"Lo que se viene es la aplanadora de la privatización": Leonidas Gómez

El senador santandereano del Polo asegura que la intención del Gobierno es vender a Ecopetrol, por etapas, incluyendo la refinería de Barrancabermeja. Y cuestiona a las promotoras de la consulta anticorrupción por habérsela entregado al presidente Duque en "bandeja de plata".

El senador Leonidas Gómez Gómez, del Polo. Archivo Particular

Hace tres años, Leonidas Gómez Gómez, hoy senador de la República por el Polo Democrático, quiso ser el gobernador de Santander. Estuvo a punto de lograrlo, moviendo votos de opinión. Quedó de segundo, detrás de Didier Tavera, pero conquistó 230.475 apoyos, importante capital político que hoy tiene a diferentes líderes regionales en busca de su apoyo para futuras aspiraciones. Con motivo de la reciente visita del presidente Iván Duque a su departamento, el pasado fin de semana, se despachó no solo contra él, sino contra las promotoras de la consulta anticorrupción, a las que en su momento apoyó.

¿Qué balance hace de la visita del presidente Duque a Santander?

Pues no coincide mucho con su discurso de posesión. Allá nos creó ilusiones abriendo perspectivas de reconstrucción de la economía en todos los sectores, y aquí vino a decir cosas contradictorias. Por ejemplo, que va a modernizar la refinería de Barrancabermeja por fases; pero no dijo que lo que en realidad va a hacer es vender a Ecopetrol por etapas, incluyendo por supuesto la refinería. Es lo más perverso que puede existir.  

Cómo así, ¿el presidente Duque pretende engañar a Santander?

Pues él es un político, y estamos acostumbrados a que los políticos dicen una cosa y hacen otra. Lo que yo pido es aguzar los sentidos para que no nos sigan engañando. No es justo que después de todo lo que nos han engañado a los santandereanos, ahora otra vez.

¿Cómo es lo de vender a Ecopetrol por partes?

Es como cuando construyeron la represa de Topocoro para vender a Isagén, la joya de la corona. Cuando empezaron a construir la represa de Hidrosogamoso (que incluye la represa más hermosa del mundo, Topocoro) no nos dijeron que ya la tenían vendida, ni que la iban a vender por un precio irrisorio, menor al que costó construirla, a un fondo canadiense que pagó menos de cuatro veces de su valor real. Eso es perverso. El presidente debió tener el coraje de decirnos la verdad: "Voy a reconstruir a Ecopetrol por partes para venderlo, incluyendo la refinería".

No me ha respondido cómo es lo de vender a Ecopetrol por partes...

Quieren descuartizar la vaca de ordeño para vender la cabeza por un lado, el lomito y la sobrebarriga por otro, así. Ya vendieron a Invercolsa, y la junta directiva anterior alcanzó a aprobar la venta de Propilco, fábrica que produce la materia prima para hacer todo tipo de plásticos, una joyita que Ecopetrol le había comprado al Grupo Santodomingo. Y están socializando la venta de Cenit, que le produce la mayor utilidad en el balance a Ecopetrol, empresa que transporta crudos en sus tubos, pero también transporta por agua y por tierra. Y quieren vender a BioEnergy, de la que algún gerente de Ecopetrol tuvo la visión futurista de empezar a trabajar las energías renovables, y montaron una planta bellísima que también quieren vender. Lo que no saben todavía es cómo darle presentación a un acto tan irresponsable. Pero que se toman a Ecopetrol, se lo toman. Y lo venden.

Sorprende su radicalismo…

Es que al poder acaban de llegar los mismos que vendieron a Isagén, los mismos que vendieron a Telecom, el mismo ministro de Hacienda que regaló a Telecom. Lo que se viene es la aplanadora de la privatización.

¿Cómo ve lo del IVA para todos los productos de la canasta familiar?

Por la vía de los impuestos quieren recaudar 4.6 billones de pesos, ¿sabe cómo? Poniendo a declarar renta a los que ahora ven como los nuevos ricos de Colombia, las personas que ganan por encima de 1.9 millones de pesos mensuales.

Pero Duque ya puso a Carrasquilla en su sitio: “La última palabra la tiene el presidente”, dijo en Bucaramanga...

Desautoriza a Carrasquilla con el juego del policía bueno y el policía malo, y eso ante la opinión le da puntos. Pero yo invito al presidente a que explique cómo es eso de rebajarles impuestos a las multinacionales, si el impuesto nominal de renta que pagan es del 35%, pero por la vía de las exenciones ya llega al 2%. ¿Acaso se los va a rebajar al uno por ciento?   Yo le admiro al presidente Duque su habilidad e inteligencia, pero que no nos crea bobos.

¿Qué es lo que usted en concreto le reclama a Duque?

Que venga a Santander a tratar de engañarnos, y sobre todo a mi pueblito querido, mi Socorro, mi pueblito viejo, patria de José A Morales y cuna de la independencia. Eso me parece una ofensa a la inteligencia. Que diga la verdad. Que diga que a las multinacionales que vienen por el petróleo, por el carbón, por el oro, por las maderas del Chocó, por la pesca del Pacífico les figura un impuesto nominal de renta del 35% pero por la vía de las exenciones les queda en el 2%. Son empresas que se llevan las materias primas y no generan ningún valor agregado, ni siquiera empleo. Que nos lo diga de frente, que no lo adorne con flores, porque ofende nuestra inteligencia.   

Ahora que se acerca la celebración del Bicentenario de nuestra Independencia, ¿qué opina del olvido de la anterior bancada santandereana en el Congreso, cuando dejó a Charalá por fuera de la Ruta Libertadora, desconociendo el papel que jugó su población en la batalla de Pienta, donde contuvo a las tropas realistas y así contribuyó al triunfo definitivo en la batalla de Boyacá? 

Lo más grave es que en la comisión del Senado encargada de la Ley Bicentenario estaba el joven Carlos Fernando Galán, de Cambio Radical, cuyo abuelo nació en Charalá. Es que a veces el poder vuelve a la gente arrogante. Si era una ley histórica, debieron haber consultado a las academias de historia. Pero no consultaron a nadie, y ahí cometieron un error. No digo que hayan sido traidores a Santander, pero cometieron un error que se debe reparar. ¿Cómo?, incorporándole una cláusula a la ley que ya se aprobó.

¿Un articulito?

Sí, un articulito que adicione a los pueblos libertarios de Santander, curiosamente los más olvidados. Usted va a Charalá y tiene dos ríos bellísimos, Pienta y Táquiza, pero no tiene acueducto.

¿Es posible que la actual bancada santandereana actúe unida, no solo para la Ley Bicentenario, sino para otros proyectos de interés del departamento?

Lo hice curiosamente con Richard Aguilar. Hemos sido contendores y vamos a seguir siéndolo, pero él recogió una iniciativa de Jorge Robledo que presentó con Juan Manuel Galán para convertir a Barrancabermeja en un Distrito Especial. En su momento no pasó, pero no voy a dejar que las diferencias ideológicas se interpongan si se trata de ayudar a mi departamento.  

Hablando de diferencias ideológicas, tengo la impresión de que en el tema de la consulta anticorrupción hubo serias divergencias entre los partidos que la promovieron. ¿Me equivoco?

Yo le trabajé a Claudia López, le ayudé a recoger los cuatro millones de firmas. Le trabajé muy duro a eso, pero no tuvimos un final feliz, porque los 11.6 millones de votos que obtuvimos se los entregaron en bandeja de plata a Iván Duque. La consulta buscaba un mandato popular que tuviera como fuerza actuante y vinculante la voz del pueblo, a diferencia de las leyes que son dictadas por la institución más desacreditada que existe, que es el Congreso. Entonces no entiendo cómo, si despertamos esa ilusión, al día siguiente de haber sacado tan impresionante votación, superior a la que se obtuvo para ser presidente, les hayan entregado esos votos a Duque en bandeja de plata. Y le hayan dicho, “ahora vaya usted y presente esto al Congreso”.

¿Le regalaron el liderazgo de la lucha anticorrupción a Duque, quiere usted decir?

Lo que sé es que él dice “yo presento esto al Senado de la República”, pero nadie tiene la seguridad de que el Senado lo apruebe. De ahí le pueden aprobar algunas cosas, pero lo que se mueve detrás de esto son intereses individuales. En ese acto multipartidista del ‘Palacio de Nari’ se tuvo en cuenta más los intereses personales que los intereses de la Nación. 

¿Intereses personales de quién o quiénes…?

De algunos que pueden estar interesados en congraciarse con el Gobierno y en entregarle las banderas de la lucha anticorrupción para que no tengan resistencia en aspiraciones personales.

¿Usted da a entender que hubo una negociación entre las promotoras de la consulta y el uribismo para entregarles esos millones de votos, a cambio de algo…?

Negociación, no. Hubo un pacto para que el Centro Democrático apoyara la consulta anticorrupción. Y no entiendo cómo pudimos ser tan ingenuos de creer que el Centro Democrático iba a apoyar una cosa de esas. Eso fue durante la campaña. Apenas finalizó, Uribe en sesión que yo presencié dijo: “Nosotros no apoyamos la consulta, pero el presidente sí”. Y se tomó la vocería sin consultarle al presidente, habló a nombre de él. O sea que fue un pacto de las promotoras de la consulta con el Centro Democrático, válido hasta cierto punto, pero ingenuo. ¿Cómo puedo yo creer que la mata de la corrupción va a apoyar un acuerdo contra la corrupción? Por eso los dejaron colgados de la brocha. Pero en vez de aprender de los errores, cometieron otro más grave: cogieron esos casi doce millones de votos bien sudados por Claudia, por Angélica y por nosotros, y se los pusieron en bandeja a Duque, uno detrás de otro. ¿Hasta dónde puede llegar semejante ingenuidad?       

¿O sea que al final de la jornada Duque se apoderó de la bandera de la lucha contra la corrupción?

Duque se apoderó de la bandera anticorrupción, así es, y eso le va a dar un prestigio que debilita al bloque de oposición. No teníamos necesidad de entregar tan cuantiosos votos, porque Claudia y Angélica, que fueron las líderes, ya tienen méritos propios. Habría sido más lo que hubieran ganado si no hubieran asistido. Asistiendo a esa encerrona, le mandaron un mensaje equivocado al país.    

Pero si no hubieran asistido, ¿cómo explican que el Gobierno las convoca y no van?

Habrían quedado como personas que no son ingenuas y que tienen carácter. Yo a esas dos líderes las seguiré apoyando, porque son personas que han construido futuro, pero no estuve de acuerdo con lo que hicieron. A mí me dolió mucho que el Centro Democrático y Uribe le hubieran dado la espalda al convenio que hicieron con los verdes, pero más me dolió que después de sacar semejante votación, se la hubieran entregado a Duque. Ahora bien, esto no es una contradicción insoluble, no nos pone en bandos opuestos. Nos pone en una categoría de autocrítica, donde debemos ir creciendo y construyendo la unidad.

En el tono que usted lo plantea, ¿ve posible una unión entre Jorge Enrique Robledo y Gustavo Petro?

Me parece muy bien que se reúnan, como ya lo hicieron, y que lo sigan haciendo. Que se reúnan sobre temas puntuales, aunque una amalgama completa entre ellos no la veo.

¿La iniciativa de la reunión como que fue de Robledo, hoy necesitado de Petro…?

Siempre las iniciativas hacia la unidad han sido de Robledo, porque él es el más sencillo de todos. Eso se lo da la autoridad para ser declarado en seis ocasiones como el mejor senador. Robledo es supremamente sencillo, él puede hacer un gesto de humildad como ese, de llamar al otro a conversar.