Los jóvenes de Colombia: críticos y desconfiados, pero abiertos al perdón y la reconciliación

Un estudio del Ministerio del Interior, la Universidad de los Andes y el Barómetro de las Américas muestra que a la juventud en el país sí les interesa la política y mucho, y que participan, pero no a través de partidos o votaciones. Lo hacen por causas democráticas y a través de las redes sociales. Una mayoría tiende a identificarse con la izquierda.

El viceministro del Interior Luis Ernesto Gómez, en reunión con jóvenes. Ministerio del Interior

Las cifras son altamente llamativas y dan para todo tipo de análisis. Por ejemplo, el 62.8% de los jóvenes en Colombia, entendidos como aquellas personas entre los 18 y los 29 años de edad, están en desacuerdo con la salida negociada al conflicto y el 35.7% con el Acuerdo de Paz firmado con las Farc. Sin embargo, al mismo tiempo, son quienes más le apuestan a la reconciliación y al perdón, pues el 39.1% apoyaría que un hijo suyo fuera amigo de un desmovilizado de esa guerrilla, el 50,9% aceptarían que en el colegio de su hijo estudien hijos de desmovilizados y el 47% consentirían que en la empresa donde trabajan les den empleo a los exguerrilleros.

Son algunas de las conclusiones que muestra el  estudio adelantado por el Ministerio del Interior y el Observatorio de la Democracia de la Universidad de los Andes, en análisis conjunto con la LAPOP-Barómetro de las Américas, el proyecto regional de opinión pública más grande de todo el hemisferio occidental, con el que se busca entender el comportamiento y las expectativas de los jóvenes en el país frente a la política y conocer qué están pensando del sistema democrático, político y de participación ciudadana. La encuesta fue realizada por la Universidad de los Andes en 2016. 

“Esta investigación es la radiografía de una generación inquieta, crítica, disgustada y que desconfía en las instituciones de la democracia representativa. Queda también claro que a los jóvenes sí les interesa la política y mucho. Participan, pero no a través de partidos o votaciones cada cuatro años. Lo hacen por causas democráticas y a través de las redes sociales. Por eso es tan importante que el Congreso de la República sea consiente que la reforma política que se va a tramitar es una oportunidad para actualizar nuestra democracia e incluir a las nuevas generaciones”, señaló Luis Ernesto Gómez, Viceministro del Interior.

Eso sí, el estudio evidencia que Colombia vive un momento de desencanto generalizado con la política y una desconfianza aguda entre los jóvenes con las instituciones. Seis de cada 10 declaran no confiar en las instituciones democráticas. Apenas una cuarta parte de ellos, el 25.4%, declaran confiar en el Congreso. El 15,6% simpatizan con algún partido y el 8.4% confían en estos. Queda claro que los partidos políticos son la institución que más han perdido legitimidad en los últimos ocho años, tendencia que está más marcada en los jóvenes. Solo dos de cada 10 jóvenes consideran que la gestión del Gobierno ha sido buena y siete de cada 10 piensan que a los gobernantes no les interesa lo que piensan ellos.

“Las nuevas generaciones están experimentando profundas transformaciones en la forma como se aproximan y vinculan a los debates políticos, por este motivo entender sus opiniones, actitudes y comportamientos en la arena pública es de vital importancia para descifrar el futuro de la democracia”, agregó Miguel García, director del Observatorio de la Democracia de la Universidad de los Andes.

El estudio indagó igualmente por la tendencia ideológica de la juventud colombiana. Y aunque hay quienes insisten en afirmar que Colombia es un país de derecha, se ve un desplazamiento hacia la izquierda y posturas más progresistas que el resto de la población. En efecto, uno de cada cuatro jóvenes, el 27.2%, se define de izquierda, evidenciando así un aumento de 16.7 puntos porcentuales en los últimos 13 años. A su vez, el 14.9% se auto ubican a la derecha del espectro político, mientras en 2004 un 31.5% lo hacía. En síntesis, son pocos los jóvenes que se consideran de derecha.

Por otra parte, los jóvenes se muestran más a favor de los temas que generan más debate en la sociedad como la diversidad sexual, la eutanasia, el divorcio, el consumo de marihuana, el sexo antes del matrimonio y el uso de anticonceptivos, lo que indica que son más progresistas que el resto de la población. Al 13% de ellos le preocupan los temas relacionados con la violencia, al 11% con el desempleo, al 10% con la seguridad, al 9% con la delincuencia, al 7% con la economía, la corrupción y el conflicto armado, y al 3% con la salud y la desigualdad.

Otro dato clave es que quedó demostrado también que los jóvenes están más informados y tienen mejor cultura general de la política que el resto de la población. Se informan y expresan a través de medios digitales: seis de cada 10 usan Internet diariamente, mientras que cuatro de cada 10 adultos lo hacen. Cuatro de cada 10 se informan a través de las redes sociales y tres de cada 10 a través de portales web. No comentan la información que consumen, pero en cambio, cinco de cada 10 dan clic en “me gusta” en las redes sociales, y cuatro de cada 10 comparten los enlaces de los contenidos que consumen. En este sentido, los jóvenes son influenciadores políticos de primer nivel.

En cuanto a protestas y marchas convocadas a través de esas redes sociales, dos de cada 10 jóvenes, en 2016, participaron en ellas, lo que demuestra que la acción política se gesta en redes y pasa de la plaza virtual a la calle. La inconformidad con las instituciones políticas tradicionales no significa apatía. Los jóvenes están explorando nuevas maneras de involucrarse, privilegiando la acción directa y los espacios locales. Las cifras dejan entrever un despertar democrático de la participación juvenil en los últimos años: el 55.2% considera que la democracia es la mejor forma de gobierno, pero no votan, piensan que la democracia va más allá del ejercicio electoral.

Sin embargo, su participación en espacios locales y comunitarios se ha duplicado en los últimos tres años, al igual que su participación en Juntas de Acción Comunal, en los últimos ocho años. La mayor participación de esas Juntas se registra en el Pacífico, con el 18.5%.  Los menores niveles se observan en Bogotá, con apenas un 8.1%.

La encuesta para este estudio se realizó a 1.562 personas, entre el 2 de agosto y el 21 de octubre de 2016. La muestra de recolección fue cara a cara, con entrevistas en Bogotá y varias ciudades de las regiones Caribe, Central, Oriental, Pacífica y los antiguos Territorios Nacionales, en sus zonas urbanas y rural. El margen de error es del 2,5%.