Lideresa de los Montes de María denuncia amenazas por parte del Clan del Golfo

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Cleiner Almanza es una defensora de derechos humanos, miembro de la mesa de garantía de los Montes de María y desplazada por la violencia. El 27 de junio recibió la llamada de un hombre que se identificó como miembro del Clan del Golfo quien le advirtió que tendría problemas.

Cleiner Almanza salió desplazada de la vereda La Reforma en los Montes de María en el 2000. Es una lideresa social que trabaja por los derechos de las personas, que como ella, se vieron forzadas a desplazarse. En la mañana del 27 de junio de este año recibió una llamada de un hombre que se identificó como Efrain Guerra, miembro del grupo delincuencial Clan del Golfo. “Me preguntaron si era colaboradora de la guerrilla. Preguntaron por el nombre de mi hija y dijeron la dirección de mi casa”, cuenta Almanza. El sujeto de la llamada le pidió que se reúna con ellos y le advirtió que “si no lo hacía tendría problemas”. Ella no lo hizo. Ahora teme por su vida.

El Clan del Golfo es una estructura delincuencial que hace presencia en el sur de Córdoba, el bajo cauca antioqueño y el sur de Bolívar. Ese grupo se disputa los territorios del narcotráfico con las disidencias de las Farc, el Eln y los Caparros.

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“En la llamada me dicen que tengo problemas con los Paramilitares, la Policía y el Ejército y también de un proceso que tengo en Sucre”, cuenta la mujer. El último caso al que hizo mención el hombre es el de un hermano de la lideresa que se encuentra enterrado en un cementerio de Sincelejo, la capital de ese departamento, y del cual no le han entregado el cuerpo. “En la búsqueda de mi hermano, fui violada por la Policía y los soldados”, agrega Almanza, quien dice sentirse sola y desprotegida por el gobierno Nacional.

La lideresa busca a su hermano desde 1995. Encontró respuestas en 2017. “Me dijeron que está en una fosa común en Sincelejo. Es la hora y no he podido reclamar su cuerpo porque Medicina Legal me asegura que, presuntamente, está enterrado en un lugar que fue remodelado. Además, mencionan que murió en un enfrentamiento entre la Policía y los paramilitares. Me lo quieren hacer pasar por paramilitar”, cuenta Almanza.

La lideresa puso la amenaza en conocimiento de la Defensoría del Pueblo, quienes remitieron el caso a la Fiscalía.

Almanza cuenta desde hace dos años con un carro como parte de la seguridad que le asignó la Unidad Nacional de Protección (UNP). Sin embargo, sufrió un atentado en el vehículo el 23 de septiembre de 2019. Actualmente el carro presenta fallas mecánicas que muchas veces dificulta su traslado a los sitios donde trabaja. “Cuando sufrí el atentado yo vivía en el barrio Membrillal de Cartagena y por seguridad me tuve que mudar”, asegura la lideresa. El 1 de julio de este año envió una solicitud al coordinador de la UNP de Bolívar para que le hicieran cambio de vehículo.

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Almanza hace un llamado a la alcaldía de Cartagena para que le protejan su vida y la de su familia, pues no sabe en qué momento los grupos criminales puedan tomar represalias en su contra.

En lo corrido de 2020 han sido asesinados 153 líderes sociales en Colombia, según Indepaz. Esto sin contar a seis familiares de líderes asesinados y a 25 firmantes del acuerdo de paz entre la guerrilla de las Farc y el Gobierno.

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