En un año, la deforestación de la Amazonía brasileña superó los 10.000 km2

Según el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), por primera vez desde 2008 entre agosto de 2018 y julio de 2019, la deforestación tuvo un alza de 43% respecto a los doce meses precedentes.

Este año, en la Amazonia brasileña se perdieron 74.000 hectáreas de bosque debido a los voraces incendios forestales que se presentaron. Cortesía César Martínez

Este año para la Amazonia, el bosque tropical más grande del mundo, no fue el mejor. Por primera vez en su historia tuvo que enfrentarse a voraces incendios que arrasaron, solo en la parte de Brasil, con 74.000 hectáreas. Y en septiembre, se anunció que la deforestación había crecido en un 80 % frente al mismo mes del año pasado. (Lea: Deforestación en la Amazonía brasileña subió un 80% en septiembre)

Ahora, el sistema de vigilancia de deforestación PRODES, del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), en su último informe, dio a conocer otra cifra poco alentadora. El organismo informó que la destrucción de la mayor selva tropical del mundo en esos doce meses totalizó 10.100 km2, frente a 7.033 km2 entre agosto-2017 y julio-2018, es decir, tuvo un crecimiento del 43%.

Esto quiere decir que la pérdida de suelo en este año fue, por primera vez, el más alto desde 2008 entre agosto de 2018 y julio de 2019, según los datos oficiales. El instituto añadió que este incremento fue mayor en las áreas indígenas, donde se perdieron 423,3 km2, es decir, un 74,5% más que hace un año.

El informe indica asimismo que la deforestación en áreas indígenas amazónicas entre agosto de 2018 y julio de 2019 alcanzó los 423,3 km2, frente a 242,5 km2 en los doce meses anteriores, lo que representa un aumento de 74,5%. Ese número marca un récord desde el inicio de ese registro, en 2008, cuando la cifra de deforestación alcanzó los 12.287 km2.

El 44,10% de la deforestación total y el 75% de la ocurrida en las áreas indígenas en el periodo de referencia se produjo en el estado de Pará (norte). (Le puede interesar: Guardianes del Yuruparí presentan tutela contra el uso de mercurio en la Amazonia)

Desde que comenzó su mandato, el presidente de ultraderecha Jair Bolsonaro, ha sido partidario de la apertura de la selva tropical a las actividades agropecuarias y mineras. El mandatario afirmó la semana pasada, sobre la deforestación y los incendios que se trataba de un fenómeno vinculado a prácticas tradicionales en ciertas épocas del año.

Sin embargo, un grupo de científicos de la Universidad de Lavra (Brasil) y el Lancaster Environment Centre (Reino Unido) publicaron un artículo en la revista Global Change Biology para aclarar al público el origen de los incendios en la Amazonia y desmentir lo que aseguraba el mandatario.

En el estudio, los científicos explicaron que en este territorio se presentan tres tipos de incendios. El primer es de deforestación, que se caracterizan por ser un proceso de desbroce del bosque primario que comienza con la tala de la vegetación y se deja secar. Posteriormente, se usa fuego para preparar el área para la agricultura. (Puede leer: "Los incendios en la Amazonia de este año no fueron normales", según estudio)

También hay incendios en áreas que han sido previamente despejadas, como por ejemplo las prácticas que implementan los ganaderos para eliminar las pasturas de las malas hierbas. Y, por último, están los que pueden invadir los bosques en pie, ya sea por primera vez cuando las llamas se limitan principalmente al sotobosque o como eventos repetidos. Estos suelen ser los incendios más intensos.

Por eso, advierte la INPE, "las llamas acostumbran a seguir el rastro de la destrucción de la selva para abrir paso a las actividades agropecuarias (..) Cuanto más se deforesta, mayor el número de focos de calor", concluyó el informe.

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2019-11-29T15:26:48-05:00

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- Redacción Medio Ambiente / AFP

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En un año, la deforestación de la Amazonía brasileña superó los 10.000 km2

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