Estas eran las noticias del 24 de noviembre de 1986

La Iglesia Católica condenó el secuestro y los asesinatos que se estaban incrementando en el país.

El 24 de noviembre de 1986, los jerarcas de la Iglesia Católica reunidos en la Conferencia Episcopal instaron a los grupos guerrilleros y a las bandas del narcotráfico aceptar un dialogo sereno y constructivo para concluir la ola de violencia que estaba azotando al país. En desarrollo de su cuadragésima séptima asamblea, la Iglesia Católica condenó el secuestro y los asesinatos que se estaban incrementando en el país y recalcó la necesidad de cerrar filas en torno a la defensa de los valores de la vida y la moral. (Vea el especial 30 años sin Guillermo Cano)
 
El llamado al diálogo expresado por la Conferencia Episcopal coincidió con una nueva declaración del Nuevo Liberalismo para manifestar que la administración Barco había incurrido en un error de no incentivar los canales de diálogo institucional, y que los retiros de la Unión Patriótica o del Partido Conservador indicaban la desconfianza que algunos sectores tenían frente a las autoridades. El Nuevo Liberalismo anunció su presencia activa para encarar en el final de la legislatura la discusión pública de las reformas urbana y agraria y la reglamentación de la elección popular de alcaldes. (Esto era lo que pasaba en Colombia 100 días antes de que asesinaran a Guillermo Cano)
 
En contraste, dentro de las filas del Partido Liberal estalló una nueva crisis regional, esta vez por cuenta del gobernador del Valle, Manuel Francisco Becerra, luego de la renuncia de todo su gabinete de gobierno. “Yo no tengo que rendirle cuentas a directorio político alguno y no permito presiones de ningún tipo”, declaró el mandatario vallecaucano, quien fue señalado de aplicar lentejismo burocrático. La pelea se concentró con los dirigentes del Nuevo Liberalismo que anunciaron su decisión de no apoyar su acción de gobierno. 
 

 

últimas noticias

Las promesas de paz para las mujeres

20 años de la tragedia de Machuca

Residuos sustentables, la apuesta de Tumaco