Dejó de ser monja para adoptar a una bebé cuadripléjica y a otra ciega

La española Valeriana García, quien renunció a su comunidad religiosa, fundó en Colombia Hogares Luz y Vida, proyecto con el que acoge a niños abandonados y en condiciones de discapacidad.

Nelcy García, Valeriana García y Rosa García. Captura de pantalla Youtube @smdani

En 1970, la española Valeriana García llegó a Colombia vestida de monja con el fin de cumplir su misión de ayudar a los más vulnerables. Sin embargo, decidió dejar sus hábitos para adoptar legalmente a dos bebés, una ciega y una cuadrapléjica. 

"Renuncié a vivir en la comunidad porque no me permitían hacer esto. Eso fue muy duro para mí”, explicó a Noticias Caracol.

Así, Nelcy y Rosita dieron un giro de 180 grados a la vida de la hermana García. “A mí me llegó Nelcy, una bebé de escasamente 4 meses. No la querían recibir porque era ciega", contó a Noticias Caracol. “La tuve que criar como mamá canguro hasta el año. Ella no se calentaba por nada del mundo y dormía conmigo”, recordó.

Luego llegó Rosita, una bebé cuadripléjica, quien, como manifestó García a ese medio, hace que el hogar se transforme, siendo una ayuda para los niños que tienen problemas físicos o psíquicos.

Hogares Luz y Vida

Su vocación al servicio se hizo más grande cuando Rosita expresó su deseo de estudiar. Así que, García decidió abrir un colegio para ayudar a niños vulnerables.

"A mí me duele que les cierren puertas a los niños. ¿Qué hicimos? Abrí un colegio. El niño especial, con dificultad, aprende del niño sin discapacidad. Y el niño que no tiene dificultad y que vive en su familia, aprende del niño con alguna condición especial", señaló García.

Allí, Rosita se graduó como bachiller y realizó las pruebas Saber 11°, en las que la fue muy bien. Pero el sueño no se quedó ahí para Valeriana García. 

Hoy en día, su proyecto denominado Hogares Luz y Vida, está presente en varios municipios y alberga a más de 650 niños, quienes reciben atención médica, estudios y viven en condiciones dignas.

"Estos niños merecen la pena. Hoy en día me siento feliz, amo Colombia y amo lo que hago", concluyó la española en la entrevista para Noticias Caracol.

Los menores presentan diversas discapacidades y algunos de ellos son, además, víctimas de violencia intrafamiliar. Muchos, fueron abandonados por sus familias, quienes no podían asumir el cuidado de un niño con condiciones especiales.