UE y FAO contribuyen para que más productores se formalicen

Ley de Financiamiento promovería el tráfico ilegal de madera en el país

Esta propuesta del Gobierno pone en jaque el único incentivo que recibe el sector forestal que está legalizado. Esto, sin embargo, no impide que más empresarios se formalicen. 30 empresas dieron el paso ayer durante el IV Congreso organizado por la industria.

En Colombia el 47% de la madera que se vende es ilegal. Danilo Canguçu / SEMANA

El sector forestal del país ha librado una gran batalla durante los últimos años. Primero, conseguir estar exentos de renta gracias al aprovechamiento de nuevas plantaciones forestales y segundo; cobrar un IVA de apenas 5 % en comparación con el 19 % de gravamen que tiene el resto de productos de su cadena. Ambas victorias apuntan a un objetivo claro: luchar contra el tráfico ilegal de madera, un negocio que, según Minambiente, se lleva el 47 % de las ventas nacionales. Ese asunto es el mayor dolor de cabeza de un sector que celebró ayer, 22 de noviembre, su IV Congreso Nacional de Mobiliario y Productos de Madera Legal.  (Lea: Así funciona el tráfico de madera en Colombia) 

En el evento, que congregó a empresarios y productores de madera, comunidades dueñas de bosques naturales, reforestadores y otros actores de la industria, se dio la bienvenida a 30 empresas que dieron el paso hacia la legalidad. El hecho, facilitado por Fedemaderas con apoyo de la Unión Europea y la FAO, fue el resultado final de un proyecto (bautizado FLEGT) que desde mayo de este año venía ejecutándose. 

Conferencia sobre fortalecimiento a empresas productoras para crear el mercado de madera legal en Colombia, con inclusión de elementos de equidad de género en el marco del programa FLEGT. / Tomado de Facebook Fedemaderas.

Esta iniciativa, enfocada en ofrecer consultorías sobre legalidad forestal y tributaria, incluyó un término lejano para este sector conocido por su cuota masculina: la equidad de género. Ese fue uno de los resultados festejados durante la ocasión porque, como explicó el representante de FAO en Colombia, Rafael Zavala, "la gobernanza forestal tiene dos grandes retos: formalización e inclusión;  inclusión social, económica y de género". 

Esa gobernanza forestal mencionada por Zabala es la apuesta de Fedemaderas (Federación Nacional de Industriales de la Madera), gremio que reúne a gran parte de los madereros del país. Por eso su directora, Alejandra Ospitia, puso sobre la mesa una de sus principales angustias como representante del sector: la Ley de Financiamiento propuesta por el Gobierno de Iván Duque. Esta pone en jaque una de las victorias conseguidas hace dos años. 

Es decir, los empresarios y productores de madera legalizados perderían la única exención tributaria, aquella que les concede el 5% de IVA y pasaría a aumentárselos al 18 %. "Subir el IVA fortalece el mercado informal e ilegal", insistió Ospitia, quien asegura que una de las debilidades del sector forestal es la falta de información. De hecho, los beneficios otorgados por la DIAN en cuanto a impuestos no han podido ser analizados en datos. 

Ese vacío solo los pone más en desventaja teniendo en cuenta que hay un potencial forestal en el país desaprovechado. Porque, según cifras del DANE, "de las más de 24 millones de hectáreas aptas para la plantación de árboles con fines maderables, hay solo 644.000 sembradas", informó El Espectador en el pasado. Un panorama nada alentador al saber que mientras se engruesa el tráfico, la tala generada por quienes no están legalizados es la responsable del 10% de la deforestación de acuerdo a cálculos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM).