La mitad del PIB mundial depende de la naturaleza: Foro Económico Mundial

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El organismo internacional publicó un informe que calculó cuánto dependen las industrias mundiales de la naturaleza, cuánto perderían si su degradación continúa, y cómo la pérdida de biodiversidad podría afectar la economía mundial.

El ritmo de cambio en los últimos 50 años no ha tenido precedentes en la historia humana, con incrementos extraordinarios en la producción económica mundial y la esperanza de vida. La población humana se duplicó, la economía global se ha multiplicó por cuatro y más de mil millones de personas han salido de la pobreza extrema. Por lo mismo, producimos y consumimos más alimentos, energía y materiales que en cualquier otro momento de la historia. 

Por desgracia, el precio lo ha pagado la naturaleza. Las actividades humanas han alterado el 75% de los suelos del planeta y el 66% de los ambientes marinos, y alrededor del 25% de las especies de plantas y animales evaluadas están amenazadas por acciones humanas, con un millón de especies en peligro de extinción, según el último informe de la Plataforma Intergubernamental de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES). 

Por si estas alarmantes cifras no fueran suficientes, el Foro Económico Mundial publicó un informe que calculó cuánto dependen las industrias mundiales de la naturaleza, cuánto perderían si su degradación continúa, y cómo la pérdida de biodiversidad podría afectar la economía mundial. En otras palabras, si no nos duele el planeta, que nos duela el bolsillo. 

Según cálculos de este organismo internacional, 44 billones de dólares (es decir, más de la mitad del Producto Interno Bruto mundial) dependen moderada o altamente de la naturaleza y por tanto, están expuestos a su deterioro. 

Los tres sectores más grandes que dependen de la naturaleza generan cerca de $8 billones de dólares: construcción ($ 4 billones), agricultura ($ 2.5 billones), y producción de alimentos y bebidas ($ 1.4 billones). Los tres dependen de la extracción directa de recursos de los bosques y océanos o de la provisión de servicios ecosistémicos como suelos saludables, agua limpia, polinización y un clima estable. A medida que la naturaleza pierde su capacidad para proporcionar tales servicios, estos sectores podrían sufrir pérdidas significativas.

Otro ejemplo: el 60% de las variedades de café están en peligro de extinción debido al cambio climático, las enfermedades y la deforestación. Si esto sucediera, los mercados mundiales de café, un sector con ventas minoristas de 83 mil millones de dólares en 2017 se desestabilizarían significativamente, afectando los medios de vida de muchos pequeños agricultores en países como Colombia.

De hecho, las economías más grandes tienen las cantidades absolutas más altas de PIB en sectores dependientes de la naturaleza: $ 2.7 billones en China, $ 2.4 billones en la UE y $ 2.1 billones en los Estados Unidos. “Esto significa que incluso las regiones con proporciones relativamente más bajas de sus economías con alta exposición a la pérdida de la naturaleza tienen una parte sustancial de la exposición global y, por lo tanto, no pueden ser complacientes”, dice el informe. 

Aunque no todas las industrias son igual de vulnerables a la pérdida de naturaleza, todas sufrirán sus consecuencias. En particular la de productos químicos y materiales; aviación, viajes y turismo; bienes raíces; minería y metales; cadenas de suministro y transporte; ventas minoristas, bienes de consumo y estilo de vida. Menos del 15% de sus ganancias dependen directamente de la naturaleza pero más del 50% de sus cadenas de suministro depende en gran medida o moderadamente de la naturaleza.

Además de los muchos riesgos que la pérdida de naturaleza plantea a las empresas, el informe resalta que hay riesgos para el comercio mundial. Por ejemplo, el aumento dramático de los incendios forestales en la Amazonía brasileña en 2019 amenaza con descarrilar el acuerdo comercial Unión Europea-Mercosur después de 20 años de negociaciones. El comercio entre los dos bloques tiene un valor de 122 mil millones de euros y se espera que el acuerdo genere nuevas oportunidades de mercado significativas a través de la reducción o eliminación de aranceles. 

Si las tasas de deforestación en el Amazonas continúan a las tasas actuales, y se pierde el 20-25% del bosque, los científicos advierten que la región alcanzará un punto de inflexión y las partes cambiarán a ecosistemas no forestales. Los modelos sugieren que esto llevaría a una mayor duración de las sequías en la región y pérdidas anuales de producción agrícola de $ 422 millones solo en Brasil. 

“A medida que la naturaleza continúa deteriorándose, las empresas corren cada vez más riesgos. Este riesgo no solo es reputacional y legal, a medida que más consumidores y gobiernos se dan cuenta y actúan sobre la pérdida de la naturaleza. También es operativo y financiero, a medida que desaparecen los insumos directos y los servicios del ecosistema, de los que dependen las empresas, dejan de funcionar”, concluye el informe.

 

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