Samper pide reunir a Comisión Asesora de Relaciones Exteriores

Los expresidentes y sus posturas frente a la crisis con Venezuela

Este lunes, el Grupo de Lima se reunió en Bogotá para evaluar la situación del país vecino y consensuar los pasos a seguir. Una intervención militar quedó descartada por el organismo multilateral, decisión respaldada por los expresidentes César Gaviria, Ernesto Samper y Juan Manuel Santos.

Los expresidentes Álvaro Uribe, Andrés Pastrana y César Gaviria.Archivo particular

El mundo entero centró su mirada en lo que pasaría el sábado pasado en la frontera entre Colombia y Venezuela, día para el que se estipuló la llegada de las ayudas internacionales cuyo objetivo era atender la crisis de desabastecimiento de alimentos y medicinas que se vive en el país vecino. El Gobierno colombiano, en cabeza de Iván Duque, lideró la logística del encuentro de mandatarios, entre los que se incluyó a Sebastián Piñera (Chile), Mario Abdo (Paraguay) y el autoproclamado presidente interino venezolano, Juan Guaidó, quienes viajaron hasta Cúcuta, lugar de acopio de las donaciones provenientes de diferentes naciones, para acompañar la entrega.

Con el cierre de la frontera por orden de Nicolás Maduro, la incertidumbre sobre los posibles escenarios en los que Colombia se vería inmersa creció, más aún cuando comenzaron los enfrentamientos entre los colectivos armados, que prendieron fuego a dos camiones con ayudas, y personas que intentaron presionar la entrada de estas. Aunque la postura del primer mandatario ha sido ambivalente acerca de si está de acuerdo o no con una tentativa de intervención militar, propuesta por el mismo Donald Trump, quien sostiene el argumento de que “todas las opciones están sobre la mesa”, los expresidentes César Gaviria (1990-1994), Ernesto Samper (1994-1998), Andrés Pastrana (1998-2002), Álvaro Uribe (2002-2010), y Juan Manuel Santos (2010-2018) le siguieron la pista a lo acontecido en los recientes días y dejaron en claro qué es lo más conveniente, según ellos, para el país.

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Para Samper, la presencia de fuerzas externas es una vía, que no apoya, para sacar a Venezuela de la crisis política, social y económica en la que está sumida. Uribe, líder del Centro Democrático, dice que esta es una opción que hay que contemplar en cuanto a lo legal. “¿Impera el principio de la no intervención o hay las circunstancias fácticas, éticas y legales para la intervención en los términos propuestos por el presidente Iván Duque? Acuerdos de las Naciones Unidas dicen que, en estas circunstancias, causa eficaz del éxodo, la dictadura pierde la legitimidad y obliga a los estados a tomar las medidas para superar la calamitosa situación”, fueron las palabras del hoy senador en una plenaria de septiembre del año pasado.

Sin embargo, este lunes, el expresidente Uribe manifestó que el rol de Iván Duque, el pasado sábado, es destacable porque no se dejó achacar por las provocaciones de Maduro. “El Gobierno ha demostrado un liderazgo coherente en el tema de Venezuela. Con lo que pasó el sábado, a un gobierno débil lo habría provocado a salir con advertencias de intervención militar, y el presidente ha dicho claramente que este es un tema de política diplomática exclusivamente”, afirmó.

Igualmente, cuando se registró presencia del Ejército venezolano en la frontera, a finales de septiembre, Uribe apeló a una intervención militar que no incluía actores externos. “Soldados de Venezuela, no apunten contra la hermana Colombia. Dirijan las armas hacia el Palacio de Miraflores para que desalojen la dictadura”, fue el mensaje del exmandatario a los uniformados. A esas declaraciones parece sumarse Andrés Pastrana, quien en entrevista con Blu Radio apeló para que el autoproclamado jefe de Estado interino aplique el artículo 187 de la Constitución: “Este artículo permite el tránsito de tropas extranjeras a territorio venezolano para solucionar la crisis humanitaria que está viviendo ese país. Es constitucional. Por lo tanto, hoy está en manos de Guaidó y de la Asamblea Nacional esta posibilidad”.

El exmandatario conservador enfatizó que, de adelantarse esta opción, no se haría por presiones de Estados Unidos, al que señalan como el principal promotor de una intervención, sino “porque la misma Constitución venezolana lo autoriza”. En contraposición a esta postura, Samper destaca y apoya la vía negociada, que explica como “un fuerte acompañamiento internacional, con la mediación de Naciones Unidas, para que se puedan pactar dos temas: un plan de estabilización económica y unas elecciones generales anticipadas”. A esta posición se suma Juan Manuel Santos, quien a través de su cuenta de Twitter manifestó: “Espero que Venezuela recobre su libertad y su democracia evitando a toda costa un baño de sangre”.

A pesar de que el expresidente César Gaviria no se ha expresado directamente sobre el tema de Venezuela, fuentes cercanas al exmandatario señalaron que la posición del Partido Liberal recoge fielmente su propia perspectiva. Ciertamente, la colectividad del trapo rojo ha condenado al gobierno de Nicolás Maduro y calificado al jefe de Estado venezolano de dictador y genocida, pero también le ha pedido al presidente Duque ocuparse de la realidad que vive el país, como las inundaciones del Chocó, y ha sido tajante en que no apoya una guerra ni una intervención militar en el país vecino. “No somos amigos de Maduro. No queremos que estas imágenes de Urueña se repitan por toda Venezuela. No queremos un gobierno como el de Maduro en Colombia. No queremos una guerra”, expresó el partido en sus redes sociales.

Así las cosas, entre otros reproches contra el jefe de Estado, Samper llamó la atención acerca de que han pasado casi seis meses desde que pidió al Gobierno convocar la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores. “Nunca contestaron. Por eso el presidente Duque no puede decir que esta es una política de Estado, sino únicamente de su mandato”. Lo que más preocupa al expresidente liberal es la extensa frontera que comparten los dos países, en la que están comprometidas, en una posible confrontación, las inversiones nacionales en Venezuela, los más de dos millones de colombianos residentes allí y el millón de venezolanos que viven ahora aquí. “Por eso me parece temeraria la posición del Gobierno, que no está considerando la relación especial que tenemos con Venezuela”, concluyó