San Antonio en la cápsula del tiempo

El 31 de diciembre se sellaron dos urnas que guardan documentos y escritos hechos por habitantes de la población.

La idea se le debe al saliente alcalde de San Antonio, Luis Fernando Rincón Roa, a quien le correspondió en 2015 conmemorar el primer centenario de fundación de la población.

A Rincón Roa se le ocurrió perpetuar la historia de San Antonio en dos urnas herméticamente cerradas, llamadas cápsulas del tiempo, con fotografías en papel y digitalizadas que muestran cómo lucía San Antonio en 2015. Sus calles, su gente, la flora y fauna, sus festividades, las construcciones emblemáticas y el cerro de Calarma, son algunas de las imágenes, así como videos con testimonios sobre la historia violenta del pueblo, la presencia guerrillera, las víctimas y la percepción actual que tienen los pobladores, sobre aspectos de la actividad política, económica, cultural y social.

Las cápsulas contienen además documentos históricos, cartas, decretos, poemas, composiciones musicales inéditas, anécdotas y diversos escritos que recopilan percepciones, amores y desilusiones, denuncias, consejos y compromisos por parte de comerciantes, transportadores y docentes destacados como Javier Amaya, Jesús Emilio Rodríguez, Rosendo Saavedra, Hernando Tovar y Alfonso Rincón, así como personajes de la vida nacional nacidos en la población, como el magistrado Danilo Alfonso Rojas Betancourt.

Por su parte, la Quinta División del Ejército introdujo una estatuilla de un soldado con su equipaje y una medalla que reza “Fe en la causa”.

“Dentro de 50 y 100 años, las nuevas generaciones van a saber cómo éramos, lo que pensábamos, cómo vivíamos, lo que hacíamos, lo que acostumbrábamos”, dice el exalcalde, quien con 50 años piensa que la vida no le alcanzará para ser testigo en 2065 de la apertura de la primera cápsula.

Los que seguramente sí estarán son los 25 niños custodios, seleccionados entre hijos de personajes cercanos a la administración y de ciudadanos destacados por su trabajo. Ellos serán los encargados de vigilar las cajas, que tendrán un lugar especial en las instalaciones de la Alcaldía municipal.

“Para nosotros es una alegría haber sido escogidos para ser custodios de esto tan importante para la historia de nuestro pueblo donde nacimos. Va a ser algo que no permitirá que se acabe nuestra historia”, dice Sebastián, uno de los menores custodios.

Los menores, entre los 4 y 15 años, que en el 2065 tendrán 55 y 65, salvaguardarán en algún lugar la clave y se asegurarán de que nadie pueda abrirla antes de la fecha prevista, que será el 30 de diciembre de ese año.

Ese día, después de abrir la cápsula, los menores, que ya serán adultos, elegirán y motivarán a otros 25 niños para que lleven ese legado y en 2115 destapen la segunda urna. Ese día, cuando habrá fiestas, discursos y se dirigirán palabras, seguramente se mostrará este artículo escrito por El Espectador como parte de la historia.

“Esperamos que esto pase de generación en generación”, dice Isabela, otra de las niñas.

¿Cómo se imagina a San Antonio dentro de cincuenta y cien años?, le preguntamos al exalcalde: “Será una población, quizá ciudad más desarrollada, donde reinarán la transparencia y el respeto por todos, con gente más civilizada, donde no habrá enfrentamientos por sectarismos. Será un San Antonio fortalecido y desarrollado en vivienda, en vías y la convivencia será más tranquila”.

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Olga Lucía Garzón Roa

Nacional

San Antonio en la cápsula del tiempo

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