Encrucijada conservadora

Marta Lucía Ramírez acusó al presidente Santos de manejar de forma poco transparente la campaña

La derrota del candidato del Centro Democrático, Óscar Iván Zuluaga, en las elecciones a la Presidencia por extensión afecta a buena parte del oficialismo del Partido Conservador, que se había retirado de la coalición de Unidad Nacional del presidente Juan Manuel Santos y se había sumado, de la mano de la excandidata de la colectividad, Marta Lucía Ramírez, a la campaña del movimiento uribista.

Al reconocer la derrota, Ramírez dio unas declaraciones en las que felicitó la campaña de Zuluaga y mantuvo la distancia con el presidente Santos, a quien acusó de manejar de forma poco transparente la campaña. Acompañando al candidato del Centro Democrático dejó claro que está ubicada en la orilla de la oposición.

No sucede igual con la bancada de la colectividad en el Congreso, que para primera vuelta le dio la espalda a Ramírez y en la segunda se dividieron entre Santos y Zuluaga. Los parlamentarios azules reeleccionistas pueden cobrar factura por su apoyo al mandatario, porque en las regiones donde tienen influencia electoral Santos sacó un buena ventaja.

Es claro que el conservatismo en el Congreso ha estado habitualmente del lado de la burocracia, siempre teniendo representación en el Gobierno. Ahora, con el triunfo de Santos y el oficialismo distante, queda en duda el juego que le dará el mandatario a la colectividad. Sin embargo, con la oposición del Centro Democrático el apoyo que pueda representar el conservatismo a Santos le podría mejorar su margen de maniobra. En síntesis, para el Gobierno es mejor tener a los azules de su lado.