. El 28 de julio de 2016, la señora Claudia Cecilia Uribe solicitó el traslado de su pensión de Protección a Colpensiones y, por supuesto, incluyó las nuevas semanas cotizadas. Pero, al hacer el estudio, Colpensiones determinó que, aun con el nuevo cálculo, solo le alcanzaba a reconocer 700 semanas y no 750, como estipula la norma que permite el régimen de transición. Y, además, la entidad fue enterada por el propio Lino Galavis Girón de que su nombre estaba siendo usado de manera inescrupulosa en este expediente. Incluso declaró ante los investigadores, el 6 de agosto de ese año, que Uribe Rangel jamás había trabajado para él, que tampoco pagó esos $50 millones y que conoció el caso porque le llegó correspondencia de Colpensiones al respecto.

De inmediato, el departamento antifraudes de Colpensiones activó todas las alarmas y revisó con lupa todos los documentos aportados por Claudia Cecilia Uribe para mejorar su pensión. En ese contexto, el 26 de noviembre de 2016 la entidad denunció a Uribe y a Piedad Cecilia Delgado, quien habría hecho parte del presunto entramado delictivo para estafar a Colpensiones. Delgado también será imputada este lunes. La Fiscalía hoy tiene evidencia de que esas declaraciones extraprocesales de este expediente fueron falsas y que el reconocido empresario Lino Galavis Girón, quien acaba de fallecer, fue suplantado. En el proceso se han tomado declaraciones claves que ponen en apuros a estas dos mujeres.

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Incluso, la familia de Lino Galavis contrató a un perito forense en grafología, que determinó que las firmas aportadas en los documentos de la Notaría son falsas y varios testigos entrevistados aseguraron que la señora Uribe no trabajó en dicha compañía. Una investigación de 22 meses en donde la Fiscalía rastreó registros de Cámara y Comercio, reportes de semanas cotizadas y la trazabilidad en los pagos a pensión que reportaron las empresas Cribas Limitada, la Corporación Popular de Ahorro y Vivienda, el Banco Cooperativo de Colombia, la Cámara Colombiana de Construcción y Comfanorte, compañías donde Uribe Rangel ha trabajado. A la audiencia de imputación en Cúcuta de este lunes se presentará Colpensiones en calidad de víctima.

En diálogo con El Espectador Claudia Uribe Rangel manifestó con vehemencia que nada tiene que ver con delito alguno y que así lo probará en los estrados judiciales. “Yo soy inocente de lo que se me imputa y estoy en este momento esperando la oportunidad para que eso se demuestre. Estoy preocupada por la celeridad de un proceso que se salió de todos los promedios de tiempos de investigación y de toma de decisiones. Además, esto tiene también un tinte político de personas que han presionado desde hace rato para que yo salga del cargo”. Según dijo, tiene todas las evidencias de que en este expediente sí ha habido atropellos, pero en contra de ella y que en el futuro próximo saldrán a relucir estos hechos.

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