El soborno como práctica empresarial

La encuesta sobre percepción del soborno e implementación de prácticas para contrarrestarlo prende las alarmas, más aún siendo un año electoral.

“Si no se pagan sobornos, se pierden negocios”. Es lo que piensa el 58% de los empresarios del país, de acuerdo a los resultados de la encuesta de Transparencia por Colombia y la Universidad Externado sobre percepción del soborno e implementación de prácticas para contrarrestarlo. El 91% de los consultados —673 empresarios de todo el país— percibe que en su entorno hay quienes ofrecen dádivas para concretar negocios. Un 3% menos que hace dos años, cuando se hizo la misma encuesta pero que, de todas maneras, muestra que el nivel de percepción de ocurrencia del soborno sigue siendo muy alto y que existe un panorama muy negativo en las relaciones de confianza a nivel empresarial.

La encuesta revela además que las modalidades más usadas de soborno se dan en los cierres de negocios o contratos, que reporta un76%, es decir, cuando se ofrece dinero para que estos se adjudiquen. Están también los pagos para acelerar trámites (65%) y las contribuciones políticas (50%). Con un agravante: solo un 4% de las empresas lleva un registro contable exacto de las contribuciones, por ejemplo, para las campañas políticas, lo que representa un inminente riesgo de corrupción con miras a las elecciones locales y regionales de octubre próximo.

En este sentido, Elisabeth Ungar, directora ejecutiva de Transparencia por Colombia, señala que se hace necesario que el sector privado rinda cuentas sobre la financiación electoral y pida cuentas a quienes financia, pues “ante la ausencia de normas claras y controles apropiados, las contribuciones privadas pueden convertirse en una potencial captura de las decisiones a favor de intereses particulares”. La encuesta dice además que entre el 25 y el 43% de los empresarios no implementa ninguna práctica para contrarrestar el soborno en aspectos como contribuciones políticas, donaciones, patrocinios y regalos. De hecho, pocas llevan registros contables sobre estos temas, definen topes máximos o evalúa la existencia de posibles conflictos de interés.

El 17,3% es el promedio ponderado del valor del contrato que se paga de manera secreta para ganar una adjudicación; sólo el 22% de los encuestados manifestó conocer el Estatuto Anticorrupción; el 61% de los empresarios aseguran no haber oído sobre los lineamientos para empresas multinacionales de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde); Del 42% de las empresas que tiene lobistas, sólo el 11% los contrata formalmente y el 56% de las empresas no cuenta con un canal confidencial para los empleados y terceros que deseen denunciar posibles casos de soborno.