Con voto de opinión y apoyo lizcanista, Manizales eligió alcalde alternativo

Carlos Mario Marín, de la Alianza Verde, ganó por encima de la coalición liberal-uribista. Por su lado, Luis Carlos Velásquez se estrenará en el cargo departamental. Ambos son caras frescas pero apalancaron su triunfo, en parte, por el apoyo de la casa política de Mauricio Lizcano, que aún es poderosa en Caldas.

Carlos Mario Marín ganó la Alcaldía de Manizales con 75.697 votos. Y Luis Carlos Velásquez coronó con 208.757 en un departamento cuyo potencial electoral asciende a los 792.000 sufragantes habilitados.Cortesía Facebook Carlos Mario Marín.

Las elecciones trajeron sorpresas para los sufragantes. En varios territorios, se cayó el imaginario generalizado en el que la maquinaria corrupta y clientelista reinaba en las gobernaciones y alcaldías, un estocazo a la clase política de cada departamento. Ese fue el caso de Caldas. Allí, que en los comicios regionales brillaron por buen tiempo las fuerzas tradicionales, no triunfó el liberalismo, conservatismo, ni uribismo. 

(Conozca cómo quedó el ajedrez del poder 2020-2023)

Para conservar el poder, el Centro Democrático y el Partido Liberal hicieron una alianza inconcebible para algunos sectores de esas fuerzas políticas. Le apostaron a Camilo Gutiérrez, un delfín de ambas cunas, a la gobernación, mientras Jorge Hernán Mesa, un político de vieja data, era su ficha a la Alcaldía de Manizales. Pese a los esfuerzos, la financiación y la maquinaria liberal, ninguno de los dos quedaron. 

El panorama cambió y se tiñó de verde. Carlos Mario Marín, de la Alianza Verde, ganó la Alcaldía con 75.697 votos, 21.408 más que Mesa. En parte, logró su victoria por dos cosas.

Primero, conquistó el voto de opinión, un factor que en estas elecciones pesó para reconfigurar el mapa político de los 32 departamentos. En conversación con este diario, el ahora alcalde electo nombró lo que todos: en las elecciones presidenciales de 2018 la votación por Sergio Fajardo superó con creces la de Iván Duque. Y, aunque los sufragios presidenciales se juegan en clave distinta a los regionales, la tendencia se mantuvo. En segundo lugar hay un hecho indiscutible: su alianza con la coalición que apoyó en estos comicios a Luis Carlos Velásquez, electo gobernador. Una sociedad cobijada por la casa lizcanista (aún influyente en el departamento) y que, según una fuente de la campaña de Marín, le podía aportar hasta 25.000 votos al nuevo alcalde. 

(Lea: Daniel Quintero es el nuevo alcalde de la capital antioqueña: uribismo pierde en Medellín)

Ganó, aunque el sector empresarial era escéptico y miraba con desconfianza una figura como la suya, por haber batallado de manera frontal contra Felipe Calderón, miembro de la mesa directiva de Camacol y líder indiscutible de la región. Ganó, pese a haber sido el concejal que en 2018 le hizo oposición a la administración de Octavio Cardona, que dejará el cargo este diciembre. Ganó, pese a que su candidatura generó discordia entre el ala alternativa, entre sus compañeros del Polo y los verdes que también intentaron calar como opción a la alcaldía. 

En ese mismo escenario logró Luis Carlos Velásquez sacar la delantera para llegar a la Gobernación. Con la coalición Unidos por Caldas, de la que participaron los partidos Cambio Radical, la U, Mais y los verdes, sacó 208.757 en un departamento cuyo potencial electoral asciende a los 792.000 sufragantes habilitados. Así, sacó casi 72.000 votos más que Gutiérrez. 

(El poder del coronel Aguilar retoma Santander)

Como Marín, Velásquez es una cara joven y un líder de iniciativas sociales, más que un político. Fue gerente de Responsabilidad Social de Cemex Latinoamérica, cargó que dejó para arribar a la política local. Siendo el candidato del gobernador Guido Echeverry, seguirá con su bara en el cuatrienio hasta 2024. La popularidad de Echeverry, la novedad que su cara y perfil muestran a una sociedad en la que el voto de opinión cobra importancia cada vez más, y los apoyos de los Lizcano (pese a que Velásquez no sea lizcanista), una casta lo suficientemente desgastada para no aspirar por sus propios descendientes, pero lo bastante fuerte aún como para sumar apoyos fueron los factores que consolidaron su llegada al poder. 

(“Son las elecciones regionales más pacíficas en los últimos años”: registrador Nacional)

Con ambos triunfos, las esperanzas del senador liberal Mario Castaño para fortalecerse y reunir apoyos se desvaneció. Pese a que sí ganaron otros candidatos que acompañó en Quindío y algunos municipios de Risaralda, las principales joyas eran la gobernación de Caldas y la Alcaldía de Manizales, por ser su tierra natal. Incluso, se le vio en videos haciendo campaña por sus fichas y alentando con palabras soeces y sin pudor a los caldenses para que apoyaran a Camilo Gutiérrez y la fuerza liberal siguiera poniendo dirigentes departamentales. Ahora, con estos resultados, el esfuerzo de Castaño tendrá que ser mayor para consolidar impulsos que cimenten una posible reelección al Legislativo. 

888290

2019-10-28T07:00:00-05:00

article

2019-10-28T07:00:02-05:00

sarboleda_1274

none

Laura Angélica Ospina - @LaurisOspina

Política

Con voto de opinión y apoyo lizcanista, Manizales eligió alcalde alternativo

78

6144

6222